17 de junio de 2012

Ética - Referencias a las otras éticas.

Este escrito es una breve explicación del concepto de Ética como referente que guía las publicaciones de esta bitácora.



El termino ética proviene del vocablo griego antiguo “ethos” cuyo significado es relativo a las costumbres.

La disciplina filosófica que trata la Ética fue fundada por Aristóteles quien además planteo la mayor parte de los problemas de la filosofía moral. El distingue entre las virtudes éticas,  que son aquellas que se desenvuelven en la práctica y las dianoetikai aretai, que corresponden a las virtudes intelectuales. Antes de Aristóteles se encuentran precedentes para la constitución de la ética como disciplina filosófica entre los presocráticos, tales como Demócrito, Sócrates y Platón.

La Moral tiene una base social, es un conjunto de normas establecidas en el seno de una sociedad y tiene influencia en la conducta de cada uno de sus integrantes. En cambio la Ética surge como tal en la interioridad de una persona, como resultado de su propia reflexión y su propia elección.
  
La palabra "etos", usualmente se define como "Conjunto de rasgos y modos de comportamiento que conforman el carácter o la identidad de una persona o una comunidad."

 La palabra griega  ëθος significa predisposición para hacer el bien. Lo que llamamos ética. Mientras que ëthos significa costumbre. Los romanos tomaron ambas palabras y las tradujeron como moralis, ante la incapacidad de diferenciar entre estos dos conceptos tan distintos.
  
El sentido más antiguo de la ética residía en el concepto de la morada o lugar donde se habita; la definición utilizada por Heidegger: "es el pensar que afirma la morada del hombre", su referencia original, esta construida al interior de la íntima complicidad del alma. Ya no se trataba de un lugar exterior, sino del lugar que el hombre porta a sí mismo. "El ethos es el suelo firme, el fundamento de la praxis, la raíz de la que brotan todos los actos humanos.

 El vocablo ethos sin embargo, tiene un sentido mucho más amplio que el que se da a la palabra ética. Lo ético comprende la disposición del hombre en la vida, su carácter, costumbre y moral. Podríamos traducirla "el modo o forma de vida" en el sentido profundo de su significado.

 Ethos significa carácter, pero no en el sentido de talante sino en el sentido "del modo adquirido por hábito". Ethos deriva de éthos lo que significa que el carácter se logra mediante el hábito y no por naturaleza. Dichos hábitos nacen "por repetición de actos iguales" , en otras palabras, los hábitos son el principio intrínseco de los actos.

 ElEthos, pues, al entenderse como un hábito o costumbre adquiridos, constituye para la tradición griega una segunda naturaleza. Se trata de una creación genuina y necesaria del hombre, pues éste, desde el momento en que se organiza en sociedad, siente la necesidad imperiosa de crear reglas para regular su comportamiento y permitir modelar así su carácter.
  
La ética se divide en normativa y teoría de la moral. La primera investiga el problema del bien y el mal, establece un código moral de la conducta, señala que aspiraciones son dignas, que conducta es buena y cuál es el sentido de la vida.

La ética no es solamente normativa, sino que apela a la razón y voluntad de los hombres, por ello la ética es una guía normativa razonable que permite interiorizar y conciencitizar sus reglas. No sería posible la vida en sociedad si esta no es normada.

La Ética es la reflexión teórica sobre la moral. La ética es la encargada de discutir y fundamentar reflexivamente ese conjunto de principios o normas que constituyen nuestra moral.

La teoría de la moral investiga la esencia de esta última, su origen, desarrollo, las leyes que obedecen sus normas y su carácter. La moral, del latín mores-costumbres está referida al conjunto de principios y normas que regulan el comportamiento del hombre en todas las esferas de la vida.

Moral es una palabra de origen latino, que proviene del términos moris (“costumbre”). Se trata de un conjunto de creencias, costumbres, valores y normas de una persona o de un grupo social, que funciona como una guía para obrar. Es decir, la moral orienta acerca de que acciones son correctas y cuales son incorrectas.

La moral es la suma total del conocimiento que se adquiere sobre lo más alto y noble, y que una persona respeta en su conducta. Las creencias sobre la moralidad son generalizadas y codificadas en una cierta cultura o en un grupo social determinado, por lo que la moral regula el comportamiento de sus miembros. Por otra parte, la moral suele ser identificada con los principios religiosos y éticos que una comunidad acuerda respetar.

La Moral es el conjunto de principios, criterios, normas y valores que dirigen nuestro comportamiento. La moral nos hace actuar de una determinada manera y nos permite saber qué debemos hacer en una situación concreta. Es como una especie de brújula que nos orienta, nos dice cuál es el camino a seguir, dirige nuestras acciones en una determinada dirección.

Evolución
En la modernidad surgen corrientes Neo estoicas, las teorías éticas fundadas en el egoísmo, en el realismo político y en el sentimiento moral. Posteriormente se priorizo las cuestiones de la libertad de la voluntad frente al determinismo natural y de las relaciones entre la ley  moral y la ley de la naturaleza.

Con Kant se fundamenta una ética formal, frente a la ética de los bienes, autónoma y penetrada de rigorismo, que devino como reacción en puntos de vista axiológicos.

Desde entonces se desarrolla cuestiones, en relación a las esencias, con el nombre de ética formal y ética material, y la ética de los valores. En relación al origen se discute el carácter autónomo o heterónomo de la moral. En cuanto al problema de la finalidad se hace referencia a posiciones eudemonistas, hedonistas, utilitaristas entre otras.

Finalmente en lo que respecta al lenguaje de la ética se ha desarrollado el intuicionismo, el emotivismo, y una ética prescriptivista, todas por lo común individualistas, aunque algunos autores ponen de relieve su función social.

La ética de la virtud
La Ética de la virtud es en la actualidad uno de los tres enfoques principales en la ética normativa. Es posible que, inicialmente, sea identificada como que hace hincapié en las virtudes, o el carácter moral, en contraste con el enfoque que hace hincapié en los derechos o normas (deontología) o el que hace hincapié en las consecuencias de las acciones.

Los fundadores de la ética de la virtud "son Platón y Aristóteles en particular  y ésta persistió como el enfoque dominante en la filosofía moral occidental al menos hasta la Ilustración. Sufrió un eclipse momentáneo durante el siglo XIX, pero resurgió a finales de 1950 en la filosofía angloamericana. Fue anunciada por el famoso artículo de Anscombe "la filosofía moral moderna" (Anscombe 1958), que cristalizó una creciente insatisfacción con las formas de la deontología y del utilitarismo imperante en ese momento.

Esta trata una serie de temas que había figurado siempre en la tradición de la ética de las virtudes: Las propias virtudes, los motivos y el carácter moral, la educación moral, la sabiduría moral o el discernimiento, la amistad y las relaciones familiares, el concepto de la felicidad, el papel de las emociones en nuestra vida moral y las cuestiones de importancia fundamental sobre qué tipo de persona debería ser uno y cómo debemos vivir.

Su reaparición tuvo un efecto tonificante, muchos de cuyos proponentes entonces comenzaron a abordar estos temas en los términos de su teoría favorita. El Interés en la teoría de la virtud de Kant ha reorientado la atención de los filósofos, y los utilitaristas han desarrollado teorías consecuencialistas de la  virtud.

Sin embargo, aunque la moderna ética de la virtud no tiene que tomar la forma conocida como "neo-aristotélica", casi cualquier versión moderna sigue mostrando que sus raíces están en la antigua filosofía griega por el empleo de los tres conceptos derivados de ella. Estos  son arete (excelencia o virtud) phronesis (sabiduría práctica o moral) y la eudaimonia (usualmente traducida como la felicidad o la prosperidad).

La "ética de las creencias"
Se refiere a un conjunto de preguntas en la intersección de la epistemología, la filosofía de la mente, la psicología y la ética.

La cuestión central es si hay algún tipo de normas que rigen nuestros hábitos de formación de opinión, en el mantenimiento de las creencias, y en la renuncia a las creencias. ¿Es siempre o siempre es malo moralmente (o epistémicamente irracional, o imprudente) sostener una creencia sin pruebas suficientes? ¿Es que alguna vez o siempre es moralmente correcto (o epistemológicamente racional o prudente) creer, sobre la base de pruebas suficientes, o se deniegue la creencia en la percepción en ausencia de ellas? ¿Es alguna vez o siempre es obligatorio buscar todas las pruebas disponibles epistémicamente de una creencia? ¿Hay alguna manera de obtener evidencia de que son ellas mismas inmorales o imprudentes?

Las preguntas relacionadas tienen que ver con la estructura de las normas involucradas, en su caso, así como con la fuente de su autoridad. ¿Son normas instrumentales basadas en extremos contingentes que nos imponemos a nosotros mismos? ¿Son normas categóricas basadas en fines establecidos por nosotros en base a la naturaleza misma de nuestras facultades intelectuales? ¿Hay otras opciones? ¿Y cuáles son los objetos de evaluación en este contexto, los creyentes, las creencias, o ambos?

Por último, en el supuesto de que existen normas de algún tipo que rigen la formación de creencias, ¿qué implica eso acerca de la naturaleza de la creencia? ¿Implica esto que la formación de la creencia es de carácter voluntario o está bajo nuestro control? Si es así, ¿qué tipo de control es? Si no es así, entonces ¿cómo una ética de la creencia aún es posible?


Referencias
ARANGUREN, JOSÉ LUIS. Ética y Política. Madrid, Hyspamérica. 1985.
ARANGUREN, JOSÉ LUIS. Propuestas morales. Madrid, Tecnos, 1994
BUENO, GUSTAVO. Ética y Moral: El CATOBEPLAS
HELLER, AGNES. Más allá de la justicia. Barcelona, Crítica, 1990. 
KANT, IMMANUEL (1781/1787 [1902-]), Critique of Pure Reason (Kritik der reinen Vernunft), in Gesammelte Schriften. Königlich-Preussischen Akademie der Wissenschaften zu Berlin/Walter de Gruyter.
LEVINAS, EMMANUEL. Ética como filosofía primera
LOCKE, JOHN (1690 [1975]), An essay concerning human understanding. Oxford: Clarendon.
MACINTYRE, ALASDAIR, 1985, After Virtue, London: Duckworth, 2nd Edition.
NUSSBAUM, MARTHA C., 1990, “Aristotelian Social Democracy”, in R. Douglass, G. Mara, and H. Richardson (eds.), Liberalism and the Good, New York: Routledge, pp. 203–52.
NUSSBAUM, MARTHA C., 1993, “Non-Relative Virtues: An Aristotelian Approach”, in The Quality of Life, Martha C. Nussbaum and Amartya Sen (eds.), Oxford: Oxford University Press, pp. 242–70.
NUSSBAUM, MARTHA C., 2006, Frontiers of Justice, Cambridge, Mass.: Harvard University Press.

15 de junio de 2012

Los principios de la razón en Maimónides

Maimónides.
Percy Cayetano Acuña Vigil

Moseh ben Maymon


Moseh ben Maymon, llamado por los judíos Ramban y por los latinos Maimónides, fue un filosofo hispanojudío (1135 - 1204). Su principal contribución consistió en basar la teología judaica en los principios de la razón (según la filosofía aristotélica). Este papel se puede comparar al de Averroes en el Islam y Santo Tomás en el cristianismo [1].

Su principal escrito filosófico, Moré Nebujim (Guía de perplejos) fue redactado originalmente en árabe, en el 1200, y traducido al hebreo bajo su supervisión. Es una obra donde se abordan los principales problemas metafísicos, antropológicos y morales, siempre al servicio de la teología [2].

El punto de conexión más alto entre Maimónides en su carácter de filósofo y los filósofos musulmanes fue la obra de Al-Farabi. "Los ocho capítulos"-sobre ética, en donde Maimónides trata de armonizar doctrinas éticas filosóficas, que afirman el libre arbitrio, cita además el Fusus Al Madani [3] o Artículos de las ciencias políticas.

Su fuente filosófica principal es Aristóteles, al que conoció a través de Avicena y Averroes. Se opone al estagirita en aquellos puntos en que su filosofía es irreconciliable con la fe, como lo es su concepción de la eternidad del mundo, opuesta al creacionismo bíblico.

Entre sus escritos más importantes se destacan, los Comentarios al Talmud, un breve compendio de Lógica, la Carta de la consolación, tratados médicos y, sobre todo, sus obras Luz (1168), Comentarios a la fe judía;, y Führer der Unschlüssigen, la Guía de los perplejos [4] (1170), gran tratado de teología y filosofía dirigido a quienes encuentran oposición entre fe y conocimiento. Constituye la clave de su pensamiento filosófico, ejerciendo una fuerte influencia en círculos tanto judíos como cristianos y sobre todo escolásticos.

Para continuar leyendo el artículo

14 de junio de 2012

POLIS Contra CAOS

...Estamos en un contexto en el que la autoridad moral (interna)y la autoridad temporal (externa) han sido extrañadas del Logos, del Telos y del Nomos que constituyen el principio de armonía del orden humano; y se extiende el dominio del Anomos y del imperio de la Anomia.
Fernando Fuenzalida Vollmar: Metapolítica: entre el Nomos y el  Anomos.

En este blog comparto información sobre temas que aluden al intento racional (filosófico) de fundamentar la moral entendida en cuanto fenómeno del ethos.
 
Esta nota explica los términos que le dan razón a está bitácora: Nomos, Anomos, Polis, Caos, Civitas todos son términos que asociamos con la armonía del orden humano y son los que le dan sentido a su contenido.

 Nomos


ESTE TÉRMINO GRIEGO SE PUEDE TRADUCIR POR LEY, Y MÁS EN PARTICULAR LA LEY DE LA CIUDAD.

    La cuestión del fundamento de la ley de la ciudad, y en general de la ley moral y política, es una preocupación que ya se encuentra en los primeros filósofos, pero con los sofistas se hace más consciente y explícita. Las soluciones más comunes a esta cuestión ya las encontramos en la cultura griega y son las siguientes:

•        la ley tiene como fundamento lo sobrenatural;
•        la ley tiene como fundamento la naturaleza;
•     la ley descansa en los avatares humanos, en su historia y situaciones vitales concretas y contingentes.

La primer explicación dominó el mundo griego antiguo y es característica de la actitud mítica, de la justificación religiosa y la justificación teológica que encontramos en algunos filósofos como Santo Tomás.

La segunda explicación es más típicamente filosófica y es la que prefirieron la mayoría de filósofos griegos. Estos filósofos creyeron que la naturaleza podía darnos un criterio para establecer la corrección de las leyes morales al considerar que lo bueno es lo natural y lo malo lo antinatural.

La tercera explicación consiste en justificar el derecho y la ley de la ciudad indicando que ésta es convencional, consecuencia de los avatares humanos y en último término arbitraria. En la actualidad se suelen dar explicaciones de este tipo para explicar el origen de los derechos básicos(así, se habla de la voluntad soberana de los ciudadanos para regir su destino y establecer el código moral al que se han de someter).

La posición de los sofistas al respecto no es clara: si identificamos el movimiento sofista con las tesis relativistas de Protágoras, parece que defendieron el carácter no objetivo, arbitrario, de las leyes morales, sugiriendo que cada cultura o sociedad tiene su punto de vista, sus valoraciones y códigos morales, no siendo mejor ni peor ninguno de ellos.

En los sofistas de la segunda generación como Trasímaco encontramos un punto de vista diferente.

Este sofista recupera el papel de la Naturaleza en la cuestión de la fundamentación de la ley, pero considera que las leyes vigentes en las ciudades no son adecuadas, precisamente por no ser naturales. Su visión de la naturaleza le lleva a considerar a ésta como un lugar de enfrentamiento y lucha entre las distintas especies e individuos, como el ámbito en el que sobreviven los más capaces, los mejor dotados.

Cree encontrar dos principios básicos en la Naturaleza: la ley del más fuerte y el egoísmo. Como consecuencia de ello, y aunque los textos de los que disponemos son fragmentarios y confusos, parece que defendió la necesidad del dominio del fuerte sobre el débil también en la sociedad.

Anomos

El termino se menciona en las escrituras. En la epístola a los Tesalonicenses, Pablo señala:

...y éstos son los más peligrosos, pues tienen mayor poder para confundir y engañar, a estos ... el apóstol Pablo los llama de impíos [ὁ ἄνοµος ] y al máximo líder de ellos él lo califica como ] “el hombre de pecado” [ὁ ἄνθρωpος tῆς ἁµaρtίaς]

Es resaltante notar que “ἄνοµος” al lado del artículo definido “ὁ” debe ser entendido  como refiriéndose al “anticristo”,
                                       
 ...Y entonces se manifestará aquel inicuo, a quien el Señor matará con el espíritu de su boca, y destruirá con el resplandor de su venida;
... inicuo cuyo advenimiento es por obra de Satanás, con gran poder y señales y prodigios mentirosos,

2:7 Porque ya está en acción el misterio de la iniquidad; sólo que hay quien al presente lo detiene, hasta que él a su vez sea quitado de en medio.
2:8 Y entonces se manifestará aquel inicuo, a quien el Señor matará con el espíritu de su boca,  y destruirá con el resplandor de su venida;
2:9 inicuo cuyo advenimiento es por obra de Satanás, con gran poder y señales y prodigios mentirosos,
2:10 y con todo engaño de iniquidad para los que se pierden, por cuanto no recibieron el amor de la verdad para ser salvos.
2:11 Por esto Dios les envía un poder engañoso, para que crean la mentira,
2:12 a fin de que sean condenados todos los que no creyeron a la verdad, sino que se complacieron en la injusticia.

Asociado tambien se encuentra el termino  katéjon:

Qué significado tiene el término griego katéjon (κατέχων) según el tenor y contexto con el que lo emplea san Pablo en 2 Tes 2, 8. Se trata del participio activo del verbo katéjo (κατέχω), y aparece en nominativo singular masculino. En la Biblia de Jerusalén lo traducen por "el que retiene", y el participio, si lo sustantivamos, puede traducirse por 'obstáculo'. Katéjon, el que retiene, parece ser un misterioso personaje que por ahora está reteniendo al Impío, quien trabajará a la luz del día, visto por todos, lo cual será una señal que sucederá antes de que sobrevenga la Venida definitiva de Cristo en la Parusía. La nota de la Biblia de Jerusalén al versículo anterior, el número 6, dice:

    "Pablo atribuye el retraso de la Parusía a algo (2 Tes 2, 6) o alguien (v. 7) que 'retiene': una fuerza o persona que impide la manifestación del Anticristo (y que debe preceder a la Parusía). Los destinatarios de la carta captaban al parecer la alusión, pero para nosotros es un enigma, a pesar de las abundantes  explicaciones que se han propuesto".

Anomia.

(Del gr. ἀνομία).
1. f. Ausencia de ley.
2. f. Psicol. y Sociol. Conjunto de situaciones que derivan de la carencia de normas sociales o de su degradación.

Polis contra Caos

Según la Teogonía de Hesíodo, Caos fue lo primero que existió, y luego enumera otras figuras cosmogónicas elementales como Gea (la Tierra), Tártaro y Eros. Pero Caos no engendró estas deidades elementales, sino que es cabeza de una genealogía de dioses asociados a lo incorpóreo: Nix (la Noche) y Érebo son sus hijos, Éter y Hemera (el Día) sus nietos.

Una importante tradición filológica considera que Caos es la hendidura o resquicio situada entre el cielo y la tierra. Hesíodo relata en la Titanomaquia que Zeus, al lanzar el rayo a los Titanes, hace estremecer a Caos, y compara este hecho con el acercamiento entre Urano (el Cielo) y Gea (la Tierra).

Este pasaje, sumado al valor semántico de la palabra Chaos, hace admisible la interpretación de F.  Cornford, según la cual las palabras del verso 116 (Χάος γένετ᾽) deben traducirse como ‘surgió el resquicio entre la tierra y el cielo’. En algunas  interpretaciones se piensa que lo que Hesíodo quiso decir es que al principio había un todo informe, que el cielo y la tierra formaban una masa indiferenciada y en el principio relatado se separaron: lo primero es esta separación, que luego se reduplica figurativamente en el nacimiento de Urano a partir de Gea, y mitopoyéticamente en el relato de la castración de Urano por parte de Crono.

Una variante de esta interpretación indica que Hesíodo parte de la imagen del cosmos como cavidad formada por la bóveda el cielo y la tierra como suelo, y luego suprime mentalmente a ambos para llegar a un concepto como Caos. Es algo completamente indeterminado, lo que viene indicado por el hecho de que la palabra para designarlo es gramaticalmente neutra. Esto lo acerca al ἄπειρον (ápeiron, ‘lo indeterminado’) de Anaximandro. Bajo la faz de una divinidad cosmogónica semejante se esconde el concepto filosófico de un principio anterior a todo.

Ver mi escrito sobre el Caos

Polis

El termino polis expresa una sociedad idílica que queda como utopía referencial. Los griegos concebían la pólis como una cosa activa, formativa, que educaba la mente y el carácter de los ciudadanos. La pólis tuvo su origen en el deseo de justicia. El principio subyacente en la Polis era el de que los individuos no tienen ley, pero la pólis haría que se enderezaran. Se consideraba que la parte agraviada sólo estaría segura de obtener justicia si declarara sus ofensas a la pólis entera.

En la pólis la venganza privada se transforma en justicia pública. La pólis es el único marco en que el hombre puede realizar plenamente sus aptitudes espirituales, morales e intelectuales. La religión, el arte, los juegos, la discusión de grandes temas, todo ese animado cuadro resulta de necesidades del medio que solo podían ser satisfechas gracias a la pólis.

CIVITAS

Civitas era un término popular y ampliamente utilizado en la antigua Roma. podría significar, además de la nacionalidad establecida por la constitución legal de la ciudad-estado, o la res publica, el populus de esa res publica, los ciudadanos.

En la historia de Roma, la civitas, de acuerdo con Cicerón en la época de la República romana tardía, era el cuerpo social de los cives, o los ciudadanos, unidos por la ley (Concilium coetusque hominum iure sociati). Es la ley que los une, dándoles responsabilidades (munera), por un lado y los derechos de la ciudadanía por el otro.

El acuerdo (Concilium) tiene una vida propia, la creación de una res publica o "entidad pública" (sinónimo de civitas), en el que las personas nacen o son aceptadas, y que mueren o son expulsados. La civitas no es sólo el cuerpo colectivo de todos los ciudadanos, es el contrato que vincula a todos juntos, por lo cual cada uno es un civis.

En el ámbito del pensamiento occidental, la ciencia clásica se edificó sobre la filosofía griega y su búsqueda desesperada desde el origen del Orden frente al Caos inicial. Según nos cuenta Jaeger, Hesíodo recogió esta idea en sus poemas de la tradición oral: "en el principio era el Caos".

Posteriormente, para Platón y Aristóteles como para el Siglo de las Luces, la divinidad (Razón) se situará en el principio de ese orden estabilizador que utilizaba el mito, el símbolo y la magia como instrumento de neutralización de lo oscuro, lo imaginario y lo creativo en el hombre.

La Polis griega que surge en los siglos VIII y VII a. de C., resultó el lugar idóneo para ese conjuro de la naturaleza en un territorio y en una sociedad determinada, mientras el caos quedaba excluido, en el exterior de los muros que protegían la libertad del ----- en el interior.

Es entonces cuando se puede producir el paso progresivo de la Hybris,  a la Themis  y a la Diké (la ley y el equilibrio democráticos). De ese "principio de conservación del sentido" griego emanará el dualismo que ha fermentado posteriormente la religiosidad cristiana y la idea del poder político mismo, fundamentando la sociedad/individuo, público/privado, derecho natural/derecho positivo; en definitiva, la res cogitans/res extensa cartesiana como paradigma maestro que ha regido nuestro conocimiento.

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