15 de febrero de 2017

Giordano Bruno

Giordano Bruno



(Felipe Bruno, más conocido por su nombre religioso, Giordano; Nola, 1548 - Roma, 1600) Filósofo italiano. Es uno de los personajes más trágicos de la historia de Italia, donde, por espacio de dos siglos, o sea hasta el "Risorgimento", quedó relegado, aun cuando sólo en apariencia, al olvido.

A los catorce años fue enviado a Nápoles a estudiar, y en 1565 ingresó como novicio en el convento de Santo Domingo; ordenado sacerdote en 1572, se doctoró en teología en 1575. En los cenobios, donde permaneció hasta los veintiocho años, se interesó con pasión en problemas de exégesis bíblica, y, sobre todo, en la posibilidad de concordar la teología cristiana con el emanatismo neoplatónico. En este aspecto consideró a las tres "personas" de la Trinidad como otros tantos atributos (poder, sabiduría y amor) del único Dios. Dios, en calidad de Mente, se halla sobre la naturaleza; en cuanto intelecto, Dios es sembrador en la naturaleza; y, en cuanto Espíritu, Dios es la misma alma universal.

Giordano Bruno

Huido de Nápoles a causa de un proceso de herejía incoado contra él, y de Roma por temor a verse acusado de un asesinato en el que ninguna culpabilidad tenía, llegó primeramente a Liguria; luego estuvo en Turín, después en Venecia, donde publicó su primer libro, actualmente perdido, y, sucesivamente, en Bérgamo, Saboya y Ginebra. Acogido en esta ciudad por un adepto napolitano del calvinismo e inscrito en la universidad y la iglesia de esta secta, se rebeló muy pronto contra sus maestros, y fue privado de la Santa Cena.



Al cabo de poco tiempo se dirigió a Francia; aquí desempeñó una cátedra en Toulouse durante dos años, y luego se trasladó a París, donde ofreció al rey Enrique III De las sombras de las ideas, uno de los textos de mnemotécnica que Giordano Bruno hizo imprimir en la capital francesa durante su primera estancia en la ciudad. Profesor extraordinario en París, la indocilidad de los estudiantes le indujo a seguir a Inglaterra al embajador de Francia en la corte de Isabel.

Los dos años y medio pasados entre Oxford y Londres se cuentan entre los más importantes de su vida, por cuanto entonces compuso y publicó las dos trilogías de los Diálogos italianos. Lo mismo que había sido también El Candelero, obra aparecida anteriormente en París, La Cena del Miércoles de Cenizaresulta aún casi una comedia, y describe una cena celebrada en la casa de un gentilhombre londinense la noche del Miércoles de Ceniza. De la causa, principio y uno, hoy la obra más leída de Giordano Bruno, trata de fundar la nueva "filosofía nolana" proponiendo el concepto de una materia viviente que se da ella misma infinitas formas abandonadas luego paulatinamente. Del infinito universo y mundos critica la física y la cosmología aristotélicas, que sustituye por una idea del universo infinito en su extensión y el número de mundos (los astros) que lo integran.

La segunda trilogía, la Expulsión de la bestia triunfante, es una comedia mitológica en la que los dioses resuelven hacer penitencia, ahuyentan del cielo a osas y escorpiones y los reemplazan por los signos de las virtudes. En La cábala del caballo Pegaseo y del asno Cilémicose da una sátira de la "santa asnalidad", o sea de la humildad y la sencillez recomendadas por el cristianismo. Los Heroicos furoresexaltan, en verso y prosa, el amor de la inteligencia para el objeto divino, que es la verdad.

Al regresar a Francia, Giordano Bruno empezó a exponer y a criticar las obras de Aristóteles. Nuevos "tumultos" de estudiantes le llevaron a Alemania, donde publicó los tres poemas latinos compuestos mientras tanto y que integran el segundo grupo de sus textos más ilustres. Del mínimopropone el concepto del mínimo físico, el átomo, y del matemático, el punto, entendido cual la esfera más pequeña posible, De la mónada, que resulta hasta cierto punto similar a los escritos mágicos del autor, muestra la conversión de la unidad en dualidad y sus posteriores complicaciones que dan lugar a la tríada, la tétrada, etc., hasta llegar a la década. De lo inmenso y de los innumerablesreanuda el tema que se halla en Del infinito con una nueva conciencia de los progresos contemporáneos de la astronomía, campo en el cual destacaba Tycho Brahe.



Invitado por Juan Mocenigo, quien quería aprender de él la mnemotécnica y quizá también la magia, Giordano Bruno marchó a Venecia; pero aquél, no satisfecho de la enseñanza y molestado por los discursos heréticos de su huésped, le denunció al Santo Oficio. Conseguida por la Inquisición romana la extradición, Giordano Bruno fue encarcelado, interrogado por los inquisidores y, finalmente, condenado a una muerte cruel.

Se ha considerado a Giordano Bruno símbolo del pensamiento libre rebelado frente al dogma religioso: vuelve alegremente al naturalismo antiguo "renacido" en los nuevos tiempos, sostiene sus opiniones en todos los países de Europa y ante los poderosos y doctos y, finalmente, después de ocho años de cárcel, prefiere la muerte a la retractación. Bajo este aspecto, aparece como héroe sublime de una humanidad resuelta a reivindicar y defender a costa de la vida el derecho a pensar de acuerdo con una razón autónoma y meramente filosófica.

En honor a la verdad, sin embargo, debe tenerse en cuenta que Giordano Bruno se ordenó, según él mismo dijo a la Inquisición véneta, cuando ya su mente estaba invadida por muchas dudas acerca de los máximos dogmas (Trinidad y Encarnación) y se veía inclinada a una interpretación racionalista y naturalista de ellos; que nunca fue perseguido en los países católicos transalpinos por haber huido de un convento ni por sus ideas; y que al regresar a Italia proclamaba abiertamente no haber de temer nada de la Inquisición y estar resuelto a volver al "gremio de la Iglesia católica". Los debates acerca de esta figura se hallan muy lejos de tocar a su fin; de todas formas, nadie puede discutir el valor del entusiasmo mental con que Giordano Bruno cantó como divina la infinita fecundidad de formas de la naturaleza.

Referencia
Cielosur

Historia de la Filosofía: Ceferino Gonzalez

16 de enero de 2017

Franz Brentano: Enfoque introspeccionista en la filosofía.

Franz Brentano



First published Wed Dec 4, 2002; substantive revision Tue Aug 26, 2014

Franz Clemens Brentano (1838–1917) is mainly known for his work in philosophy of psychology, especially for having introduced the notion of intentionality to contemporary philosophy. He made important contributions to many fields in philosophy, especially to metaphysics and ontology, ethics, logic, the history of philosophy, and philosophical theology. Brentano was strongly influenced by Aristotle and the Scholastics as well as by the empiricist and positivist movements of the early nineteenth century.



Due to his introspectionist, approach of describing consciousness from a first person point of view, on one hand, and his rigorous style as well as his contention that philosophy should be done with exact methods like the natural sciences, on the other, Brentano is often considered a forerunner of both the phenomenological movement and the tradition of analytic philosophy.

A charismatic teacher, Brentano exerted a strong influence on the work of Edmund Husserl, Alexius Meinong, Christian von Ehrenfels, Kasimir Twardowski, Carl Stumpf, and Anton Marty, among others, and thereby played a central role in the philosophical development of central Europe in the early twentieth century.


Referencia a la Enciclopedia Stanford de Filosofía


Franz Clemens Brentano (1838-1917) es conocido principalmente por su trabajo en filosofía de la psicología, especialmente por haber introducido la noción de intencionalidad en la filosofía contemporánea. Hizo contribuciones importantes en muchos campos de la filosofía, especialmente en la metafísica y la ontología, la ética, la lógica, la historia de la filosofía y la teología filosófica. Brentano estaba fuertemente influido por Aristóteles y los Escolásticos, así como por los movimientos empiristas y positivistas de principios del siglo XIX.



 
Debido a su enfoque introspeccionista de describir la conciencia desde un punto de vista de primera persona, por un lado, y su estilo riguroso, así como por su afirmación de que la filosofía debe hacerse con métodos exactos como las ciencias naturales, por otro, Brentano es a menudo considerado un precursor tanto del movimiento fenomenológico como de la tradición de la filosofía analítica.
 
Un maestro carismático, Brentano ejerció una fuerte influencia en la obra de Edmund Husserl, Alexius Meinong, Christian von Ehrenfels, Kasimir Twardowski, Carl Stumpf y Anton Marty, entre otros, y por lo tanto desempeñó un papel central en el desarrollo filosófico de Europa central a Principios del siglo XX.

La traducción es de PCAV.

Intencionalidad
Empirismo
Positivismo

Psicología Introspeccionista 
La Psicología Objetivista  

Introducción a la Psicología

Enciclopedia de filosofía 

12 de enero de 2017

Heidegger vs Cassirer: Davos 1929: Lecciones de historia.

El día que dos potencias se (des) encontraron. Heidegger y Cassirer rompían lanzas en Davos.

Martin Heidegger


Published by Piscitelli on junio 15, 2012

Encuentros memorables

Entre el 17 de Marzo y el 9 de Abril de 1929 tuvo lugar en Davos una reunión impensable, un encuentro memorable en donde dos pilares de la filosofía alemana cruzaron lanzas epistemológicas y metafísicas, frente a un coro atrevido de participantes que se inclinaron mayoritariamente por uno de los interlocutores, sin imaginar jamás que en esos alpes suizos y nada menos que en la ciudad de Davos (que se convertiría en los años 1970 en el reino de las especulaciones económicas en el célebre Forum a cargo de Karl Schwab) se estaba incubando una de las torsiones del pensamiento contemporáneo que derraparía con fuerza una década mas tarde cuando el nazismo llegase al poder.



Ernst Cassirer

En el hotel Belvedere de Davos dos pilares intelectuales de fuste cuales fueron Ernst Cassirer y Martin Heidegger estaba por protagonizar el debate del siglo. Lo que estaba en juego en ese momento no era ni el futuro de la economía, ni el rol de las empresas, ni las condiciones del liderazgo ni la tecnología como palanca de cambio social. Para nada. Se trataba lisa y llanamente del significado de la herencia kantiana. En otro momento y en otro lugar podría haber sido un debate filosófico intrascendente, una discusión de capilla, un florilegio técnico sin mayores consecuencias, ni intelectuales ni políticas.

Pero la diferencia que hizo todas las diferencias, el detalle que terminaría en una tragedia fue que mientras que Cassirer era un judío social-demócrata, Heidegger, además de ser el filosofo mas importante del siglo XX y probablemente el último de los filósofos en la tradición greco-occidental, se convertiría en un defensor inequívoco del nazismo, aceptaría ser el rector Nazi de la universidad de Friburgo y terminaría autoreescribiendo su propia historia intelectual (mediante una manipulación concienzuda y sutil de una de sus obras mas conocidas cual fue La época de la imagen del mundo, conferencia originalmente pronunciada en 1939 y publicada por primera vez en su versión desnazificada a cargo del propio Heidegger en 1950 -para una exquisita exégesis de este relato leer la nota de Jacques Taminiaux en el excelente número especial de la Revista Philosophie Magazine Hors Serie dedicado a…Les philosophes face au nazisme).

La historia en futuro anterior

Pero en esa primavera de 1929 el horror nazi, la catástrofe que supusieron 50 millones de vidas cercenadas, la división de Alemania durante mas de 40 años y la invención del capitalismo de consumo no estaban en la cabeza ni en la imaginación de (casi) nadie. Durante las sesiones de Davos reinaba el espíritu de reconciliación europeo, acercando a los intelectuales alemanes y franceses aunque la pelea de fondo de Davos fuese una lucha entre alemanes.


Heidegger que acababa de publicar su opus magnum Sein und Zeit en 1927 estaba en el apogeo de su potencia creativa y comenzaba a convertirse en una luminaria filosófica internacional. Ya había heredado la cátedra de Husserl en Friburgo, y había entablado una lucha a muerte contra el neokantismo definido por Ernst Cassirer -su principal portaestandarte- como el chivo expiatorio de la filosofía contemporánea,

Para Heidegger, Cassirer no había visto en la filosofía de Kant otra cosa que una mera teoría del conocimiento, mientras que para él la renombrada Critica de la Razón Pura de Kant apuntaba a una refundación de la metafísica. Mientras que en filosofía siempre ha habido maneras antitéticas de mirar los problemas y de interpretar a los autores, en este caso se trataba de eso, pero también de bastante mas.

Inconmensurabilidades

Lo que estaban en juego eran versiones inconciliables del mundo. Mostrando que los errores y las cegueras trascienden épocas y momentos históricos recuerdo haberme sumergido indistintamente en ambas obras (y aun conservo mis copias de las dos que pronto cumplirán 50 años) e inconscientemente haber creído que se podía ser al mismo tiempo neokantinao (como Cassirer) y refundacional (como Heidegger). O creer que era posible esposar la gnoseología de Cassirer y complementarla con la metafísica de Heidegger.

Pero esta reconciliación a posteriori -como dicen los brasileños- no podía dar certo. En los tres tomos de su filosofía de las formas simbólicas para Cassirer el mundo espiritual creado por el hombre muestra el sello de su infinitud. Al revés Heidegger funda su metafísica en la finitud de la existencia humana (Curiosamente hoy sigo tratando de conciliar ambas variantes en un escepticismo que puede sonar chirle, pero que me parece mucho mas rico y englobante que si hubiese que optar por las posiciones a ultranza de los gladiadores de Davos).

Finitud vs infinitud

Las diferencias acerca del destino del kantismo eclosionaron al final del debate esa noche de marzo del año 1929 cuando frente a la oportuna pregunta de un estudiante en la sala que quería saber si la filosofía tiene por meta finalmente liberar al hombre o sumergirlo radicalmente en la angustia, ambos pensadores espetaron alternativamente que “la filosofía debe hacer al hombre libre en toda la medida en que pueda serlo“, mientras que el otro sostuvo no menos convencido que la filosofía “tiene por objetivo rechazar al hombre en la duración de su destino”. Entre el neohumanismo de Cassirer y el antihumanismo de Heidegger no hay terceras posiciones. Y en esta exigencia de alineamiento se consumirían las energias creativas de medio siglo XX

Como era de imaginar la visión sombría y fatalista de la existencia humana fue la que prevaleció en Davos (¿el demonio que arrasaría Europa estaría planeando en Davos a contracorriente del supuesto intento de reconciliación entre nacionalidades?). La potencia de conversión del pensamiento de Heidegger seria infinitamente superior a la de Cassirer, muchas décadas mas tarde (ya sea travestida en la versión mucho mas light del sartreanismo, o aun en sus acongojadas versiones fideistas como fue el caso de Jaspers) todos fuimos durante poco o mucho tiempo heideggerianos. Y muchos siguen siéndolo (bastantes veces sin saberlo)

Los futuros no-maestros de Alemania
Uno de los detalles nada menores de ese debate fue la presencia de una decena de futuros filósofos (muchos estudiantes en ese entonces), y algunos consagrados, que se volverían propagadores entusiastas del pensamiento de Heidegger (mientras que solo un puñado permanecería leal a Cassirer). Porque esa noche de Davos ocupando butacas se empezaba a sellar el destino filosofico de Leo Strauss y Franz Rosenzweig, de Emmanuel Levinas y hasta el brillante (fusilado por los alemanes en 1944) matemático francés Jean Cavailles participaba de la asonada.


Emmanuel Levinas


En tanto que Levinas veía en Heidegger a un héroe que se desprendía de un mundo agotado, otro asistente de lujo cual fue Rudolf Carnap, el mas potente de los miembros de El Circulo de Viena junto a su fundador Moritz Schlick, se alió del lado de Cassirer a quien veía como la vía lógica de la modernidad, alejado de las elucubraciones metafísicas del pastor del espíritu alemán. La division de la filosofía en dos mitades irreconciliables, analítica por un lado y continental por el otro también brotó de la Cumbre de Davos, mostrando la importancia de ese “acontecimiento” en la historia del pensamiento occidental.

El año 1933, apenas 4 años mas tarde y 3 antes de las Olimpiadas de 1936 con su celebración iconica de El triunfo de la Voluntad a manos de la demiurga Leni Riefenstahl, es la compuerta evolutiva que desagarrará el telón de fondo de la filosofía alemana, dispersando a sus mejores figuras (que nunca se reencontrarán) por todo el planeta. Como era de esperar Cassirer debió abandonar Alemania y refugiándose primero en Inglaterra, mas tarde en en Suecia y muriendo en USA en 1945.

Heidegger durará apenas un año como rector de Friburgo entre 1933 y 1934, pero la suerte está echada, y su paso por el nazismo (algo sistemáticamente ocultado en su enseñanza como me llego a ocurrir a mi a fines de los años 60 y recién puesto en estado de cuestionamiento permanente con la celebre publicación de la obra de Victor Farías Heidegger y el Nazismo en los años 80) será un paso en falso que pondrá en jaque para siempre su condicion de Un maestro de Alemania (titulo de la celebre biografía que le regalara Rudiger Safranski en 1994).


La derrota de la razón.

Como pequeña pepita pletórica de sentido este debate prefigurará la historia filosófica y política del siglo XX. Nada casualmente (y seguramente no exento de melancolía) Cassirer que en 1945 publicara su último libro El Mito del Estado, no dejará de señalar que el romanticismo pesimista de Heidegger ventilado en Davos había sido un prolegómenos explícito de la derrota de la razón.

Heidegger que lo sobreviviría 3 décadas por la misma época no haría (como queda constancia en una carta que en ese momento le envía a su mujer…) sino malabarismos para que la prohibición que se hiciera de su enseñanza en 1945 (levantada en 1951) no se contagiara a sus escritos y publicaciones, y que para sus bien guardados manuscritos durante la guerra pudieran ver la luz para lograr (paradójicamente) que su filosofía (en toda su tenebrosidad) terminara siendo la mas potente reinvencion de la tradición milenaria grecolatina, a pesar de su explícito aherrojamiento con el nazismo.

Si querían un buen ejemplo de complejidad, de corsi e ricorsi, de contradicciones flagrantes entre potencia teórica y relativismo moral este ejemplo lo es en modo extremo. Y aun así ojo con tirar la primera piedra. Ya habiendo recorrido dos tercios del viaje de regreso después de una semana de una intensidad insual les digo bye hasta mañana AP.

Referencias
Peter E. Gordon (2010) Continental Divide: Heidegger, Cassirer. Davos 1929
Confrontation with Cassirer re Kant
Heidegger, Martín. Reden und andere Zeugnisse eines Lebensweges (1910-1976) tomo 16, Band 16.
Published inAnti-FilosofiaCrónicasFilosofíaFundadoresIrreduccionismoMemetica

http://www.filosofitis.com.ar/2012/06/15/el-dia-que-dos-potencias-se-des-encontraron-heidegger-y-cassirer-rompian-lanzas-en-davos/


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