23 de diciembre de 2009

POSTAL POR FIESTAS


Estimados lectores:
Les deseo a todos una Navidad propicia y un año 2010, mejor, en lo posible.

Percy Acuña Vigil

21 de diciembre de 2009

El estado de excepción de Giorgio Agamben


(Roma, 1942)
Filósofo italiano doctorado en la Universidad de Roma con una tesis sobre el pensamiento político de Simone Weil. Fue alumno de Martin Heidegger entre 1966 y 1968. Es profesor de Filosofía en la Universidad de Verona, Italia, en el Collège International de Philosophie de París y en la Universidad de Macerata en Italia; profesor de Iconografía en el Instituto universitario de Venecia. Ha tenido a su cargo la edición de la versión italiana de la obra de Walter Benjamin.

Giorgio Agamben es actualmente una de las principales figuras de la filosofia italiana y en la teoría política radical, y en los últimos años, su obra ha tenido un profundo impacto en los medios académicos contemporáneos y en una serie de disciplinas en el mundo intelectual angloamericano. Nacido en Roma en 1942, Agamben realizo estudios en Derecho y Filosofía y se graduo con una tesis doctoral sobre el pensamiento político de Simone Weil, y participó en seminarios de Martin Heidegger sobre Hegel y Heráclito como becario postdoctoral. Ha enseñado en varias universidades, incluyendo las Universidades de Verona y Macerata y fue Director de Programas en el Colegio Internacional de París. Ha sido profesor visitante en diversas universidades de los Estados Unidos de América, y fue un distinguido profesor en la New School, Universidad de Nueva York.

State of Exception (2005)
En este libro, Agamben describe el concepto de "estado de excepción" (Ausnahmezustand) utilizado por Carl Schmitt al modo de la justitium y auctoritas romana. Esto lo lleva a una respuesta a la definición de soberanía de Carl Schmitt, como el poder de proclamar el estado de emergencia.

El texto del Estado de Excepción de Giorgio Agamben investiga el aumento de las estructuras de poder que los gobiernos emplean supuestamente en tiempos de crisis. Dentro de estos tiempos de crisis, Agamben se refiere a una mayor extensión del poder como los estados de excepción, donde las cuestiones sobre la ciudadanía y los derechos de la persona pueden ser reducidas, y rechazadas ó sustituidas en el proceso de reclamar la ampliación de poder por un gobierno. Agamben analiza el efecto del estado de excepción en la persona mirando las ideas de bios y zoe.

Notas sobre el estado de emergencia
Referencia a su obra

State of Exception (2005)


Adjunto el reporte de Brett Neilson sobre el reciente libro de Agamben, todavía no traducido. Entre otras cosas el informe ilumina la problemática Schmitiana sobre el estado de excepción en el dialogo Schmitt- Benjamin, destacando porque esta condición jurídico política se mantiene útil como objeto de crítica para pensar muchas de las crisis en la "guerra de la sociedad civil". Adjunto esta entrevista a Agamben en el 2004: Interview with Giorgio Agamben Life, A Work of Art Without an Author: The State of Exception, the Administration of Disorder and Private Life Este artículo del blog de miquelbuesa ilustra el tema tratado por Agamben: ...A esta forma de gobernar se la puede calificar como una forma singular de estado de excepción. El estado de excepción es, como ha destacado Giorgio Agamben, «es un espacio vacío de derecho, una zona de anomia en la que todas las determinaciones jurídicas son desactivadas». Heredero del iustitium contemplado por el viejo derecho romano, su finalidad básica ha sido siempre la de preservar la existencia misma del ordenamiento que se suspende, pues se concibe como la respuesta extrema del poder estatal a los conflictos que ponen en cuestión supervivencia del Estado. En efecto, remontándonos a la tradición antigua, se puede señalar que, cuando advertía una situación de peligro para la República, el Senado de Roma solicitaba a los cónsules la adopción de las medidas necesarias para salvarla. Los senadores —investidos de la auctoritas, de la prerrogativa de suspender las leyes— declaraban así el tumultus, constatando la situación de emergencia que justificaba la proclamación del iustitium edicere que interrumpía la vigencia del derecho. El artículo completo en el link al Blog de la referencia Las influencias más fuertes en su obra son las de Martin Heidegger y Walter Benjamin. Agamben ha editado las obras completas de Benjamin en la traducción italiana hasta 1996, y considera los pensamientos de Benjamin como el antídoto que le permitió sobrevivir a Heidegger. En 1981, Agamben descubrió varios importantes manuscritos perdidos de Benjamin en los archivos de la Biblioteca Nacional de Francia. Los más relevantes de estos para su  obra posterior son  manuscritos de Benjamin para su tesis sobre el concepto de historia. Agamben ha participado desde los años noventa en un debate con los escritos políticos del jurista alemán Carl Schmitt, más extensamente en su libro Estado de Excepción (2003). Sus últimos escritos también tratan sobre  los conceptos de Michel Foucault, a quien llama "un erudito de quien he aprendido mucho en los últimos años". El pensamiento político de Agamben se basa originalmente en sus lecturas de la Política de Aristóteles, la Ética a Nicómaco, y el Tratado sobre el alma, así como las tradiciones exegéticas sobre estos textos de la Antigüedad tardía y la Edad Media. En su obra posterior, Agamben interviene en los debates teóricos, tras la publicación del ensayo La communauté désoeuvrée (1983) de Jean-Luc Nancy [1] y la respuesta de Maurice Blanchot, La communauté inavouable (1983). Estos textos analizan la noción de comunidad en un momento en que la Comunidad Europea estaba en debate. Agamben propuso su propio modelo de una comunidad que no suponía categorías de identidad en La próxima Comunidad (1990). En esta época, Agamben analizó también la condición ontológica y "política" de la actitud de Bartleby (del cuento de Herman Melville) - un escribano que no reacciona, y "prefiere no" a escribir. En la serie Homo Sacer, Agamben responde a los estudios de Hannah Arendt y Foucault, sobre el totalitarismo y la biopolítica. Desde 1995 ha venido publicando varios volúmenes, que actualmente son:
•    Homo Sacer: Sovereign Power and Bare Life (1995), •    State of Exception. Homo Sacer II, 1 (2003), •    Il Regno e la Gloria: Per una genealogica teologica dell'economia e del governo. Homo Sacer II, 2 (2007), •    Il sacramento del linguaggio. Archaeologia del giuramento. Homo Sacer II, 3 (2008), •    Remnants of Auschwitz: The Witness and the Archive. Homo Sacer III (1998). [1] El ensayo de Nancy respondió a una propuesta presentada por Jean-Christophe Bailly, quien introdujo la palabra y el concepto de comunidad como objeto de debate, entonces relativamente descuidado en el discurso filosófico francés. La contribución de Bailly fue un tema para un número de la revista francesa Alea, que fue editado en ese momento por Christian Bourgois. Cf. Jean-Luc Nancy, La communauté désoeuvrée (París: Christian Bourgois, 1983). En Inglés transl, La Comunidad inoperativa (Minneapolis. University of Minnesota Press, 1991.
Adjunto algunos links con información de base sobre las referencias mencionadas de la obra de Agamben: Referencia a la obra de Hegel
Link informativo con datos sobre el pensamiento de Heráclito Datos básicos sobre la biografía de Simone Weil: Datos básicos sobre la obra de Walter Benjamin Referencias a los términos bios y zoe: Para descargar algunos libros de Agamben

16 de diciembre de 2009

El pensamiento de ALAIN DE BENOIST


Adjunto información sobre la obra del pensador francés. También algunos videos que son ilustrativos de su pensamiento.

DE BENOIST, ALAIN. 2004. ON BEING A PAGAN, preface by Stephen Edred Flowers, 2004, 240 pages.

"En esta pequeña obra, el pensador francés Alain de Benoist sostiene que sólo los dioses paganos de la antigua Europa ofrecen un recurso espiritual al malestar religioso actual. La culpa, el miedo, la estrecha obsesión pequeño-burguesa por el bienestar, y el auto odio-amor que ha dejado al hombre occidental indefenso ante los comportamientos destructivos de nuestra época nihilista, son derivados para Benoist, del sistema de creencias exóticas que introdujo el cristianismo a Occidente. Ellos no son parte del espíritu pagano que vive aún en el Rig Veda , la Iliada, o la Edda . Benoist nos ayuda a redescubrir esas fuentes antiguas y las fuentes de las que grandezas futuras pueden volver a fluir. Pero que el lector advierta, que “On being a pagan” no propone el retorno folklórico a una nueva era de ‘retorno al pasado', sino una recurrencia nietzscheana en la que el futuro tiene todas las promesas de nuestros orígenes distantes y por lo tanto, de otro gran comienzo. " -Michael O'Meara, autor de la Nueva Cultura, de la Nueva Derecha.

Alain de Benoist nació el 11 de diciembre de 1943. Ha estudiado derecho, filosofía, sociología e historia de las religiones en París, Francia. Periodista y escritor, es editor de dos revistas: Ecole Nouvelle (desde 1968) y Krisis (desde 1988). Sus principales áreas de interés incluyen la historia de las ideas, la filosofía política, la filosofía clásica y la arqueología. Ha publicado más de cincuenta libros y tres mil artículos. También es colaborador habitual de numerosas publicaciones francesas y europeas, revistas y periódicos (incluyendo Valeurs Actuelles, Le Spectacle du Monde, revista-Hebdo, Le Figaro-Magazine, en Francia, Telos en los Estados Unidos, y Junge Freiheit en Alemania ). En 1978 recibió el Gran Premio del Essai de la Academia Francesa por su libro Vu de droite: Anthologie critique des idées contemporaines (Copernic, 1977). También ha sido colaborador habitual del programa de radio France-Culture y ha aparecido en numerosos debates televisivos.

Les amis d´ Alain de Benoist
Desde hace más de treinta años, Alain de Benoist está efectuando un metódico trabajo de reflexión en el ámbito de las ideas. Escritor, periodista, conferenciante, filósofo, ha publicado más de 50 libros y más de 3.000 artículos, actualmente traducidos a unos quince idiomas.
Sus principales campos son la filosofía política y la historia de las ideas, pero también es autor de numerosas obras sobre arqueología, las tradiciones populares, la historia de las religiones o las ciencias de la vida.

Indiferente a las modas ideológicas, rechazando cualquier forma de intolerancia y de extremismo, Alain de Benoist tampoco cultiva ningún tipo de nostalgia «restauracionista». Cuando critica la modernidad, no es en nombre de un pasado idealizado, sino preocupado ante todo por las problemáticas postmodernas. Cuatro son los principales ejes de su pensamiento:
1) la crítica conjunta del individuo-universalismo y del nacionalismo (o del etnocentrismo) como categorías que pertenecen, en ambos casos, a la metafísica de la subjetividad;
2) la deconstrucción sistemática de la razón mercantil, de la axiomática del interés y de las múltiples dominaciones de la Forma-Capital, cuyo despliegue planetario constituye, a su juicio, la principal amenaza que pesa sobre el mundo;
3) la lucha en favor de las autonomías locales, ligada a la defensa de las diferencias y de las identidades colectivas;
4) una decidida toma de posición a favor de un federalismo integral, basado en el principio de la subsidiaridad y de la generalización a partir de la base de las prácticas de la democracia participativa.

Pese a que su obra es conocida y reconocida en un creciente número de países, Alain de Benoist sigue siendo objeto de un enconado ostracismo en Francia, donde su nombre es asociado demasiado a menudo al de una «Nueva Derecha» con la cual Alain de Benoist nunca se ha reconocido verdaderamente.

Entrevista a Alain de Benoist:
"No tenemos por qué elegir entre la internacional del terrorismo y la colonización americana"

El Semanal Digital (http://foster.20megsfree.com/129.htm), 2003

Los ataques del 11-S han dado origen entre la intelectualidad europea a un amplio debate sobre el sentido del conflicto terrorista y la naturaleza de la respuesta que debe dársele. Pero el problema no es tanto el terrorismo islámico como el islam en sí mismo (en el sentido señalado por Oriana Fallaci en su libro La rabia y orgullo), y no ha mediado provocación alguna por parte de Occidente que, no ya justifique, sino ni tan siquiera explique los atentados de las torres gemelas y el Pentágono, u otros anteriores.

Un juicio sobre los ataques a Irak es más difícil de emitir, pero los argumentos esgrimidos por el eje Bush-Blair-Aznar-Berlusconi tienen peso suficiente como para no ser despreciados a la ligera.
En el espectro contrario se hallan intelectuales como Alain de Benoist, totalmente opuestos al papel jugado por Estados Unidos en esta crisis. Hoy traemos a los lectores de El Semanal Digital sus opiniones, siempre interesantes, en cuanto que provienen de uno de los pensadores que diagnostica con mayor profundidad y acierto muchos males de la cultura contemporánea.

P. Ha participado usted en un volumen colectivo titulado El miedo y la arrogancia [AAVV, Franco Cardini (ed.), La paura e l'arroganza. Laterza. Bari-Roma, 2002]. En este volumen, usted explica que existe una alternativa entre Mac World y la Yihad islámica. ¿Qué quiere decir con ello?
R. Quiero decir simplemente que no tenemos por qué elegir entre la internacional del terrorismo y la colonización americana. Esto es, que pienso que los europeos pueden hacer oír su voz de manera autónoma e independiente sin caer en el delirio islamista radical o en el delirio de los beneficios de la civilización americana, que transformaría el planeta en una especie de gran mercado mundial.

P. Precisamente ese gran mercado mundial coloca a los Estados Unidos un poco a la cabeza del cartel. ¿Qué piensa del papel de los Estados Unidos en el mundo tras los atentados del 11 de septiembre?
R: Los atentados del 11 de septiembre han estimulado muy visiblemente en los Estados Unidos el deseo imperialista de imponerse como único poder a escala planetaria, el cual se otorgaría a sí mismo el derecho de intervenir como un gendarme en todos los lugares del planeta, permitiéndole imponer su ley y su concepción del mundo en cualquier país. Se ha visto en Afganistán, presumiblemente se verá enseguida en Irak. El sistema es siempre el mismo. Si uno quiere, se escoge un pretexto, mejor o peor, para intervenir, instalarse en él, y llegado el caso asumir el control de las riquezas energéticas locales.

P. Ese pretexto es, justamente, el terrorismo. ¿Cuáles son las fuentes del terrorismo y cuáles serían los medios para defenderse de él y combatirlo?
R. Las fuentes del terrorismo son una reacción contra el hegemonismo occidental, el cual se propone suprimir toda diversidad cultural, e instaurar un modelo único en el mundo entero. Las formas de esta reacción son totalmente comprensibles, pero sin embargo inaceptables. No se puede en modo alguno aceptar este nuevo terrorismo global que actúa desde hace algún tiempo, y que los atentados del 11 de septiembre ilustran con sorprendente perfección. Pero es evidente que si se quiere luchar contra esta forma de terrorismo, hay que luchar contra los medios que emplea y tomar conciencia en particular de su carácter no territorial, esto es, que sus redes están implantadas a escala mundial y no se confunden con las de un país particular.

P. ¿Puede jugar Europa un papel particular? ¿Y cuál sería éste, principalmente en caso de una posible intervención de los Estados Unidos en Irak?
R. Pienso que Europa debe desengancharse de la amenaza de agresión americana contra el estado iraquí, alegando por una parte que el pretexto aducido no se sostiene, esto es, que nadie puede pensar seriamente que Irak amenaza a nadie hoy en el Oriente próximo, y menos todavía más lejos. El único país de Oriente próximo que posee armas de destrucción masiva es Israel. Y por otro lado, es evidente que Irak no está implicado -y diría que incluso ha sido el único país árabe no implicado- en esas redes terroristas de que acabamos de hablar. Después del 11 de septiembre, los americanos han detenido e interrogado a sospechosos provenientes de todos los países, salvo de Irak, muy curiosamente, y yo añado que Irak es el único país laico hoy dia en el mundo árabe. En consecuencia, querer luchar contra el terrrorismo y el islamismo radical golpeando a Irak, no es realmente serio. Las verdaderas razones están en otra parte, a saber, meter la mano en los recursos petrolíferos de Irak con objeto de prevenir una eventual escasez en Arabia Saudita.

P. Y sobre este punto, ¿qué piensa de los políticos franceses e italianos, y de las diferencias entre ambos sobre la posible intervención de los Estados Unidos en Irak?
R. Creo que la mejor posición era la del gobierno alemán, que indicó muy claramente que no tomaría parte en esta amenaza de expedición. Francia ha adoptado una posición matizada; se ha refugiado un poco tras las eventuales decisiones del discurso de seguridad; pienso que es una posición bastante razonable. Me parece que Italia no ha dado a conocer con total claridad su posición, y por mi parte temo mucho que, una vez más, se alineará con el poderío americano en lugar de buscar y anunciar una posición independiente para Europa.

Link al video "El miedo y la arrogancia".


Confronting globalization (PDF)

Link al video "Entrevista sobre la guerra en Irak"(2003)


Estudios para la civilización europea

Nouvelle droite

Nomos contra Anomos

Libro recomendado

Au-delà des droits de l’homme

de Alain de Benoist

http://www.bvoltaire.fr/livre-dela-droits-de-lhomme-dalain-de-benoist/

Lea más en :www.bvoltaire

ENTREVISTA FUNDAMENTAL

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