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14 de julio de 2012

El humanismo de Erasmo de Róterdam


Erasmus  Rotterdami
Opera: Quinten Matsijs
Praeventioni melius quam remedium.

Ha sido un humanista, filósofo cristiano, literato, estudioso, erudito del griego, y es considerado el representante por excelencia del pensamiento humanista durante el Renacimiento, buscaba reformar la Iglesia y la sociedad en busca del progreso ético y cultural del ser humano.

A través de toda su vida, Erasmo fue consecuente en sus críticas a los poderes establecidos y a los abusos que los malos religiosos hacían de ellos. Su brillante trabajo con la Biblia confirmó su fe y su enorme difusión pública lo convirtió en un personaje querido y admirado por católicos y protestantes por igual.

El trabajo de Erasmo se desenvuelve entre la ortodoxia tradicionalista y la Reforma, y su obra termina en el índice de libros prohibidos a fines del siglo XV. Todas las obras de Erasmo fueron censuradas e incluidas en el "Índice de Obras Prohibidas" por el Concilio de Trento. De manera similar fueron denunciadas por la mayoría de los pensadores protestantes.

Desde su trabajo de académico versado tanto en la doctrina como en la vida monacal, Erasmo creyó su obligación liberar a la Iglesia de la parálisis a que la condenaban la rigidez del pensamiento y las instituciones de la Edad Media, ya que él creía que el Renacimiento era una manera de pensar fundamentalmente nueva. La tradición y las ideas de la Edad Media no tenían ya lugar en el mundo, y consideraba que él debía ser el encargado de cambiar el estado de cosas.

A través de su vida y su obra se expresan las grandes respuestas que el Humanismo intentó dar a las cuestiones referidas al Hombre. Erasmo propone un mensaje humanista opuesto al de Maquiavelo y Lutero. Frente a la visión pesimista y conflictiva del hombre que marca el pensamiento del italiano y el alemán, el holandés cree en las posibilidades del hombre y, por consiguiente, su obra está concebida bajo el signo del optimismo y de la concordia.

Toda la obra de Erasmo está inspirada por el ideal de la renovación moral de Europa por medio del humanismo evangélico. Erasmo parte de la toma de conciencia de las corrupciones acumuladas durante siglos por la Iglesia y de su necesidad de reforma para devolverla a su pureza primitiva y propone el uso de la capacidad racional del hombre para adquirir un mayor conocimiento de la religión cristiana.

Los planteamientos de Erasmo son fundamentalmente morales. Sin embargo Erasmo pretende la moralización de la vida política, esto es, que la política quede subordinada a la ética cristiana. Personaliza la política en la figura del príncipe, propia de la época, y centra su reflexión en la formación y en el ejercicio del poder dentro de los límites definidos por la moral cristiana. El príncipe cristiano es, por tanto, un buen príncipe, y el Evangelio es la mejor guía para la política. Su perspectiva es radicalmente diferente de la de Maquiavelo. Para Erasmo la moral cristiana debe ser la norma que guíe todas las acciones humanas, incluidas las de los gobernantes.

Su "humanismo de la Biblia" , su maestría filológica y literaria, y su espíritu crítico y reformista le otorgaron influencia importante en el siglo XVI lo que generó una corriente de pensamiento llamada erasmismo. La expansión de este pensamiento fue reflejo de las nuevas corrientes ideológicas que impregnaron la primera mitad del siglo, y que en la órbita de los países católicos quedó cercenada con la Contrarreforma.

Erasmo se definió a sí mismo como ciudadano del Universo, rehuyendo todo compromiso nacionalista o partidista, y buscando solamente los espacios donde la cultura humanista fuera floreciente y libre.

 El tema que plantea Erasmo al hacer una crítica a su tiempo poniendo sus palabras en boca de la Estulticia es un tema de actualidad y en pleno debate. El Elogio de la locura influyo en muchos pensadores incluso en el mismo Lutero quien evidentemente la estudio. [Ver los escritos de Foucault.]

Para Foucault, este tema es un constructo social siempre relacionado con los conceptos de libertad, conocimiento y poder. Aquí reside incluso su actualidad en donde el desconocimiento de los derechos, el avasallamiento de la dignidad del hombre, el absoluto desconocimiento del respeto por el otro, están dando paso a una forma de Moira social en donde la misma valoración está tomando formas de un síndrome que muestra la perdida creciente de lo que implica la valoración de la libertad, deformada por el ansia de poder y por una alienación extendida producto de demandas sociales del más bajo nivel de racionalidad y por una creciente ignorancia.

Este estado de estulticia de los actores sociales sigue vigente y con plena actualidad.

Sus principales trabajos:

Enchiridion militiis christiani (Manual del caballero cristiano) (1503), en el  expone el camino hacia Dios mediante reflexión sobre la consciencia y la libertad. Erasmo explica los principales aspectos de la vida cristiana, que luego desarrolla y profundiza  durante el resto de su vida.

Enchomion moriae seu laus stultitiae (Elogio de la locura) (1511), que constituye una sátira y una crítica social mediante el análisis de la iglesia. Ahonda su crítica en un mordaz análisis de la Iglesia y sus instituciones, así como de la teología y su anticuado método escolástico. Hace hablar a la Estulticia para realizar su crítica en unos casos como Moria y en otros como valoración.

Elogio de la locura

Institutio principis christiani (Educación del príncipe cristiano) (1516) dedicada a Carlos V, en la que invita a que rey sea un filósofo, ya que sólo así aspirará al bien supremo y, por lo tanto, podrá ser un auténtico cristiano. Erasmo pretende convertir al gobernante en un “filósofo”, tal como había planteado Platón, pero con la diferencia de que el fundamento de la verdadera sabiduría es la moral cristiana, no el conocimiento técnico ni la retórica. El método pedagógico erasmiano tiene como objetivo impregnar la vida del príncipe con el espíritu del Evangelio.

Traducción del Nuevo Testamento al latín (1516) y Paráfrasis del Nuevo Testamento (1516), en los que descalifica a la Vulgata latina.

De libero arbitrio diatribe (1524), que desencadenó la contestación de Lutero. Erasmo sostiene que la responsabilidad personal es necesaria para que el hombre no se convierta en un ser negligente. Expresa cómo deben afrontarse las grandes preguntas teológicas: con objetividad, tacto, ecuanimidad y respeto por las posturas ajenas.

Erasmo y Lutero sobre la Libertad

* La Neuropsicología define el Síndrome de Moria, como un síndrome orgánico de la personalidad cuya lesión orgánica se encuentra localizada en los lóbulos frontales.

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De Rotterdam, Erasmo. Elogio de la locura. Océano, México, 2001.
Foucault, Michel. Historia de la locura en la época clásica. FCE, México, 1967.
Batallion, Marcel. Erasmo y el erasmismo. Grupo Grijalbo, Barcelona, 1977.
Halkin, León. Erasmo entre nosotros. Herder, Barcelona, 1995.
Erasmus of Roterdam: Stanford Enciclopedia of Philosophy.

18 de junio de 2012

Las otras éticas - Conceptos asociados

Ética Eudemia
ÉTICA EUDEMIA está dedicado íntegra y particularmente a lo que podríamos llamar en sentido general la filosofía del carácter y del comportamiento humano. 

Conceptos asociados con Ética
De la misma raíz griega proviene la palabra ethikos, que significa teoría de la vida, de la que derivó la palabra Ética, de la que existen tres tipos:
•   Frónesis.  Prudencia, habilidad práctica, saber anticiparse, conocimiento heredado de la experiencia.
•    Areté. Virtud, bondad.
•    Eunoia. Bienquerencia y buena voluntad hacia la gente.

El ethos es también uno de los tres modos de obrar persuasión en la Retórica y la Oratoria, según la filosofía de Aristóteles (junto con el Pathos y el Logos):
Ver: Ethos, Pathos, Logos

En el ámbito conceptual de la ética, tenemos un círculo correlacionado entre ethos - hábitos - actos. En efecto si ethos es el carácter adquirido por hábito, y hábito, nace por repetición de los actos iguales, ethos es a través del hábito "fuente de los actos" ya que será el carácter, obtenido (o que llegamos a poseer - héxis) por la repetición de actos iguales convertidos de hábito, aquel que acuñamos en el alma.

El hombre a través de su vida va realizando actos. La repetición de los actos genera "actos y hábitos" y determinan además las "actitudes". El hombre de este modo, viviendo se va haciendo a sí mismo. El carácter como personalidad es obra del hombre, es su tarea moral, es el cómo "resultará" su carácter moral para toda su vida.

Pathos es un vocablo griego (πάθος) que puede tomar varias acepciones.

En la Retórica de Aristóteles (libro 1, 1356a), el pathos es el uso de los sentimientos humanos para afectar el juicio de un jurado. Un uso típico sería intentar transmitir a la audiencia un sentimiento de rechazo hacia el sujeto de un juicio para intentar con eso influir en su sentencia. En este sentido se puede decir que crear en la audiencia un sentimiento de rechazo hacia el sujeto juzgado, al margen del hecho que se está juzgando es, en el sentido etimológico de la palabra, crear un argumento patético.

Se puede utilizar este término para referirnos al sufrimiento humano normal de una persona; el sufrimiento existencial, propio del ser persona en el mundo y contrario al sufrimiento patológico o mórbido. En la crítica artística la palabra pathos se utiliza para referirse a la íntima emoción presente en una obra de arte que despierta otra similar en quien la contempla.

Se puede definir como: todo lo que se siente o experimenta: estado del alma, tristeza, pasión, padecimiento, enfermedad. Es un concepto ético referido a todo lo recibido por la persona, biológica y culturalmente. En el binomio Eros - Pathos, se entiende como la bipolaridad permanente de Amor - Muerte, del ciclo genésico que enlaza con el sufrimiento del amor, o con el amor sufriente.

λóγος que significa: la palabra en cuanto meditada, reflexionada o razonada: "razonamiento", "argumentación", "habla" o "discurso". También puede ser entendido como: "inteligencia", "pensamiento", "sentido".

Heráclito utiliza esta palabra en su teoría del ser, diciendo: "No a mí, sino habiendo escuchado al logos, es sabio decir junto a él que todo es uno." Tomando al logos como la gran unidad de la realidad, acaso lo real, Heráclito pide que la escuchemos, es decir, que esperemos que ella se manifieste sola en lugar de presionar.

El ser de Heráclito, entendido como logos, es la Inteligencia que dirige, ordena y da armonía al devenir de los cambios que se producen en la guerra que es la existencia misma. Se trata de una inteligencia sustancial, presente en todas las cosas. Cuando un ente pierde el sentido de su existencia se aparta del Logos.

Los conceptos de valor y valor ético.
Cuando nos referimos a valor se entiende el concepto en dos acepciones 1) como propiedades de los objetos materiales y 2) como expresión de la conciencia social. Las ideas, constituyen valores.

Además de los valores económicos, políticos, estéticos, jurídicos religiosos y culturales, existen los éticos o morales. Estos últimos se refieren a las nociones de bien y mal y por tanto cuentan con la aprobación o desaprobación de un grupo humano determinado.

La axiología (del griego άξιος 'valioso' y λόγος 'tratado'), o filosofía de los valores, es la rama de la filosofía que estudia la naturaleza de los valores y juicios valorativos.

La reflexión explícita acerca de los valores, sin embargo, es anterior a la noción de axiología y puede remontarse a Hume, quien se preocupa principalmente por los valores morales y estéticos y elabora una teoría anti metafísica y nominalista de los valores.

En el pensamiento filosófico existe un punto central que es cómo queremos llegar a ser en el futuro, en un estado mejor. Para poder pasar de un estado actual a un mejor estado es necesario que se comprenda primero que para hacer mejoras tenemos que fundarlas en ciertos puntos claves. En el pensamiento los hemos llamado siempre la axiología filosófica o axiología existencial, los valores, que son aquellos fundamentos de la acción que nos pueden llevar a un estado mejor el día de mañana, esto se debe a que los valores dan sentido y coherencia a nuestras acciones.

Michael Sandel conferencia sobre Ética

17 de junio de 2012

Ética - Referencias a las otras éticas.

Este escrito es una breve explicación del concepto de Ética como referente que guía las publicaciones de esta bitácora.



El termino ética proviene del vocablo griego antiguo “ethos” cuyo significado es relativo a las costumbres.

La disciplina filosófica que trata la Ética fue fundada por Aristóteles quien además planteo la mayor parte de los problemas de la filosofía moral. El distingue entre las virtudes éticas,  que son aquellas que se desenvuelven en la práctica y las dianoetikai aretai, que corresponden a las virtudes intelectuales. Antes de Aristóteles se encuentran precedentes para la constitución de la ética como disciplina filosófica entre los presocráticos, tales como Demócrito, Sócrates y Platón.

La Moral tiene una base social, es un conjunto de normas establecidas en el seno de una sociedad y tiene influencia en la conducta de cada uno de sus integrantes. En cambio la Ética surge como tal en la interioridad de una persona, como resultado de su propia reflexión y su propia elección.
  
La palabra "etos", usualmente se define como "Conjunto de rasgos y modos de comportamiento que conforman el carácter o la identidad de una persona o una comunidad."

 La palabra griega  ëθος significa predisposición para hacer el bien. Lo que llamamos ética. Mientras que ëthos significa costumbre. Los romanos tomaron ambas palabras y las tradujeron como moralis, ante la incapacidad de diferenciar entre estos dos conceptos tan distintos.
  
El sentido más antiguo de la ética residía en el concepto de la morada o lugar donde se habita; la definición utilizada por Heidegger: "es el pensar que afirma la morada del hombre", su referencia original, esta construida al interior de la íntima complicidad del alma. Ya no se trataba de un lugar exterior, sino del lugar que el hombre porta a sí mismo. "El ethos es el suelo firme, el fundamento de la praxis, la raíz de la que brotan todos los actos humanos.

 El vocablo ethos sin embargo, tiene un sentido mucho más amplio que el que se da a la palabra ética. Lo ético comprende la disposición del hombre en la vida, su carácter, costumbre y moral. Podríamos traducirla "el modo o forma de vida" en el sentido profundo de su significado.

 Ethos significa carácter, pero no en el sentido de talante sino en el sentido "del modo adquirido por hábito". Ethos deriva de éthos lo que significa que el carácter se logra mediante el hábito y no por naturaleza. Dichos hábitos nacen "por repetición de actos iguales" , en otras palabras, los hábitos son el principio intrínseco de los actos.

 ElEthos, pues, al entenderse como un hábito o costumbre adquiridos, constituye para la tradición griega una segunda naturaleza. Se trata de una creación genuina y necesaria del hombre, pues éste, desde el momento en que se organiza en sociedad, siente la necesidad imperiosa de crear reglas para regular su comportamiento y permitir modelar así su carácter.
  
La ética se divide en normativa y teoría de la moral. La primera investiga el problema del bien y el mal, establece un código moral de la conducta, señala que aspiraciones son dignas, que conducta es buena y cuál es el sentido de la vida.

La ética no es solamente normativa, sino que apela a la razón y voluntad de los hombres, por ello la ética es una guía normativa razonable que permite interiorizar y conciencitizar sus reglas. No sería posible la vida en sociedad si esta no es normada.

La Ética es la reflexión teórica sobre la moral. La ética es la encargada de discutir y fundamentar reflexivamente ese conjunto de principios o normas que constituyen nuestra moral.

La teoría de la moral investiga la esencia de esta última, su origen, desarrollo, las leyes que obedecen sus normas y su carácter. La moral, del latín mores-costumbres está referida al conjunto de principios y normas que regulan el comportamiento del hombre en todas las esferas de la vida.

Moral es una palabra de origen latino, que proviene del términos moris (“costumbre”). Se trata de un conjunto de creencias, costumbres, valores y normas de una persona o de un grupo social, que funciona como una guía para obrar. Es decir, la moral orienta acerca de que acciones son correctas y cuales son incorrectas.

La moral es la suma total del conocimiento que se adquiere sobre lo más alto y noble, y que una persona respeta en su conducta. Las creencias sobre la moralidad son generalizadas y codificadas en una cierta cultura o en un grupo social determinado, por lo que la moral regula el comportamiento de sus miembros. Por otra parte, la moral suele ser identificada con los principios religiosos y éticos que una comunidad acuerda respetar.

La Moral es el conjunto de principios, criterios, normas y valores que dirigen nuestro comportamiento. La moral nos hace actuar de una determinada manera y nos permite saber qué debemos hacer en una situación concreta. Es como una especie de brújula que nos orienta, nos dice cuál es el camino a seguir, dirige nuestras acciones en una determinada dirección.

Evolución
En la modernidad surgen corrientes Neo estoicas, las teorías éticas fundadas en el egoísmo, en el realismo político y en el sentimiento moral. Posteriormente se priorizo las cuestiones de la libertad de la voluntad frente al determinismo natural y de las relaciones entre la ley  moral y la ley de la naturaleza.

Con Kant se fundamenta una ética formal, frente a la ética de los bienes, autónoma y penetrada de rigorismo, que devino como reacción en puntos de vista axiológicos.

Desde entonces se desarrolla cuestiones, en relación a las esencias, con el nombre de ética formal y ética material, y la ética de los valores. En relación al origen se discute el carácter autónomo o heterónomo de la moral. En cuanto al problema de la finalidad se hace referencia a posiciones eudemonistas, hedonistas, utilitaristas entre otras.

Finalmente en lo que respecta al lenguaje de la ética se ha desarrollado el intuicionismo, el emotivismo, y una ética prescriptivista, todas por lo común individualistas, aunque algunos autores ponen de relieve su función social.

La ética de la virtud
La Ética de la virtud es en la actualidad uno de los tres enfoques principales en la ética normativa. Es posible que, inicialmente, sea identificada como que hace hincapié en las virtudes, o el carácter moral, en contraste con el enfoque que hace hincapié en los derechos o normas (deontología) o el que hace hincapié en las consecuencias de las acciones.

Los fundadores de la ética de la virtud "son Platón y Aristóteles en particular  y ésta persistió como el enfoque dominante en la filosofía moral occidental al menos hasta la Ilustración. Sufrió un eclipse momentáneo durante el siglo XIX, pero resurgió a finales de 1950 en la filosofía angloamericana. Fue anunciada por el famoso artículo de Anscombe "la filosofía moral moderna" (Anscombe 1958), que cristalizó una creciente insatisfacción con las formas de la deontología y del utilitarismo imperante en ese momento.

Esta trata una serie de temas que había figurado siempre en la tradición de la ética de las virtudes: Las propias virtudes, los motivos y el carácter moral, la educación moral, la sabiduría moral o el discernimiento, la amistad y las relaciones familiares, el concepto de la felicidad, el papel de las emociones en nuestra vida moral y las cuestiones de importancia fundamental sobre qué tipo de persona debería ser uno y cómo debemos vivir.

Su reaparición tuvo un efecto tonificante, muchos de cuyos proponentes entonces comenzaron a abordar estos temas en los términos de su teoría favorita. El Interés en la teoría de la virtud de Kant ha reorientado la atención de los filósofos, y los utilitaristas han desarrollado teorías consecuencialistas de la  virtud.

Sin embargo, aunque la moderna ética de la virtud no tiene que tomar la forma conocida como "neo-aristotélica", casi cualquier versión moderna sigue mostrando que sus raíces están en la antigua filosofía griega por el empleo de los tres conceptos derivados de ella. Estos  son arete (excelencia o virtud) phronesis (sabiduría práctica o moral) y la eudaimonia (usualmente traducida como la felicidad o la prosperidad).

La "ética de las creencias"
Se refiere a un conjunto de preguntas en la intersección de la epistemología, la filosofía de la mente, la psicología y la ética.

La cuestión central es si hay algún tipo de normas que rigen nuestros hábitos de formación de opinión, en el mantenimiento de las creencias, y en la renuncia a las creencias. ¿Es siempre o siempre es malo moralmente (o epistémicamente irracional, o imprudente) sostener una creencia sin pruebas suficientes? ¿Es que alguna vez o siempre es moralmente correcto (o epistemológicamente racional o prudente) creer, sobre la base de pruebas suficientes, o se deniegue la creencia en la percepción en ausencia de ellas? ¿Es alguna vez o siempre es obligatorio buscar todas las pruebas disponibles epistémicamente de una creencia? ¿Hay alguna manera de obtener evidencia de que son ellas mismas inmorales o imprudentes?

Las preguntas relacionadas tienen que ver con la estructura de las normas involucradas, en su caso, así como con la fuente de su autoridad. ¿Son normas instrumentales basadas en extremos contingentes que nos imponemos a nosotros mismos? ¿Son normas categóricas basadas en fines establecidos por nosotros en base a la naturaleza misma de nuestras facultades intelectuales? ¿Hay otras opciones? ¿Y cuáles son los objetos de evaluación en este contexto, los creyentes, las creencias, o ambos?

Por último, en el supuesto de que existen normas de algún tipo que rigen la formación de creencias, ¿qué implica eso acerca de la naturaleza de la creencia? ¿Implica esto que la formación de la creencia es de carácter voluntario o está bajo nuestro control? Si es así, ¿qué tipo de control es? Si no es así, entonces ¿cómo una ética de la creencia aún es posible?


Referencias
ARANGUREN, JOSÉ LUIS. Ética y Política. Madrid, Hyspamérica. 1985.
ARANGUREN, JOSÉ LUIS. Propuestas morales. Madrid, Tecnos, 1994
BUENO, GUSTAVO. Ética y Moral: El CATOBEPLAS
HELLER, AGNES. Más allá de la justicia. Barcelona, Crítica, 1990. 
KANT, IMMANUEL (1781/1787 [1902-]), Critique of Pure Reason (Kritik der reinen Vernunft), in Gesammelte Schriften. Königlich-Preussischen Akademie der Wissenschaften zu Berlin/Walter de Gruyter.
LEVINAS, EMMANUEL. Ética como filosofía primera
LOCKE, JOHN (1690 [1975]), An essay concerning human understanding. Oxford: Clarendon.
MACINTYRE, ALASDAIR, 1985, After Virtue, London: Duckworth, 2nd Edition.
NUSSBAUM, MARTHA C., 1990, “Aristotelian Social Democracy”, in R. Douglass, G. Mara, and H. Richardson (eds.), Liberalism and the Good, New York: Routledge, pp. 203–52.
NUSSBAUM, MARTHA C., 1993, “Non-Relative Virtues: An Aristotelian Approach”, in The Quality of Life, Martha C. Nussbaum and Amartya Sen (eds.), Oxford: Oxford University Press, pp. 242–70.
NUSSBAUM, MARTHA C., 2006, Frontiers of Justice, Cambridge, Mass.: Harvard University Press.

26 de julio de 2011

Qué significa tolerancia hoy día

Aristóteles: 
La Justicia como igualdad proporcional: Dar a cada uno lo que es suyo, o lo que le corresponde. Dice que lo que le corresponde a cada ciudadano tiene que estar en proporción con su contribución a la sociedad, sus necesidades y sus méritos personales.

En la actualidad se ha abierto el camino  a la tolerancia, a la diversidad. Se ha pasado del pensamiento fuerte, de las cosmovisiones filosóficas contundentes, de la epistemología rectora, al pensamiento débil, a una modalidad de negación débil de toda creencia y de todo principio religioso, político o social., a visiones despreocupadas, al mundo del vale todo.
    Frente a esta banalidad, se ha señalado que la sociedad plural dispone de las más variadas estrategias y procedimientos para, cubrir con su manto de diversidad y tolerancia, y marginar todo discurso que exceda del pensamiento único.
    En este texto sintetizo ideas sobre el concepto de tolerancia, tan mencionado frente a la problemática social, y empleado para justificar acciones tomadas en su nombre invocándola tanto en sentidos como en contextos diferentes. El objetivo de este texto es proporcionar elementos de juicio para tender a dilucidar un concepto de ética política que tiene un lugar decisivo en la vida democrática.
    El termino tolerancia proviene del latín tolerare (sostener, soportar), Del latín “tolerans” gen. “tolerantis” que es ppa. de “tolerare” – “soportar, cargar, tolerar”. En alemán tolerancia es duldsamkeit, copula = duld, die Duldung = aguantar, soportar. Tolerancia significa el reconocimiento de puntos de vista y de principios externos, en particular en las áreas religiosas y confesionales.
    También Toleranz ist das unbehagliche Gefühl, der andere könnte am Ende doch recht haben. Es una noción que define el grado de aceptación frente a un elemento contrario a una regla moral.

1.    Origen histórico
El concepto de tolerancia ha variado en el tiempo. Examino brevemente algunos de los enfoques filosóficos paradigmáticos.
    Fue Aristóteles quien concibió la concordia entre ciudadanos como una de las formas que reviste la amistad que él definía como «benevolencia recíproca»: en la Ética a Nicómaco. La democracia griega no se vio demandada por esta norma, no necesitó tener que soportar lo distinto y, menos, obviamente, en postularla como virtud, - les bastaba con la ironía. Los griegos no rechazaban, se reían, tenían la jovialidad para no tomarse demasiado en serio. Sin la experiencia del rechazo, la tolerancia no fue un valor griego. “Sólo puede ejercer la tolerancia –afirma Habermas - quien subjetivamente tiene razones convincentes para rechazar a los que tienen creencias diferentes (…) y que pueden ser sostenidas como válidas también de manera pública”.

Tomas de Aquino: 
«en el régimen humano la autoridad tolera con acierto algunos males para no impedir algunos bienes o para que no se incurra en males peores»

    La tolerancia tiene un doble origen histórico, la concepción medieval de la tolerancia a partir de Tomas de Aquino en el siglo XIII que define la impronta católica y la de la tolerancia liberal como la de Michael Sandel quien hoy día desde el republicanismo la retoma. Cada una de estas concepciones influye cuando se ponen en pie de igualdad democrática, cuando en realidad existen profundas e irreconciliables diferencias sobre el sentido, el valor y los fines de la vida.
    Marcilio de Padua (Defensor Pacis, 1324) trato la tolerancia en su filosofía política y en sus propósitos de reforma religiosa, a partir de tesis que fueron reivindicadas por los primeros cristianos y más tarde retomadas por Espinoza .
    La tolerancia aparece en escena a partir del siglo XVI. Jean Bodin sostuvo en el Traite de la République (1576) el liberalismo religioso y propugno por la tolerancia civil de los reformados bajo el compromiso de su lealtad a los intereses nacionales.
    El filósofo inglés Thomas Hobbes (1588-1679) propuso por primera vez que el origen del Estado fuera un pacto entre todos los ciudadanos, negando así el origen divino del poder, defendido por el absolutismo de la escolástica medieval. Sin embargo, según Hobbes, a través del pacto los ciudadanos, en nombre de la seguridad, han de renunciar a su capacidad de autogobierno, ya que la libertad es considerada el origen del caos, debido a la maldad innata que se atribuye al ser humano.
    En el año 1670 Baruch de Espinoza publica su Tratado teológico político en el que plantea una abierta defensa de la libertad de expresión y de la tolerancia religiosa.
    Para la teoría moderna de la t. religiosa es fundamental la Carta sobre la tolerancia defendida por John Locke en 1685, que es definida por la fórmula "dejad de combatir lo que no se puede cambiar". En esta se observa que de la tolerancia recíproca entre cristianos quedaran excluidos los católicos y los ateos. Este es el mismo Locke tolerante que en las Constituciones fundamentales de Norte América  estatuyó que "todo hombre libre debe tener poder y autoridad sobre sus esclavos negros, no importa qué religión tengan".

Voltaire

    También bajo el rubro de tolerancia, la Enciclopedia recomendaba como regla general que la libertad de conciencia estabilizaba el ordenamiento político en vez de cuestionarlo. En el Tratado sobre la tolerancia, de Voltaire (1763), La tolerancia era la apertura hacia lo universal que podía acabar con la discordia entre seres humanos que, como los de Locke, sólo piensan en la defensa del propio interés.
    La obra de David Hume se centra en la crítica del conocimiento, su defensa de la reflexión y de la tolerancia, son las características principales de su escepticismo. En cuanto al escepticismo moderado que expone es una postura que hace protagonista al hombre pero que al mismo tiempo le indica que aquello que piensa no es una verdad universal que otros deben suscribir, y por tanto postula humildad y tolerancia.
    John Stuart Mill escribió una de las mejores defensas de la tolerancia y la libertad de pensamiento, sostiene que la tolerancia gubernamental viene asociada a la separación del poder del ámbito privado de la vida de los ciudadanos.
    No obstante al avanzar a derecho la libertad religiosa a fines del siglo XVIII se pasa a ver en la tolerancia la concesión autoritaria y arbitraria de derechos de libertad de los que nadie en principio puede disponer. 
    Anacharsis  Cloots en 1792 sostenía que el termino era una "arrogación ilegítima" y que el término mismo tolerancia debía ser proscrito del lenguaje.
    Kant; en la respuesta a la pregunta: ¿qué es ilustración? sostenía que el príncipe esclarecido sólo puede rechazar “el nombre arrogante de tolerancia”. En su filosofía moral sostiene que los seres humanos deben ser respetados porque son un fin en sí mismos. Al ser un fin en sí mismos poseen un valor intrínseco y absoluto. Por este motivo es que los seres humanos tenemos este valor tan especial, llamado por Kant la "dignidad". La consecuencia a nivel político de la propuesta kantiana es la tolerancia, el respeto a las ideas ajenas y la democracia como sistema político .
    En las Máximas y reflexiones sobre literatura y ética, Goethe va mucho más allá al precisar que “tolerancia debería propiamente ser tan sólo un modo provisorio de pensar ya que ella debe llevar al reconocimiento. Tolerar significa ofender”. 

2.    Estatuto moral
Se habla de la tolerancia como un valor, como un principio o como una virtud. Estas no se contradicen pero no significa que no se identifiquen. Como principio no todos están de acuerdo ni tienen un punto de vista razonado sobre ella. La tolerancia es una virtud en sentido político característico de la democracia liberal y depende de cómo se ejerce la virtud de la tolerancia en el marco de la sociedad democrática pluralista, para considerarla como un valor.

3.    Significado
La tolerancia social es la capacidad de aceptación de una persona a otra que no es capaz de soportar a alguien o a un grupo ante lo que no es similar a sus valores o a las normas establecidas por la sociedad. Es el respeto a las ideas, creencias o prácticas de los demás cuando son diferentes o contrarias a las propias. La tolerancia no es hacer concesiones, pero tampoco es indiferencia. Para ser tolerante es necesario conocer al otro. Es el respeto mutuo mediante el entendimiento mutuo, e incluso cuando este no se da. Según ciertas teorías el miedo y la ignorancia son las raíces que causan la intolerancia y sus patrones pueden imprimirse en la psique humana desde muy temprana edad.
    La tolerancia se ejerce cuando un individuo tiene la autoridad o el poder de prohibir una acción que considere indeseable y no lo hace. Ocurre que hay individuos que dejan actuar y sibilinamente actúan intolerantemente mostrando el cinismo postmoderno que Sloterdijk define como ‘falsa conciencia’.

Peter Sloterdijk
«La religión tiene que ver con la tolerancia pero también con la decisión».

    Algunos la entienden como una forma de resignación, como simple indiferencia y otros la asocian con el respeto mutuo. Walzer habla de la tolerancia como un continuum semántico que refleja un tipo de actitud. Según Rawls es un mecanismo para poner entre paréntesis la verdad. Raz la considera como una abstinencia epistémica resultando que ahora le toca el turno a la verdad moral, ya que cualquier esfuerzo epistémico resulta incompatible con los fines estrictamente políticos de la justicia.
    En oposición a la concepción liberal, Santo Tomas entiende la tolerancia como la concesión de un permiso que es el resultado de una evaluación epistémica. Por eso como sostiene Sandel la tolerancia consiste en que admite una evaluación sobre el valor moral de la práctica en discusión.

4.    La tolerancia en la actualidad.
En la actualidad en Teoría de la Justicia (1971) John Rawls plantea su formulación teórica sobre la tolerancia.   
    Rawls considera que entre las libertades básicas está la libertad política, el derecho de expresión y reunión, la libertad de pensamiento y de conciencia. La formulación de estos principios señala que cada persona ha de tener un derecho igual al esquema más extenso de libertades básicas iguales que sea compatible con un esquema semejante de libertades para los demás.
    Ronald Dworkin asume la idea comunitarista de sustentar la concepción de lo correcto sobre una concepción del bien, y trata de fundamentar los principios políticos liberales (igualdad, libertad y tolerancia) en una ética liberal.
    Will Kymlicka plantea la necesidad de una serie de derechos especiales, expresamente formulados, que deben ser la base de la coexistencia de las etnias y culturas. Propone una serie de derechos diferenciados para las minorías étnicas y nacionales que conviven en una sociedad multicultural donde se mueven diferentes concepciones de bien.
    Charles Taylor en La ética de la autenticidad, indaga las formas y las causadas del individualismo ético moderno frente al cual realiza un esfuerzo de recuperación de determinadas tradiciones culturales. Taylor sostiene que la tolerancia planteada por esta ética actualmente no alcanza, para desarrollar una política del reconocimiento. Sostiene que sobre los principios igualitarios de los derechos de ciudadanía se debe plantear políticas de la diferencia que reconozcan las identidades culturales singulares, y dialoguen con ellas.
    La Tolerancia, en consecuencia, implica ahora estar dispuesto a respetar la inviolabilidad de la esfera privada de la existencia individual y la exigencia de que la sociedad rehúse interferir con las prácticas privadas. Lo que comenzó como aceptación concesiva de excentricidades se fue convirtiendo en un estímulo para el despliegue de la individualidad y para el auge de la pluralidad, toda vez que la sociedad es vista como el mercado en el que cada cual persigue sus objetivos hasta el punto extremo en el que ello sea reconciliable con los empeños de los demás. El escenario en el que se pudo realizar este ideal liberal-individualista fue el de la gran metrópoli en la que la extensión, la división de funciones, el ritmo acelerado de vida, el fraccionamiento de los grupos sociales, la densidad de población y, ante todo, al anonimato, ofrecen el marco para tolerar la diversidad de prácticas y de cosmovisiones.

John Rawls
Considera que entre las libertades básicas está la libertad política, el derecho de expresión y reunión, la libertad de pensamiento y de conciencia. La formulación de estos principios señala que cada persona ha de tener un derecho igual al esquema más extenso de libertades básicas iguales que sea compatible con un esquema semejante de libertades para los demás.

    Joseph Raz sostiene hoy que este marco urbano se ve desde hace tiempo desbordado por las migraciones que fomentan la subcultura de la ilegalidad y la acelerada enajenación de la sociedad y de sus instrucciones.     
    Frente a las minorías, continúa Raz, la primera estrategia que se valió el liberalismo fue justamente la de la tolerancia que consistió en dejar que las minorías se comportasen como ellas mismas deseaban, sin criminalizarlas en cuanto no faltasen contra la cultura de la mayoría y contra la posibilidad de quienes pertenecían a ella pudiesen disfrutar del estilo de vida que le es propio.
    La tolerancia se vio complementada en la segunda mitad del siglo XX por la estrategia de los derechos de no discriminación, propios del liberalismo que han hecho popular los escritos de Rawls; la complementación, sin embargo, no fue suficiente. La tercera y actual respuesta liberal al problema de la minoría es para Raz la afirmación de la multiculturalidad; esta nueva estrategia supera al perjuicio individualista de los derechos de no discriminación al partir de la convicción de que la libertad y la prosperidad de los individuos dependen de la “plena y libre membrecía” en un grupo cultural con fe en el pluralismo de valores que se traducen en prácticas diferentes y en muchos aspectos incompatibles dentro de la sociedad.
    Estas afirmaciones no son aceptables en nuestro concepto, en razón de que asumen la pertenencia etno-culturales a la membrecía de un club inglés, en el empeño obsesivo en condicionar el reconocimiento de esas pertenencias por parte del liberalismo a la exigencia de que todos podamos salirnos de nuestras culturas y valores o renunciar a nuestras tradiciones sin generar problemas.
    Esta supuesta neutralidad de la tolerancia liberal ha sido criticada también por Herbert Marcuse quién señalaba que la tolerancia sólo sirve para mantener el status quo de la desigualdad. En “La tolerancia represiva”, Marcuse construye su acta de acusación formal contra la burguesía, considerándola no como un crisol de conductas arcaicas o pasadas de moda, sino como la causa directa de la opresión que soporta la sociedad.
    La tolerancia, según Herbert Marcuse, se ha vuelto abstracta porque en la sociedad afluente se tolera prácticamente todo a fin de perpetuar la lucha por la existencia y reprimir cualquier alternativa; el camino hacia la liberación exige, por el contrario, la intolerancia ante todo tipo de represión. La crítica de Marcuse resalta la paradójica inocuidad de la libertad de expresión contemporánea y la necesidad impostergable de la equiparación real de poder y de intereses.
    Para Marcuse exigir a pueblos hambrientos tolerancia frente al sistema de quienes tienen el poder y las utilidades es y seguirá siendo ejercicio de represión en tanto no se creen a escala mundial condiciones sociales que alivien la exclusión; la tolerancia llegaría a ser real en sociedades étnica y religiosamente heterogéneas sólo cuando deje de ser relevante el ordenamiento en estratos sociales de los grupos étnicos y religiosos.
    Desde el liberalismo Alasdair MacIntyre ha mostrado cómo la doctrina marcusiana de la "liberación total" está esbozada sobe el fondo de un nuevo despotismo: en donde el pueblo no tiene palabras que decir, y las alternativas no son entre la democracia real y la autoridad de una élite, sino entre élites rivales: la élite represiva del presente y la élite liberadora del futuro marcusiano.
    Alexander Mitscherlich mostró por su parte que el liberalismo que predica la tolerancia enseña al mismo tiempo el comportamiento intolerante como medio para triunfar en la competencia del mercado, reforzando con ello los riesgos naturales de este comportamiento.
    Michael Waltzer en Tratado sobre la tolerancia se dedica a debatir la denominada «política de la tolerancia» y examina cinco «regímenes» de tolerancia realizando una elocuente defensa de la tolerancia, de las diferencias de grupo y del pluralismo, y acaba proponiendo un debate sobre la «cultura de la guerra», la «política de la diferencia» y la «desunión de América». Y, aunque su visión de la política contemporánea es desoladora, se demuestra finalmente optimista respecto a la posibilidad de una coexistencia: el pluralismo cultural y la ciudadanía común, caminando de la mano en el marco de una democracia fuerte e igualitaria.
    Hans-Georg Gadamer en su Elogio de la Teoría (1993) ha escrito que la tolerancia es la más infrecuente de todas las virtudes y ve en ella no un signo de debilidad sino de fortaleza y significa el reconocimiento de iguales derechos del que piensa distinto. La condición de la tolerancia religiosa es que permanezca inalterado el orden de dominio y la cristiandad de la sociedad.
    Para Leo Strauss el nihilismo que padecía la Norteamérica del siglo XX tenía su origen en el reconocimiento de la tolerancia. Sostenía que se requería una revolución conservadora que instituyera un nuevo lenguaje épico basado en la sencillez, el heroísmo agónico y en metáforas emotivas que activaran la retraída moral norteamericana. Junto con Erich Vöegelin y Carl Schmitt descalificaron el positivismo liberal .

Michael Walzer
La tolerancia no debería ser restringida simplemente al logro de la armonía social. Se trata, en realidad, de promover un sistema estatal cuya religión civil produzca no sólo ciudadanos heterogéneos y defensores de la tolerancia, sino también individuos que valoren y perpetúen el valor positivo de la diferencia.

El concepto de respeto consiste en el reconocimiento de los intereses y sentimientos del otro en una relación. No es simplemente la consideración, sino que implica un interés no egoísta por el otro más allá de las obligaciones explícitas que puedan existir.

5.    Conclusión:
La tolerancia fue necesaria en el ámbito religioso; su fin consistió en posibilitar la convivencia pacífica; sin embargo la tolerancia fue extendiéndose a los problemas provocados por la diversidad moral, étnica y cultural.
    Desde el multiculturalismo Taylor, Walzer, Raz, Kymlika, Oto Apel tratan las demandas de las llamadas minorías culturales. Unos opinan que la Tolerancia de Santo Tomas es insuficiente y degradante, otros que la concepción Rawlsiana es insensible e individualista. Algunos la corrijen como Kymlica lo hace con Rawls y otros transforman la tolerancia para ajustarla a los diferentes tipos de pluralismo (Apel).
    Por esto en la actualidad apelamos a la tolerancia para tratar democráticamente las diversas manifestaciones del pluralismo y el desacuerdo en el juicio moral de modo de justificar el uso del poder político en términos de igualdad, libertad e inclusión. De este modo la tolerancia forma parte del diseño de una democracia deliberativa en la que los ciudadanos participen de la cosa pública.
    La posición de Rawls en este contexto resulta ser la más atractiva. Resuelve las disputas morales renunciando a una respuesta definitiva en torno al juicio moral. Sin embargo la tolerancia evasiva olvida que una salida individualista no resuelve las disputas morales más profundas. Por eso la tolerancia debe ser una instancia crítica que ponga en juego una argumentación abierta y sin restricciones en el espacio público político.
    Este resumen repaso muestra las aristas del concepto de tolerancia especialmente cuando en la reflexión ética se trata el tema del respeto mutuo y del reconocimiento reciproco. La noción de tolerancia tiene consideraciones que muestran que su empleo indiscriminado implica el riesgo de falta de claridad y de ambigüedad.
    En su ambigüedad esencial, tolerar presupone una apreciación negativa de aquello mismo que se tolera. De esta raíz condenatoria resulta la negatividad aneja a la tolerancia y la sospecha fundada de que ella sea una máscara para embozar el odio y el desprecio del otro y de lo otro. Si se trata de reconocimiento igual y de igual respeto, el medio idóneo no es el de la tolerancia y sí el de la extensión de la ciudadanía política como reconocimiento de la misma legitimidad de derecho y de la dimensión colectiva de la identidad.
    La igualdad no es tan simple, la libertad no es tan amplia y la inclusión no siempre es posible para todos como lo recuerda Walzer. En este sentido las propuestas de Santo Tomas y las de Sandel sobre la tolerancia poseen importante valor democrático, ya que presuponen un esfuerzo deliberativo que niega que podamos eximirnos de la búsqueda por alcanzar la verdad, o bien, un juicio moral lo más próximo a la verdad.

14 de julio de 2011

¿Qué es la Axiología?

La Axiología (< del griego άξιος ['valioso'] + λόγος ['tratado']) o Filosofía de los valores, es un término empleado por primera vez por Wilbur Marshall UrbanValuation: Its Nature and Laws, 1906— para designar la rama de la Filosofía que estudia la naturaleza de los valores y juicios valorativos.
    Indica que se tiene que ingresar en el interior de cada uno de nosotros para poder descubrir la belleza que yace en nosotros o que en todo caso todavía no escapamos de ese oscuro mundo en el cual algunos nos encontramos sumergidos.


    La axiología no sólo trata de los valores positivos, sino también de los valores negativos, analizando los principios que permiten considerar que algo es o no valioso, y considerando los fundamentos de tal juicio. La investigación de una teoría de los valores ha encontrado una aplicación especial en la ética y en la estética, ámbitos donde el concepto de valor posee una relevancia específica. Algunos filósofos como los alemanes Heinrich Rickert o Max Scheler han realizado diferentes propuestas para elaborar una jerarquía adecuada de los valores. En este sentido, puede hablarse de una ‘ética axiológica’, que fue desarrollada, principalmente, por el propio Scheler y Nicolai Hartmann.
    Desde el punto de vista ético, la axiología es una de las dos ramas principales de la Ética normativa junto con la Deontología.
    El estudio griego culmina con el desarrollo de un sistema de valores. Los valores pueden ser objetivos o subjetivos. Ejemplos de valores objetivos incluyen el bien, la verdad o la belleza, siendo finalidades ellos mismos. Se consideran valores subjetivos, en cambio, cuando estos representan un medio para llegar a un fin (en la mayoría de los casos caracterizados por un deseo personal). Además, los valores pueden ser fijos (permanentes) o dinámicos (cambiantes). Los valores también pueden diferenciarse a base de su grado de importancia y pueden ser conceptualizados en términos de una jerarquía, en cuyo caso algunos poseerán una posición más alta que otros.


 La Axiología trata de los siguientes temas:
    Del Valor: de los valores éticos fundamentales: Del Bien. Dignidad. Justicia. Libertad. Solidaridad. Igualdad. Responsabilidad.

Cuestiones que trata la filosofía del derecho.
Epistemología jurídica. La epistemología jurídica entra en la reflexión sobre el conocimiento del derecho, se trata de dilucidar si este conocimiento es posible, qué forma o estructura ha de tener, cuáles son sus maneras de presentarse en las sociedades, etc.
    Ontología jurídica. La Ontología jurídica habrá de fijar el concepto del Derecho, es decir cuál será el objeto sobre el que se va a filosofar; nótese que este objeto es anterior al conocimiento que se le aplica, es decir tiene una realidad propia antes de ser estudiado. La Ontología jurídica obtendrá un concepto del Derecho que servirá como base para una reflexión filosófica posterior.



    Axiología jurídica. La Axiología jurídica trata el problema de los valores jurídicos, es decir, dilucida sobre cuáles sean los valores que harán correcto un modelo de Derecho o que primarán a la hora de elaborar o aplicar el derecho. De todos los valores del Derecho el más importante es el de "justicia"; tiene tanta importancia que algunos autores designan a la axiología jurídica como Teoría de la Justicia.
     Filosofía jurídica existencial. La filosofía jurídica existencial tiene su razón de ser en el marco de antropología, es decir trata de poner de relieve la relación entre el hombre y la realidad jurídica; no podemos prescindir del hombre en la realización del Derecho porque la humanidad es la que crea y aplica el Derecho, aún más, crea y aplica a sí misma el Derecho.



El tema de los valores en la ciencia y la tecnología.
Consideramos que la filosofía de la ciencia no es solo una actividad epistémica y metodológica , sino que es también una actividad axiológica, de modo que su reflexión no se dirige solo al como se han desarrollado las teorías científicas , sino también a la reflexión del deber ser de la ciencia, estimulando nuevos valores tanto epistémicos como de praxis en la actividad científica, enfatizando la responsabilidad ética y social del investigador.
    Nicholás Rescher en su libro Razón y valores en la Era científico-tecnológica, después de analizar ampliamente toda la problemática del valor, y de mostrar que el valor no es sólo una cuestión subjetiva, sino también objetiva, explica que los valores en la ciencia tienen que ver fundamentalmente con:
    Los objetivos de la ciencia: Que siempre tienen que ver con valoraciones, por ejemplo, el tema de una investigación; la conducta misma del investigador está vinculada con valores tales como la veracidad, la precisión, la objetividad. De igual manera sucede con la descripción efectiva, la predicción, el control y dominio de la naturaleza que se traduce en tecnología.
    Valores de la ciencia en cuanto a teoría. Ciertos factores de valor constituyen los desiderata de las teorías científicas, en los cuales se incluyen los factores de coherencia, consistencia, generalidad, comprensibilidad, simplicidad, exactitud, precisión y otros. Aquí se encuentran también los valores incluidos en la gestión del riesgo cognitivo, en especial los estándares de prueba y rigor en las consideraciones que sirven para determinar, cuántas pruebas empíricas se requieren para justificar la aceptabilidad de ciertas afirmaciones científicas.
    Valores de la ciencia en cuanto proceso de producción: Valores inherentes a los investigadores científicos, a los actores mismos, tales como perseverancia y persistencia, veracidad, honradez intelectual, cuidado del detalle, pasión por la búsqueda de la verdad, modestia intelectual. Aquí entran también los estímulos al investigador y la búsqueda por el investigador mismo de incentivos y premios.
    Valores de la ciencia en cuanto a aplicación: Algunos factores de valor representan el beneficio de los productos de la ciencia, relacionados principalmente con la aplicación de ésta a las ventajas de los desideratas humanos, tales como el bienestar, la salud, la longevidad, la comodidad, etc., especialmente hablando de ciencias como la medicina, la agricultura y la ingeniería genética. En las ciencias sobre todo encontramos los modos a través de los cuales los valores impregnan la labor científico-tecnológica. En diversas áreas de la medicina surgen preguntas sobre la clonación y el aborto, sólo para dar dos ejemplos; o sobre la puesta en práctica de la investigación médica: el ensañamiento terapéutico, la eutanasia, la prolongación artificial de la vida, y muchas otras preguntas que hoy plantea el desarrollo de las últimas tecnologías en medicina.
    El conocimiento científico es un bien humano, un bien valiosísimo, pero al fin y al cabo un bien entre otros, puesto que el hombre además de bienes específicamente cognitivos, estima también otros bienes relacionados con la calidad de vida personal y comunitaria: bienestar físico, compañerismo, atractivo del medio ambiente, armonía social, desarrollo cultural, etc. El progreso científico-tecnológico si es cierto, como pensaba Francisco Bacon, que puede hacer más fácil la vida humana, pero no la simplifica ni elimina su complejidad, y con frecuencia, mal empleada, aumenta por el contrario los problemas, o plantea nuevos problemas. Problemas que obligan hoy a preguntarnos seriamente sobre los límites del progreso científico, límites no tanto teóricos sino prácticos. No se trata de ponerle límites a la mente humana, sino sólo de ponerle límites a la aplicación irresponsable de aquello que el hombre es capaz de inventar o descubrir.

A manera de resumen
    Los valores desempeñan un papel central en la ciencia y ese cometido no es arbitrario o añadido, sino inherente a su propia estructura de búsqueda racional de comprensión y acomodación al mundo natural que constituye el entorno de nuestra vida. Al contrario se impone la necesidad de incluir dentro del ámbito de la filosofía de la ciencia no sólo una axiología enfocada hacia los valores epistémicos, y metodológicos, sino también hacia los valores sociales, éticos, estéticos y ecológicos en la ciencia.
    La conciencia del sentido axiológico de la actividad científica debería tenerse muy en cuenta en la formación y educación de los futuros hombres de ciencia y tecnología. En ningún contexto como en el educativo es indispensable la normalización, en ningún contexto fracasa tanto la idea de Feyerabend de "todo vale". Puesto que la enseñanza de la ciencia es condición necesaria para la reproducción y el mejor desarrollo del conocimiento científico, sería un error ignorar los valores que rigen esta fase de la educación científica: orden, claridad, capacidad argumentativa, potenciación del espíritu crítico, modestia intelectual, respeto por la dignidad humana, interés por ayudar a solucionar los problemas más graves de su propia sociedad y respeto por el medio ambiente, son entre otros, valores que deben empezar a desarrollarse sobretodo en la universidad.
     Una filosofía de la ciencia capaz de conscientizar sobre la necesidad de humanizar la actividad científica en un mundo donde priman los medios sobre los fines, y donde la ciencia ya no es la búsqueda desinteresada del saber, sino también la búsqueda del saber con intenciones mercantilistas y politiqueras para dominar, controlar y ganar.

Referencias
[i] Rama de la Filosofía que estudia la naturaleza de los valores y juicios valorativos. Ejemplos: "los grandes metafísicos han igualado la axiología y la ontología" (en Derecho natural). "La Axiología jurídica trata el problema de los valores jurídicos" (en La filosofía jurídica existencial).

[ii] SHELER, Max. (1958).  Philosophical Perspectives, translated by Oscar Haac., Boston: Beacon Press.  Pp. 144. (German title: Philosophische Weltanschauung.)

[iii] Cadwallader, Eva Hauel. Searchlight on values: Nicolai Hartmann’s:’s twentieth-century value Platonism. Introd. by William Henry Werkmeister. Lanham, MD: University Press of America, 1984. HARTMANN, Nicolai. 1960. ’Einführung in die Philosophie. Osnabrück: Hanckel,.

[iv] La ética normativa es la ética que estudia la clasificación de los actos humanos en correctos e incorrectos dejando a un lado los prejuicios. Como materia de estudio está contrapuesta a la ética aplicada. La ética normativa considera a la ética como un conjunto de normas que se relacionan con acciones, es decir proporcionan maneras de proceder ante las situaciones y respuestas prácticas a la pregunta ¿qué debo hacer?.La ética descriptiva pone de relieve lo que la mayoría de la gente cree que es correcto o incorrrecto, mientras la ética normativa pone el acento en describir lo que las personas deberían de considerar bueno o malo.Por otro lado, la clasificación que realiza la ética normativa de las acciones humanas como adecuadas o inadecuadas la diferencia de la metaética, que estudia la naturaleza de las declaraciones morales y, también, la diferencia de la ética aplicada, la cual expone las reglas en contextos prácticos y que, por tanto, se ocupa de campos específicos del comportamiento humano y de discute las respuestas debidas ante estas situaciones.Se refiere al aspecto de la ética que tiene que ver exclusivamente con la formación y elaboración de las normas sociales, pero no con su seguimiento o cumplimiento, por que ya sería el aspecto fáctico de la ética.

[v] Deontología (del griego δέον "debido" + λόγος "tratado"), término introducido por BenthamDeontology or the Science of Morality, 1834— para referirse a la rama de la Ética cuyo objeto de estudio son los fundamentos del deber y las normas morales. Se la conoce también bajo el nombre de "Teoría del deber". Junto con la axiología es una de las dos ramas principales de la Ética normativa.Puede hablarse también de una deontología aplicada, en cuyo caso no se está ya ante una ética normativa sino descriptiva e incluso prescriptiva. 
    Es el caso de la deontología profesional.Kant, Immanuel (1964). Groundwork of the Metaphysic of Morals. Harper and Row Publishers, Inc.Su concepto básico es que obrar "de acuerdo a la ética" se corresponde con obrar de acuerdo a un código definido de antemano. Un apartamiento de una norma previamente definida, en general por escrito, constituye una actitud o un comportamiento no-ético.
    Por el contrario, existe otra rama, denominada Teleología, que define el obrar éticamente como aquella actitud o comportamiento que contempla el bien para la mayoría, determinando qué es correcto y qué no lo es en función del resultado a alcanzar.La mayor dificultad para los filósofos deónticos es la justificación de las restricciones. Es famosa lo que ha venido a conocerse como la paradoja deóntica de Robert Nozick
    Entre los Deónticos contemporáneos se incluye a Thomas Nagel y a Frances Kamm.
En el 2007, Kamm publico un libro que presenta una nueva teoría que incorpora aspectos de su “principio del mal permisible”, y la “Doctrina de la Pureza productiva”.  Este es un intento de proveer de una prescripción deóntica para determinar las circunstancias en las cuales es permitido actuar de modo de afectar a los otros.
KAMM, F. M. 2007. 'Chapter 5: Toward the Essence of Nonconsequentialist Constraints on Harming.'. In Intricate Ethics: Rights, Responsibilities, and Permissible Harm, Oxford University Press.
NAGEL, Thomas. 1970. The Possibility of Altruism (1970), Oxford University Press. (Reprinted in 1978, Princeton University Press.) 

[vi] ABBAGNANO, Nicolás: Diccionario Filosófico
BUNGE, Mario: La Ciencia, su método y su filosofía. Ed. Siglo XX 1982.
SALAZAR BONDY, Augusto: Iniciación Filosófica. Ed. Amaru 1974.
MIRÓ QUESADA, Francisco: Para iniciarse en la Filosofía. Lima-Perú
MARÍAS, Julián: Historia de la Filosofía.  Editorial Alco 1974. Madrid.
SANZ, Julio: Introducción a la Ciencia. Lima-Perú, 1984.

[vii] Históricamente el positivismo legal empezó con Jeremy Bentham y su discípulo John Austin. En el siglo XX Hans Kelsen y H.L.A. Hart.

[viii] Introduction to Value Theory.  Englewood Cliffs (Prentice Hall), 1969.  Reissued in 1982 by the University Press of America (Washington, D.C.).Razón y valores en la era cientifico-tecnológica.  Barcelona (Editorial Paidos), 1999.< http://www.pitt.edu/~rescher/ >

23 de mayo de 2011

Revisión del concepto de la moral Kantiana

Percy Cayetano Acuña Vigil

 Immanuel Kant
Las posiciones de mayor influencia en Kant se encuentran en la Fundamentación de la Metafísica de las costumbres, La Crítica de la Razón Práctica, La metafísica de las costumbres, Antropología desde un punto de vista pragmático y Religión dentro de los límites de la mera razón.


Se considera que recién con el discurso de Maquiavelo empieza la Ciencia Política, aunque antes de él ya se había escrito sobre teoría Política, tal es el caso de Platón, Aristóteles, Cicerón, Seneca, los padres de la iglesia, Marsilio de Padua y Guillermo de Ockam entre otros.
   Igual situación se da con Kant y la Moral. Aristóteles, en su Ética a Nicómaco construye la base de su moral,  el catolicismo y el cristianismo construyen una moral cristiana, pero ambas e incluso el mismo discurso del utilitarismo tienen una moral, que se desarrolla en la modernidad, son criticadas por Kant.
   La razón de la crítica es que no se habría incluido la noción de autonomía.
   Si bien en todos estos modelos se habla de moral, siempre existe una dependencia, de Dios, de los sentidos, de la naturaleza, mientras que la moral kantiana es autónoma, no es impuesta por nadie ni por nada.
   Por esta razón el punto de partida es Kant para hablar de Moral. Esto es clave en el desarrollo de la modernidad. Kant tuvo el gran mérito, según Hegel, de haber proclamado irrevocablemente esa subjetividad del individuo en cuanto tal, su autonomía moral interna como el fundamento último de su libertad.
   Los filósofos ilustrados buscaban la verdad científica y se basaron en la razón para explicar la realidad del mundo en el que vivían. La ilustración es para la historia un sistema de pensamientos producido por los intelectuales en un ambiente de autonomía y libertad de la razón individual, donde cada persona podía instruirse en busca de la verdad científica. Era sobre todo, un programa educativo orientado a elevar el nivel cultural de la sociedad y mejorar la situación de quienes desearan cultivar la razón y salir de la ignorancia.

Kant sostenía que:
La ilustración es la salida del hombre de su minoría de edad. Él mismo es culpable de ella. La minoría de edad estriba en la incapacidad de servirse del propio entendimiento, sin la dirección de otro. Uno mismo es culpable de esta minoría de edad cuando la causa de ella no yace en un defecto del entendimiento, sino en la falta de decisión y ánimo para servirse con independencia de él, sin la conducción de otro. ¡Sapere aude! ¡Ten valor de servirte de tu propio entendimiento! He aquí la divisa de la ilustración.
   En este párrafo Kant  sentaba las bases del moderno concepto de autonomía, entendida como una dimensión de la razón que facilita al ser humano la posibilidad de pensar y, por tanto, de darse normas a sí mismo sin ayuda de ninguna autoridad. La autonomía se alcanza desde la voluntad de querer poseerla, y permite al ser humano librarse de la carga de la autoridad.
   Kant afirmaba que una ética autónoma (basada en el deber por el deber) era el único marco posible para lograr una pauta universalmente válida de conducta, frente a las éticas heterónomas (basadas en el placer, por ejemplo) que no lograban fundamentarse en la autonomía personal por estar dirigidas por un objeto no racional.
   También entendía que el conocimiento es un desafío (Sapere Audere!, en latín, “Atrévete a saber”) y la libertad, más que una condición, es un logro. De esta manera, la persona autónoma era responsable, mientras que quién, por comodidad o cobardía, decidía vivir en estado de minoría de edad, resultaba ser irresponsable.
   La autonomía (moral y política) pasó a ser un ideal en sí mismo y base, con el paso del tiempo, de las sociedades democráticas, pues solamente desde la autonomía personal se puede hacer uso de la autonomía política que permite al ciudadano participar en el gobierno de la comunidad.
   Kant piensa que uno tiene fines de antemano, p.e. con respecto a la salvación ya hay un camino establecido por la revelación por la cual uno se salva. Igual ocurre con los otros discursos morales, p.e. con Aristóteles hay una moral, con el estado de virtud establecemos un punto de partida, igual ocurre con el estado de naturaleza con el que se alcanza un grado de virtud ya que los fines están antes del sujeto.
   Con el utilitarismo (Bentham) se tiene un fin: La felicidad, es el punto de partida, de modo que los sentidos guían la conducta, la felicidad material, el confort, el placer.
   Kant sostiene que si bien se habla de moral, ninguno de estos modelos es autónomo, siempre existe una dependencia de Dios, de los sentidos, de la Naturaleza.  En Kant la Moral es autónoma, no es impuesta por nadie ni por nada. El punto de partida es Kant para hablar de Moral.
   Con la autonomía de la ilustración cada uno decide su proyecto personal de vida. Con la Ilustración, como hemos visto, la razón sintética y deductiva a partir de ideas innatas (racionalismo cartesiano), es rechazada por un modelo empírico-analítico (Newton y Locke). Para Kant hay cobardía cuando se busca una guía, cuando no se es autónomo. Esto implica que se acentúa lo individual, con seres autónomos con un proyecto personal de vida.
   Con la ilustración se impone la síntesis deductiva (s. XVIII) y el Análisis Trascendental de Kant, a partir del cual el instrumento de la crítica es el análisis.
    Kant admira la razón francesa, identificándola con la Ilustración como algo optimista. Isaiah Berlín en "El fuste torcido de la humanidad, capítulos de historia de las ideas" toma una frase de Kant, "con el leño torcido del cual ha sido hecho el ser humano nada puede forjarse que sea del todo recto".

Ser autónomo en sentido kantiano es obrar moralmente.
Pensamiento que refiere a que para que haya una conducta racional se requiere actuar libremente, no inducido por los deseos, ni por los sentidos. Si se actúa inducido por los impulsos no se es racional, ya que uno siempre se encuentra en situación de dependencia que no conduce a los fines auténticos, de modo que uno no podría ser libre, si se es dependiente y no racional. Esto es compatible con la conducta moral y por ende con lo racional.


Con el leño torcido del cual ha sido hecho el ser humano, nada puede forjarse que sea del todo recto".


De acuerdo a Kant, para que sea posible el conocimiento es necesario:
    1. La estructura de nuestra 'razón', la cual es independiente de la experiencia
     2. Un material modelable, que la estructura de la razón se ocupará de elaborar: ni conceptos sin intuición   que de alguna manera les corresponda, ni intuición sin conceptos pueden dar el conocimiento (porque) pensamientos sin contenidos son vacíos, intuiciones sin conceptos son ciegas. 

De esta manera, la razón está compuesta por:
    1. Formas puras de sensibilidad (intuiciones puras): el espacio y el tiempo
    2. Categorías: Conceptos puros del entendimiento tales como substancia, causalidad, unidad, pluralidad...
De acuerdo a este esquema, se entiende que el espacio, el tiempo y las categorías no son sino instrumentos o moldes mediante los cuales el sujeto elabora el mundo de los objetos. El insumo material sobre el cual accionará la razón serán las impresiones o sensaciones, que no son sino el contenido.

Las categorías de espacio y tiempo.
Según Kant, el espacio y el tiempo no son rasgos que las cosas tengan independientemente de nuestro conocimiento de ellas; el espacio y el tiempo son las formas a priori de la Sensibilidad externa (o percepción de las cosas físicas) y el tiempo la forma a priori de la Sensibilidad interna (o percepción de la propia vida psíquica).
     Estas representaciones no tienen un origen empírico, es decir no se extraen de la experiencia sensible, sino que son su condición de posibilidad. Gracias a estas formas de la Sensibilidad, el sujeto cognoscente estructura las sensaciones proyectando todo lo conocido en la dimensión espacio–temporal (las cosas físicas en el espacio–tiempo y los fenómenos psíquicos en la dimensión meramente temporal).
    Kant, encerrado en un mundo fenoménico, descalifica la posibilidad de contactar a las cosas en sí mismas, ya que parte de la conciencia, de las representaciones fenoménicas del yo, sean provenientes del mundo externo o interno, y se aboca, desde un principio, a la estética trascendental.
    Entiende por sensación el efecto de un objeto sobre la facultad representativa, en cuanto somos afectados por él. Se entiende que se prescinde por completo de la naturaleza del objeto afectante y que solamente se presta atención al efecto que se produce en nosotros, en lo puramente subjetivo.
    El espacio fenoménico no es real en cierto sentido, ya que uno ve la realidad con lentes (categorías de espacio – tiempo). Este es el espacio nouménico, más allá del espacio y tiempo. Si no hubiese tiempo envejeceríamos.
    Para Kant nuestro conocimiento se restringe a la realidad fenoménica. Pero a pesar de eso no tenemos derecho a afirmar que no existen más realidades que los fenómenos. Por eso Kant habla de noúmenos.
    El noúmeno es la cosa en sí, lo pensable, lo inteligible. Es la idea correlativa a fenómeno: lo correlativo a “una cosa que aparece”, es la idea de una cosa “que no aparece”, esto es, una cosa en sí misma, aparte de su aparecer. Es la cosa en sí. No podemos conocer los noúmenos ni podemos decir dogmáticamente que existan. Los pensamos, los afirmamos, pero no los podemos probar. En sentido positivo: indica las realidades que son absolutamente independientes de nuestra conciencia, las cosas que existen aunque no las conozcamos; En sentido negativo: indica el límite de nuestra posible experiencia. Kant también llama noúmenos a “el yo libre”, a Dios.
    Para Kant de la misma manera que existe un principio que relaciona los fenómenos en orden al conocimiento, deberá existir otro principio de al menos el mismo rango que el de la Causalidad para el ámbito nouménico.
    El ámbito nouménico es el de lo incondicionado. Por tanto, dicho principio será el de la Libertad. Dicho principio se encuentra en el conocimiento práctico, es decir, aquel que regula el comportamiento en base a los imperativos de la voluntad.
    El ámbito de la moralidad es aquel en el cual uno construye de modo autónomo y libre las máximas y principio que rijan sus actos en base a la propia voluntad y en orden al bien y al mal. Por tanto, la libertad fundamentará la moralidad. Tal principio se concretiza en el imperativo categórico, que se formula así:
“Obra de tal manera que la máxima de tu conducta sea válida para todos los hombres de todos los tiempos”.
    La humanidad en general habrá de ser un fin por sí mismo y no un medio. De esta manera, Kant rompe con los imperativos hipotéticos, con aquellos que indican la manera de actuar en momentos dados. La moral de Kant es una moral formal autónoma, no indica lo que se tiene que hacer, sino cómo se tiene que hacer.



Dado que no siempre seremos felices cumpliendo dicho imperativo categórico, entonces deduce tres postulados:
    •    La libertad, como base de la moralidad.
    •    La inmortalidad del alma. Es necesaria la vida tras la muerte para que el alma reciba su  
          premio o castigo por los actos cometidos en vida.
    •    La existencia de Dios, como responsable de que el alma reciba su premio o castigo.

La moral se encuentra en el campo nouménico, al igual que la justicia, los derechos individuales y la dignidad humana. La base de los derechos fundamentales, la conducta moral  es la del hombre libre.
    El imperativo categórico nos sirve para identificar las conductas morales, en base al deber. Para Kant la razón práctica, no puede expresarse ni por medio de los juicios analíticos o explicativos ni por medio de los juicios sintéticos, puesto que no dice lo que acontece en la experiencia, sino lo que debe ocurrir en ella. Así, la forma de conocimiento práctico, no es un juicio, sino un imperativo.
    De acuerdo con Kant, el ideal moral está formado por imperativos categóricos que se originan en la voluntad moral, una voluntad autónoma que se encuentra libre de los fines u objetos de deseo.
    La fórmula del imperativo categórico, base de la moral kantiana, se expresa así: "Obra de manera que la máxima de tu voluntad pueda servir siempre como principio de una legislación universal." Esta fórmula es la ley moral.
    El principio moral tiene que ser un principio para todos. Esta idea se formula como una exigencia, que Kant denomina «el imperativo categórico», o en términos más generales la Ley moral. Su versión más conocida dice así: «obra sólo según la máxima que al mismo tiempo se pueda querer se convierta una ley universal».
    Para actuar como si la voluntad actuara como una máxima universal, tomada como fin y no como medio; para actuar como en la república de los hombres libres.
    En La Paz perpetua señala que cuando más grande la república existe menos igualdad. En la antigüedad, el pequeño tamaño y la homogeneidad cultural permitían la participación directa en el gobierno. En la modernidad el vínculo de los individuos con lo público es mucho menos intenso y el énfasis se pone en el estatus legal. La fuerza misma de los hechos, dada la evolución de las sociedades, conduce inevitablemente a una ciudadanía que consiste en derechos y en la que es marginal la participación.
    Kant dice que en el plano del bien hay una opción personal, pero que la moral es universal. Lo justo (objetivo) antecede al bienestar (subjetivo). Para Kant en el plano del bienestar no hay una verdad objetiva.


Fundamentos del estado civil :
  • La Libertad en cuanto hombre
  • La igualdad en cuanto subdito
  • La independencia en cuanto ciudadano

El concepto de dignidad
Esto nos deriva al concepto de dignidad, concepto moral que hay que evaluar en el plano de los hechos. P.e. cuando el trabajador que es un obrero calificado pero que desempeña funciones de oficina recibe una resolución que dispone que vaya a barrer las calles, estaría siendo vulnerado en sus derechos porque se afecta su dignidad.
    Kant en sus obras "Fundamentación de la metafísica de las costumbres" y "Principios metafísicos del Derecho"  utiliza, como soporte de la dignidad de la persona el argumento según el cual

"...Los seres cuya existencia no descansa en nuestra voluntad, sino en la naturaleza, tienen, cuando se trata de seres irracionales, un valor puramente relativo, como medios, y por eso se llaman cosas; en cambio, los seres irracionales se llaman personas porque su naturaleza los distingue ya como fines en sí mismos, esto es, como algo que no puede ser usado como medio y, por tanto, limita, en este sentido, todo capricho (y es objeto de respeto). Estos no son pues, meros fines subjetivos, cuya existencia, como efectos de nuestra acción, tiene un valor para nosotros, sino que son fines objetivos, esto es, realidades cuya existencia es en sí misma, un fin...".

Ese elemento teleológico, no puramente negativo, consustancial a la dignidad de la persona es la que permite afirmarla como sujeto. La dignidad significa para Kant -tal y como expresa en la "Metafísica de las costumbres"- que la persona humana no tiene precio, sino dignidad: "Aquello -dice Kant- que constituye la condición para que algo sea un fin en sí mismo, eso no tiene meramente valor relativo o precio, sino un valor intrínseco, esto es, dignidad".
    El concepto moderno de dignidad humana, se encuentra por primera vez en Kant, a saber, en las Observaciones sobre el sentimiento de lo bello y sublime, en que al principio fundamental de la moral denomina sentimiento de la belleza y dignidad de la naturaleza humana. En La Metafísica de las costumbres la dignidad de la naturaleza humana es deducida de la autodeterminación moral del hombre. Pero el hombre no aparece aquí dentro de un gran orden cósmico ni tampoco en una comunidad nacional ni social, sino que cada uno lucha por su dignidad interior, y el hombre físico se somete al moral., con respecto a la posibilidad de adquirir dignidad interior, según Kant y la idea cristiana todos los hombres son iguales.
    John Stuart Mill consideró que Kant era un utilitarista de las normas. Según Mill los imperativos categóricos de Kant solo tienen sentido en casos de violencia si consideramos las consecuencias de la acción. Kant afirma que el vivir egoístamente no puede ser universalizado pues todos necesitamos el afecto en algún u otro momento. Según Mill este argumento se basa en las consecuencias.
    Para Kant, las consecuencias no pueden ser tomadas en cuenta en la justificación moral. Según Kant, un ser humano no puede ser un medio para un fin cualquiera. Todo ser humano debe ser tratado como un "fin", con la capacidad  racional para llegar a sus propios juicios morales.
    Un kantiano no sería capaz de justificar moralmente torturar a una persona para salvar las vidas de los demás. La única opción es convencer a esa persona que está mal matar a otros y que uno está obligado a proteger sus vidas.
    Aunque parece que, a través del imperativo categórico, los seres humanos son capaces de formular juicios morales con independencia de cualquier concepción determinada de Dios, cuando nos involucramos en el pensamiento moral no nos estamos acercando al mundo como lo hacemos científicamente.
    Mientras que el científico se enfrenta el mundo con la finalidad de adquirir conocimientos sobre la mecánica, las leyes del trabajo dentro de él, un mundo físico carente de "Libre albedrío", desde el punto de vista moral nos acercamos al mundo con respecto a los valores morales.
    Dentro de esta manera de concebir el mundo, no son las leyes mecánicas lo que se trata de determinar, sino la cuestiones del  bien y del mal y de nuestra voluntad libre para actuar de una manera u otra.
    Desde el punto de vista moral, nos encontramos en el mundo como un "reino de los fines" - un mundo en el que los seres racionales son capaces de comprender lo que está bien y el mal empleando el  libre albedrío. Por lo tanto, Dios, que parece no tiene cabida en el mundo científico, tiene un lugar muy significativo en el mundo desde un punto de vista moral.

La ética
La doctrina ética tiene como cuestión central la pregunta « ¿qué debo hacer?». Kant intenta identificar las máximas, o los principios fundamentales de acción, que debemos adoptar sin referencia alguna sobre una concepción subjetiva del bien, los deseos, o las creencias morales comúnmente compartidas que podamos tener, tal y como hacen los utilitaristas y comunitaristas. Rechaza la doctrina de la virtud, así como la defensa de los sentimientos o creencias como el que defienden muchos pensadores del siglo XVIII (y también del XX).
    Para Kant nada se considera como bueno, excepto la buena voluntad. En la Fundamentación de la metafísica de las costumbres, Kant señala:
    Ni en el mundo, ni, en general, tampoco fuera del mundo, es posible pensar nada que pueda considerarse como bueno sin restricción, a no ser tan sólo de una buena voluntad
    La pregunta de Kant « ¿Qué debo hacer?» Se responde así: debo basar mis acciones en el rechazo de máximas no-universalizables, y llevar así una vida moralmente válida cuyos actos se realizan por deber. Pero si dejo de hacer esto, al menos debo de realizar mis actos igual que si tuviese semejante máxima moralmente válida.

Ni en el mundo, ni, en general, tampoco fuera del mundo, es posible pensar nada que pueda considerarse como bueno sin restricción, a no ser tan sólo de una buena voluntad .
Fundamentación de la metafísica de las costumbres, Kant


La ética
Ethos es carácter. La eticidad ha sido expuesta por Hegel, en la que tiene un sentido político. Hegel, sostiene que cada pueblo se caracteriza por un conjunto de rasgos constitutivos, que vienen marcados por el pasado, las tradiciones, la cultura. En Hegel, el Estado es una de las tantas formas en las que se manifiesta el Espíritu  en tanto vida ética de un pueblo, en su evolución dialéctica, como una segunda naturaleza de carácter antinatural, en tanto se construye sobre la base de las relaciones creadas entre la familia y la sociedad civil en conjunto. Sólo en este marco limitado por el Estado, puede, en el pensamiento hegeliano, el ser humano convertirse en Hombre, como objetivación racional: Quiere actuar positivamente. Es diferente a la moral kantiana. Aquí se busca excluir los sentimientos. La razón puede tener control, pero para Kant se elimina los sentimientos, para Hegel se los busca moderar.
    La ética apunta en su dinamismo hacia un ideal ético universal capaz de acoger a todos los hombres de una época determinada; esta transida, por consiguiente, de un impulso ético universalista, que vendría dado por una moral pública universal.
   La ética es social, es universal (pública). La ética kantiana está contenida en lo que se ha denominado como sus tres obras éticas: Fundamentación de la Metafísica de las costumbres, Crítica de la razón práctica y Metafísica de las costumbres. Kant se caracterizó por la búsqueda de una ética o principios con el carácter de universalidad que posee la ciencia. Para la consecución de dichos principios Kant separó las éticas en: éticas empíricas (todas las anteriores a él) y éticas formales (ética de Kant).
    La moral es particular. La ética es una reflexión sobre la moral. En Kant la moral (nouménico) es crítica a diferencia de la moral social. Su filosofía es ante todo crítica. Kant argumenta en contra de las tesis metafísicas de los racionalistas. Los imperativos de Kant, se refieren únicamente a la moral social. Mas sus conceptos abarcan los principios del derecho romano:
    La moral kantiana es, una moral puramente formal, ligada a la pura forma de la ley moral. Para Kant todas las morales anteriores a él eran morales materiales que se fundamentan sobre contenidos y que, por tanto comprometen la autonomía de la voluntad; implican que esta se subordina a las cosas y, por tanto, a las leyes de la naturaleza. En consecuencia, comportan una heteronomía de la voluntad. Dichas morales heterónomas y materiales son falaces según Kant. Tales eran las éticas basadas en la búsqueda de la felicidad o morales eudemonistas. Pues la búsqueda de la felicidad da lugar a imperativos hipotéticos, no a imperativos categóricos.
    Para Kant la ley otorga el ser y define al bien y no a la inversa. En resumen, el imperativo categórico nos dice “contempla tus acciones desde una perspectiva universal y te darás cuenta si son morales o no.” Para que una acción sea moral, la voluntad que se halla en la base de la acción debe estar inmediatamente determinada por la sola ley y no a través del sentimiento, sea cual fuere su especie.
    La ética de Kant sigue siendo el intento paradigmático y más influyente por afirmar principios morales universales sin referencia a las preferencias o a un marco teológico.


Vida de Kant : Kuno Fisher

Porqué leer a Kant hoy día 

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