22 de agosto de 2009

Ideólogos de la llamada Nueva Derecha


Robert Steuckers:

Es un pensador político belga. Steuckers se adhirió al GRECE, movimiento intelectual europeísta, que lanzará a los ideólogos de la llamada Nueva Derecha. En 1981 abandona esta organización y funda el grupo EROE (Etudes, Recherches et Orientations Européennes), y la revista Vouloir en 1983. En los años 1989 a 1992, Steuckers se reaproxima de GRECE, aumentando sus actividades en Francia y Bélgica.

Abandona la colaboración con GRECE en 1992 y funda el grupo Synergies Européennes, red europeísta que contará igualmente con una efímera sección portuguesa. Steuckers publica entonces un informativo bimensual titulado Nouvelles de Synergies européennes, publicación metapolítica que quiere profundizar los ideales de la Nueva Derecha. En el 2003 este grupo dejó de editar sus publicaciones.

En el campo de la praxis política Robert Steuckers se desdobla en actividades diversas, junto del Vlaams Blok, partido belga que lucha por la independencia de Flandres, de Agir, un pequeño partido francófono de Valonia, así como fue cofundador de la plataforma Bruxelles-Identité-Sécurité, un movimiento que tenía por objetivo reunir apoyos a favor del Vlaams Blok junto a la comunidad francófona. Suma a todo esto los coloquios y cursos de formación administrados por Robert Steuckers para las organizaciones paralelas al Vlaams Blok.

Adjunto links a artículos de Steuckers



Comunicaciones presentadas en el Primer Encuentro de la América Románica de Política y Cultura Alternativas. (Viña del Mar, Agosto -Septiembre de 1996).




Introducción a la obra de Ludwig Ferdinand Clauss (1892-1974): Robert Steuckers


GRECE: El Groupement de recherche et d'études pour la civilisation européenne (Grupo de Investigación y Estudio para la Civilización Europea), también conocida como GRECE (acrónimo frances de "Grecia") es un grupo de invetigaciones etnonacionalista fundado en 1968 por el periodista y escritor Alain de Benoist. Fue una idea de los líderes del grupo Nouvelle Droite.
GRECE se distingue de otras organizaciones conservadoras y tradicionalistas ya que se ocupa principalmente en el interés por las culturas germanas y nórdicas, rechazando el cristianismo y el monoteísmo y abogando por el regreso del paganismo.

Alain de Benoist:
Vlaams Blok,:

El identitarismo representa una corriente del nacionalismo europeísta que surgió a finales del siglo XX sobre la influencia de pensadores e ideólogos como Robert Steuckers, Guillaume Faye, Pierre Vial, entre otros, diferenciándose en términos ideológicos y de doctrina política de los movimientos nacionalistas tradicionales, aproximándose por consiguiente, en término comparativos a la corriente völkisch alemana de inicio del siglo XX.


Völkisch
El término völkisch puede ser considerado literalmente intraducible para el español (la palabra "volk" significa "pueblo", pero la ideal "völkisch" está más allá del simple concepto "popular" y engloba al pueblo en aquello que él tiene como más trascendente, como más sagrado).

El antropólogo Hans F.K. Günther presenta la siguiente definición: "Völkisch" fue para mí y continúa siéndolo, la visión aristocrática que está en la búsqueda de los medios propios de forma de provocar un total renacimiento nacional basado en la herencia y en pro de hombres libres". (Mon témoignage sur Adolf Hitler, Pardès, Puiseaux, 1990, p. 9).

Francis Bertino indica que dicho término conecta al mismo tiempo las ideas de "pueblo, nación y comunidad". Y que tiene por consiguiente un significado comunitario y orgánico muy marcado. (Francis Bertino, "Esotérisme et vision de la race dans le courant Volkische (1900-1945)"

20 de agosto de 2009

Panajotis Kondylis: Decisionismo descriptivo.


(Παναγιώτης Κονδύλης, (1943 - 1998), fue un "filósofo" / escritor griego (incluso historiador de las ideas), que escribió principalmente en alemán, además de traducir la mayor parte de su trabajo al griego. Puede ser ubicado en la tradición del pensamiento de Tucídides, Nicolás Maquiavelo, Carl von Clausewitz y Max Weber.

Pensadores como Michel de Montaigne, Thomas Hobbes, Montesquieu, Baruch Spinoza, Julien Offray de La Mettrie, Marqués de Sade, Karl Marx, Friedrich Nietzsche, Carl Schmitt y Raymond Aron fueron referencias importantes en su pensamiento, a pesar de las diferencias que tuvo con algunos de estos escritores. Kondylis afirmó ser "científico" en el sentido de la escritura "descriptiva" en lugar de "prescriptiva o "normativa".

Definió su perspectiva filosófica como "decisionismo descriptivo" y produjo un cuerpo de trabajo basado en referencias directas a las fuentes primarias en no menos de 6 idiomas (griego, latín, alemán, francés, italiano e inglés). No tuvo tiempo para lo que él consideraba "moda intelectual" y lenguaje ampuloso utilizado para camuflar incoherencias lógicas y la falta de conocimiento de primera mano de las fuentes primarias.

Panajotis Kondylis y la obsolescencia del conservativismo.
Paul Gottfried
[Traducción de PAV]
Panajotis Kondylis puede ser considerado como uno de los grandes pensadores conservadores de nuestra época. En las quinientas páginas de su obra sobre el conservadurismo (1986) analiza su contenido y su declive histórico. Para Kondylis, el conservadurismo ya había disminuido en el siglo pasado como una importante fuerza política. Considera que fue el ideal de una sociedad jerárquica, esencialmente medieval defendido por aristócratas y por sus seguidores intelectuales. Kondylis explica que lo que los norteamericanos en general han presentado como los valores conservadores, pertenece al "mundo del pensamiento burgués."

Considera que las construcciones históricas de los tradicionalistas norteamericanos han sido en su mayoría los intentos de "exaltar un antiguo legado conceptual y un largo camino de vida sin sentido en contra de los desarrollos más nuevos en la dirección de una democracia de masas consumistas." [1] Kondylis cita a Russell Kirk y a los estados Agrarios del Sur como ejemplos de esta tendencia a evocar un pasado ideal orgánico en una sociedad que siempre ha estado más cerca de la democracia de masas que del tradicionalismo Europeo.

Kondylis se identifica con el marxismo, entendido en términos amplios. En un ensayo reciente, "El marxismo, el comunismo y la Historia del siglo XX", ofrece esta reveladora opinión: "El proyecto social planetario del comunismo fracasó no por causa de la inferioridad moral o económica, sino porque el poder nacional de Rusia se encontró con el superior poder nacional de los Estados Unidos. " Además, "Nunca antes la visión marxista de la historia había sido tan real y actual como lo es ahora en la fase inicial de una historia planetaria," particularmente en la determinación de las relaciones sociales y las "ideologías" que ellas tomen [2]. En mi correspondencia con él, Kondylis revela que, a diferencia de mí, "él está mucho más cerca de Marx que a [el pensador alemán jurídico] Carl Schmitt." [3] Su análisis detallado de la clase social y de la conciencia ideológica que se refleja en la cultura apunta a volver a Marx y al intérprete marxista de la historia de los intelectuales del siglo XX, George Lukacs. Estas conexiones las subraya Kondylis siempre que puede.

Su transparente aversión para con los Estados Unidos y su actual devoción a los "derechos humanos" puede [afectar algunos sentimientos norteamericanos]. Kondylis reduce la fe en la democracia de Norteamérica y en los derechos universales a un instrumento del poder nacional.

En un escrito cáustico para el Frankfurter Rundschau (18 de agosto de 1996), "Derechos Humanos: La confusión conceptual y la instrumentalización política", señala que los Estados Unidos hablan de los derechos humanos en el contexto de los asuntos internacionales, no como un sustituto de sus propias leyes nacionales que aún distinguen entre ciudadanos y no ciudadanos: "Ningún Estado puede conceder a toda la humanidad los mismos derechos - por ejemplo, los derechos de residencia y de votación - sin dejar de existir." Para el gobierno Norteamericano, "los derechos humanos son un instrumento político en un contexto planetario cuya densidad requiere el uso de ideologías universalistas; dentro de este marco, sin embargo, las grandes naciones continúan determinando la interpretación vinculante de las mismas construcciones." [4] Kondylis [formula críticas] no sólo a los estadounidenses por lo que percibe como su hipocresía política, sino por su mentalidad consumista. Ha editorializado contra el efecto corruptor del hedonismo americano, el que piensa que ahora esta infectando a los europeos.

1. Panajotis Kondylis, Konservativismus: Geschichtlicher Gehalt und Untergang (Stuttgart, 1986), 51.
2. Panajotis Kondylis, "Marxismus, Kommunismus und die Geschichte des 20. Jahrhunderts" in Der Marxismus in seinem Zeitalter (Leipzig, 1994), 25, 33.
3. Letter from Kondylis dated February 14, 1997.
4. "Menschenrechte, begriffliche Verwirrung und politische Instrumentalisierung," Frankfurter Rundschau, August 18, 1996, 12.

El artículo completo de Paul Edward Gottfried se encuentra en:
http://es.geocities.com/sucellus23/908.htm

Paul Edward Gottfried (* 1941) es profesor de Humanidades en la cátedra Raffensperger en el Elizabethtown College, de Elizabethtown, Pennsylvania, y es un destinatario de beca Guggenheim. Es un investigador académico del Instituto Ludwig von Mises.

Coda:
Gran parte de las contribuciones histórico-teóricas de Kondylis han tratado de demostrar la obsolescencia de las distinciones políticas e ideológicas heredadas. Este tema se desarrolla a través de su reciente trilogía, que traza el aumento y la expansión de la gestión democrática del Estado. Su tercer libro intenta definir el conservadurismo en América en el cuál aborda el surgimiento del " valor del conservadurismo " de una manera muy crítica. En este trabajo sostiene que la tradición surge de las prácticas intergeneracionales de las comunidades y que no tiene nada que ver con la venta ambulante de los valores privilegiados por los talk shows y por los periodistas.

Kondylis en sus tesis, argumenta desde la posición de su trabajo: “La Ilustración en el contexto del racionalismo moderno” (1981), en el que proporciona una nueva interpretación de la época de la Ilustración, con especial énfasis en el carácter polémico de la filosofía en general y de la filosofía de la Ilustración, en particular.

A partir de este trabajo, crea una visión del mundo filosófico como el Aufklärungsrationalismus, la oposición polémica contra una visión del mundo que precedió a él, como el del racionalismo cartesiano. De esta oposición, y no tanto de la lógica del desarrollo de la cosa misma, puede considerarse que Kondylis entiende todas las decisiones de base conceptuales de la época de la Ilustración.

Pagina web de Kondylis:
http://www.kondylis.net/

Pagina Web con sus trabajos en PDF

Artículo de crítica al conservadurismo liberal

Entrevista a Robert Steuckers sobre "La nueva derecha"

Bibliografía básica:
• Die Entstehung der Dialektik. Eine Analyse der geistigen Entwicklung von Hölderlin, Schelling und Hegel bis 1802. Stuttgart: Klett-Cotta, 1979. 729 S.
• Die Aufklärung im Rahmen des neuzeitlichen Rationalismus. Stuttgart: Klett-Cotta, 1981. 725 S.
• Macht und Entscheidung. Die Herausbildung der Weltbilder und die Wertfrage. Stuttgart: Klett-Cotta, 1984. 129 S.
• Konservativismus. Geschichtlicher Gehalt und Untergang. Stuttgart: Klett-Cotta, 1986. 553 S. • Theorie des Krieges. Clausewitz - Marx - Engels - Lenin. Stuttgart: Klett-Cotta, 1988. 328 S. • Die neuzeitliche Metaphysikkritik. Stuttgart: Klett-Cotta, 1990. 614 S.
• Der Niedergang der bürgerlichen Denk- und Lebensformen. Die liberale Moderne und die massendemokratische Postmoderne. Weinheim: VCH-Verlagsgesellschaft, 1991

19 de agosto de 2009

Leszek Kołakowski, un filósofo en busca de la verdad


Firmado por Josemaría Carabante
Fecha: 21 Julio 2009
Leszek Kołakowski nació en Radom (Polonia) en 1927 y ha sido uno de los filósofos polacos más importantes del siglo XX. Alcanzó cierto renombre internacional con la publicación a finales de los años setenta de un exhaustivo estudio sobre el marxismo y sus derivaciones filosóficas y políticas (Las principales corrientes del marxismo). En tres gruesos volúmenes, el filósofo polaco ajustaba cuentas con la ideología que le había cegado tras la II Guerra Mundial, cuando se afilió al Partido Comunista de su país. Lo cierto, sin embargo, es que muy pronto inició un proceso de desmitificación que le condujo a desconfiar de un régimen marcado por su carácter antidemocrático y sustentado en una ideología con presupuestos filosóficos insostenibles.

Considerado primero como un revisionista, las autoridades polacas comenzaron a recelar de aquel intelectual heterodoxo que cada vez con más éxito criticaba la falta de libertades y el anquilosamiento del sistema comunista polaco. No es de extrañar que decidieran actuar contra este personaje hostil e incómodo para el régimen: en 1968 fue expulsado del partido y despojado de su cátedra de Historia de la Filosofía en Varsovia. Acompañado de su esposa, Kołakowski se exilió y recaló, primero, en la Universidad de Berkeley y, más tarde, en Oxford, donde finalmente falleció el pasado 17 de julio.

Las principales corrientes del marxismo, considerada su obra más importante, fue en su momento un boom: frente a la interpretación oficial, que sostenía que el estalinismo constituía una degeneración o forma impura de la doctrina original de Marx, Kołakowski concluía que los regímenes totalitarios comunistas no eran una falsificación ideológica del marxismo, sino una consecuencia lógica de su sistema filosófico. Además de repasar los elementos más problemáticos de esta filosofía, en particular su determinismo histórico, Kołakowski realizaba un minucioso recorrido por las transformaciones del pensamiento marxista, desde sus orígenes en Marx y Engels, hasta el comunismo francés de finales de los sesenta, pasando por la Escuela de Frankfurt y el comunismo chino. Todavía hoy Las principales corrientes del marxismo sigue siendo un libro fundamental para comprender la trascendencia histórica y filosófica del marxismo.

Tensión especulativa

Su evolución hacia posturas políticas más liberales y su compromiso con la democracia y los derechos humanos se acentuaron durante su estancia en Oxford, donde trabó amistad con intelectuales de la talla de Isaiah Berlin, entre otros. Kołakowski supo asimilar la tolerancia y el realismo político británico, sin por ello renunciar a sus profundos anhelos por mejorar la situación política y social. Como Berlin, consideraba que la política debía favorecer el compromiso y el equilibrio entre valores contrapuestos. Y afirmaba que aunque las utopías tenían sus funciones, “deberían seguir siendo eso: utopías”. No dudó apoyar en su momento la lucha contra el régimen comunista de Polonia que inició Wałęsa con el sindicato Solidaridad, a principios de los ochenta.

Kołakowski nunca se consideró a sí mismo como un filósofo político en el estricto sentido de la palabra. Es verdad que el resto de su producción intelectual ha sido en ocasiones dejado de lado frente a la magnitud y altura de su libro sobre el marxismo. Sin embargo, en una de sus últimas entrevistas, confesaba que no consideraba esta obra como la más importante.

La mayoría de sus ensayos se inscriben dentro de la historia de las ideas (La filosofía positivista, Las preguntas de los grandes filósofos) y en el campo de la filosofía de la religión (Si Dios no existe). Se caracterizan por la amenidad, la erudición y, sobre todo, la tensión especulativa. Se opuso por igual al positivismo como a aquellas tendencias filosóficas que proponían abandonar la pretensión de alcanzar verdades definitivas. Con mirada esperanzadora, trabajó por devolver a la filosofía lo que consideraba que era su misión original: la posibilidad de hacerse permanentemente preguntas sobre el sentido del mundo, pero teniendo en cuenta que la búsqueda de la verdad exige en principio su existencia. Su último libro, Las preguntas de los grandes filósofos (ver Aceprensa 8-04-2009) es una buena muestra de su concepción filosófica.

La religión ocupa un lugar destacado en su trayectoria; no en vano, en Si Dios no existeindicó que el problema principal del ateísmo racionalista es su falta de comprensión del fenómeno religioso y el peligro de divinizar el poder del hombre. Entendía que las creencias religiosas eran una “parte irremplazable” de la cultura porque en ellas se condensan algunas de las respuestas que la humanidad ha dado a la pregunta por el sentido y la finalidad de la existencia. De hecho, afirmaba que las normas morales adquieren su validez en contextos religiosos y que la diferencia entre bien y mal le viene ya dada al hombre. “Si lo que buscamos son respuestas reales a las preocupaciones más reales de los seres humanos –decía–, entonces podemos hallarlas en la religión.Necesitamos creer que la vida humana tiene un sentido. Pero no encontramos ese sentido en ningún otro empeño si no es en las tradiciones religiosas” .

(Pura Sánchez Zamorano, “Entrevista a Leszek Kołakowski”, Cuadernos de Pensamiento Político 22, abril-junio 2009).

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