16 de enero de 2011

LAS PARADOJAS DE LOS DOGMAS DEL EMPIRISMO.

Revisando mis notas sobre la obra de W.V.O Quine encuentro de actualidad compartir estos escritos que complementan mis publicaciones sobre filosofía analítica y filosofía del lenguaje en este blog. 



   Quine sostiene en “Dos dogmas del empirismo” que el empirismo moderno ha sido condicionado por dos dogmas, el de las verdades analíticas y el del reduccionismo, y que ambos están mal fundados. Postula que la consecuencia de esta situación es que se pierde la distinción entre la metafísica especulativa y la ciencia natural por un lado y que se privilegie una orientación hacia el pragmatismo.



Die Konzeption Des "Noein" Bei Parmenides Von Elea (Studia Praesocratica) by Maria Marcinkowska-Rosó ( 30 May 2010) 

La oposición ciencia-filosofía se basa en una contraposición de íntimas necesidades que cada una de ellas tiene. La exigencia racional heredada de Parménides se enfrenta a la obcecación crítica de la ciencia, que también es vieja como el hombre. Ambas luchan contra lo que Descartes llamó "prevención y precipitación", es decir los prejuicios y lo que podríamos denominar furor cognoscendi, análogo a aquel curandi del que hablaba Freud, que conspiraba contra la labor psicoanalítica.
   Se llama pragmatismo al método filosófico que estima que el único criterio apropiado para juzgar la verdad de cualquier doctrina o teoría, se ha de fundar en la observación de sus efectos reales obtenidos en la práctica. Es muy semejante al utilitarismo, la creencia de que la utilidad es el estándar de lo que es bueno. Para un pragmático / utilitario, si una técnica o curso de acción tiene el efecto deseado, es bueno. Si no parece funcionar, debe estar equivocado. Lo problemático se encuentra en que la persona se inhibiría en sus decisiones, porque no podría decidir por el sólo razonamiento, sino que necesitaría probarlo todo en la práctica.

Empirismo:
El empirismo es una doctrina filosófica que se desarrollo en los siglos XVII y XVII contraponiéndose al racionalismo, con el fin de concretar, el origen del conocimiento, realizando descripciones fenomenológicas del mismo, para encontrar los elementos que la constituyen.

Representantes:
John Locke, quien pone como principio de todo conocimiento a la experiencia, además, que rechaza las ideas innatas y hace una comparación del espíritu como una tabula rasa, encontrando el origen del conocimiento en la sensación y la reflexión;
George Berkeley, dice que el origen del conocimiento es la como vivencia de la realidad. Postula que todas las ideas son concretas y provienen de los sentidos externos, de los sentidos internos y de la creación imaginativa – fantasiosa;
David Hume, señala como único fundamento de la ciencia y origen del conocimiento por medio de la experiencia, el hábito, la costumbre, la asociación de ideas, ya que la causalidad y la sustancia son meras ficciones;
Francisco Bacon, realiza sus estudios utilizando el método inductivo en la observación desplazando el deductivo aristotélico, propone coleccionar y organizar los hechos que la experiencia nos brinda a fin de ascender a los axiomas y principios, por medio de la inducción.

La Analiticidad
Quine se centra en demostrar que las diversas explicaciones de la analiticidad son circulares. Su propósito principal es demostrar que no se ha dado ninguna explicación satisfactoria de la analiticidad.

    En su ensayo seminal, "Dos dogmas del empirismo" (1951)-uno de los ensayos más importantes e influyentes en el siglo XX, Quine - ataco la noción de analiticidad. El punto principal de su argumento era que las diferentes nociones de analiticidad son circulares, y que ninguna explicación satisfactoria de analiticidad se ha dado.
   Si se acepta este alegato, que fue rechazado, o al menos cuestionado por Paul Grice y Strawson PF, Hilary Putnam, Scott Soames, y otros, entonces el programa de los empiristas lógicos tiende a desintegrarse debido a que la distinción entre enunciados analíticos y sintéticos se desmorona.
   Esta distinción es crucial para los empiristas lógicos, ya que consideran que todos los enunciados verdaderos están basados en la lógica o en la experiencia positiva del mundo. Pero si la distinción entre enunciados analíticos y sintéticos no se puede mantener, se tiende a destruir los fundamentos del programa de los empiristas lógicos (positivistas lógicos).
   Hoy día la oposición empirismo-racionalismo, como la distinción analítico-sintética, no suele entenderse de un modo tajante, como lo fue en tiempos anteriores, y más bien una u otra postura obedece a cuestiones metodológicas y heurísticas o de actitudes vitales más que a principios filosóficos fundamentales.
   En lógica y filosofía, la distinción analítico-sintética es la distinción entre dos tipos de proposiciones: las proposiciones analíticas y las proposiciones sintéticas.
   Una proposición analítica es aquella cuya verdad depende de las relaciones de ideas o conceptos, y no en lo que dice sobre el mundo o la forma en que el mundo es. Esto se ha expresado en un número de maneras diferentes. La verdad analítica y propuestas de análisis fueron las nociones fundamentales para los empiristas lógicos (también conocidas como positivistas lógicos) y los miembros del Círculo de Viena.
   En general, las proposiciones analíticas son aquellas cuyo valor de verdad puede ser determinado en virtud del significado de los términos involucrados, y las proposiciones sintéticas son aquellas que para determinar su valor de verdad, requieren algún tipo de contrastación empírica. Por ejemplo, la proposición "ningún soltero es casado" es una proposición analítica, porque basta con entender lo que significa "soltero" y "casado" para convencerse de que es verdadera. Por otra parte, la proposición "algunos solteros son doctores" es una proposición sintética, dado que para determinar si es verdadera o falsa, habría que hacer una encuesta o algún tipo de investigación empírica.
   De acuerdo con la dicotomía analítico-sintética es posible distinguir, entre los enunciados verdaderos, aquellos que lo son en virtud del significado de sus términos (los enunciados analíticos) y aquellos que son verdaderos en virtud de los hechos (los enunciados sintéticos).
   Por esta razón, serán los enunciados sintéticos los que contengan información respecto del mundo, en tanto que los enunciados analíticos carecerán de todo contenido empírico; serán, usando una expresión de Wittgenstein, meras tautologías carentes de contenido.

La distinción tiene una larga historia en la filosofía, y ha sido presentada bajo distintos nombres. Por ejemplo, Gottfried Leibniz habló de verdades de razón y verdades de hecho,  David Hume de relaciones de ideas y cuestiones de hecho, e Immanuel Kant de juicios analíticos y juicios sintéticos. El filósofo estadounidense IC Lewis (1883 - 1964), sostuvo que la verdad de análisis proviene de las convenciones lingüísticas.
Por otra parte, el grado en que estos términos refieren a lo mismo es debatible.

Filosofía antigua
Una de las primeras reflexiones en torno a una proposición analítica puede encontrarse en la famosa expresión de Parménides: "el Ser es y el no-Ser no es". La verdad necesaria de esta proposición parece ser una consecuencia directa de lo que se entiende por Ser y por no-Ser.
   La noción aparece más elaborada en Platón. En efecto, las proposiciones analíticas se manifiestan en el conocimiento dialéctico platónico, a partir de la elaboración de los conceptos universales que, como Ideas, hacen posible la comprensión de los objetos de este mundo. Pues en efecto cualquier afirmación sobre la esencia de algo es una afirmación de ese algo como caso particular de una Idea que, en última instancia, lo define. Los entes materiales adquieren su realidad a partir de la participación en las Ideas, según un orden riguroso que es permanente y no cambia.

Aristóteles emplea el termino analntikh  texnh, para designar el análisis que se remonta a los principios , también se da el nombre de Analitika a Los primeros y segundos analíticos de Aristóteles.
[Aristóteles. Rhetorica, Madrid, Gredos, 1990.  I, 4, 1359b 10, pg. 199]

Filosofía medieval
Los comentarios de Boecio a Aristóteles tuvieron una enorme influencia en la filosofía medieval y dieron lugar a la gran polémica sobre la realidad de los conceptos universales, polémica que fue especialmente importante para la historia de la Universidad de París entre los siglos XI y XIII.
   Las proposiciones analíticas, en tanto universales y necesarias, fueron entendidas como ciencia hasta la Edad Moderna, en contraposición a las proposiciones sintéticas que constituían la opinión.

Filosofía renacentista
En el Renacimiento, el padre Francisco Suárez considera la identidad del sujeto con sus predicados, rechaza el argumento cosmológico de la existencia de Dios y subraya que dicha demostración ha de provenir del paso de lo creado a su Creador: de lo contingente a lo necesario, introduciendo la reflexión sobre lógica modal.
   Tanto en su método de reflexión formalista como en la modernidad de su pensamiento es el antecedente más próximo a lo que va a constituir uno de los fundamentos del racionalismo y el establecimiento del principio de razón suficiente, sobre el que el concepto de proposición analítica va a encontrar su definición última.

Filosofía moderna
La distinción analítico-sintética adquirió especial relevancia a partir de la Edad Moderna en el modo de concebir el conocimiento y la posibilidad de obtener conocimiento seguro, universal y necesario en la ciencia. Fue éste un elemento esencial en la disputa entre el racionalismo y el empirismo.


Filosofía contemporánea
Heidegger emplea el término Analitík cuando propone una analítica ontológica de la existencia, con la finalidad de interpretar el sentido del ser en general (Sein und Zeit  5)
Algunas de las implicaciones de la postura de Quine han sido desarrolladas en contradicción con otras ideas del mismo Quine, por autores como:

Richard Rorty, quién en La filosofía y el espejo de la naturaleza califica la doctrina holística de Quine como absurdamente paradójica señalando que la precisión que busca requiere una teoría que sea automática e intrínsecamente precisa. [Rorty, Richard. 1979. La filosofía y el espejo de la naturaleza, Madrid, Catedra, 2001, p. 161, p. 171.]



Donald Davidson.
Siguiendo los pasos de Quine, Davidson acaba con lo que él considera como el tercer y último dogma del empirismo: el dogma de la dualidad del régimen y la realidad. Donald Davidson, a diferencia de Quine, se mantiene en la pretensión de explicar el significado de una frase con ayuda de las condiciones de verdad, pero ya no piensa éstas con independencia del interpretar comprensivo en la comunicación intersubjetiva.
   En The Very Idea of a Conceptual Scheme, señala que el empirismo modificado sigue conteniendo un tercer dogma, consistente en suponer la existencia de datos puros de la experiencia por un lado y esquemas organizadores de esos datos por el otro. De acuerdo con este dogma, nuestras teorías acerca del mundo serían el resultado del modo en que los esquemas conceptuales organizan los datos provenientes de la experiencia. Las críticas de Davidson apuntan a señalar que esa distinción es insostenible y, si eliminamos esta distinción, que Quine parecía seguir aceptando, no queda nada a lo que podamos llamar empirismo.
   El mismo Quine reconocerá el impacto de la crítica de Davidson, al menos al empirismo entendido como teoría de la verdad, aunque lo rescatará como teoría de la evidencia.




Paul Grice y P. Strawson criticaron el ensayo de Quine: " Dos Dogmas del empirismo”  en ‘In Defence Of A Dogma’   [1957, (Paul Grice con P. F. Strawson), ‘In Defence Of A Dogma’, Philosophical Review 65: 141-58. Reprinted in SWW.] ]




Grice y Strawson comienzan su artículo con una disección de las diferentes formas en que se puede rechazar una dicotomía y concluyen en que el rechazo de Quine de la distinción analítica / sintético es uno de los casos más extremos:


En su ensayo "Is Logic Empirical?" Hilary Putnam,  ofrece una continuación matemática de la idea de Quine. En primer lugar elabora una analogía entre las leyes de la lógica y las de la geometría: En algún momento se creyó que los postulados de Euclides eran verdades acerca del espacio físico, pero las teorías físicas modernas están basadas en geometrías no-euclidianas, con una noción de la línea recta diferente y fundamentalmente incompatible.

[PUTNAM, HILARY (1975). «The logic of quantum mechanics». Mathematics, Matter, and Method. Philosophical Papers (I). Cambridge: Cambridge University Press.]


En el artículo titulado "¿Es empírica la lógica?", Michael Dummett afirma que el interés por el realismo propio de Putnam demanda distributividad: el principio de distributividad es esencial para el entendimiento que el realista tiene de cómo las proposiciones sobre el mundo puedan ser verdaderas, del mismo modo que afirma que lo es el principio de bivalencia.

[DUMMETT, MICHAEL (1978). «Is logic empirical?». Truth and other Enigmas. Londres: Duckworth.]

En su obra Análisis Filosófico en el siglo XX  la obra de Quine y Davidson son los temas de la parte cinco y seis del volumen II. Soames examina los argumentos de Quine de la indeterminación de la traducción en Palabra y objeto, hace una evaluación de la misma y explica las consecuencias radicales de esta tesis. Soames trata el argumento de Davidson de que las teorías de la verdad son las teorías del sentido, y examina su argumento en contra de los esquemas conceptuales alternativos. En esta obra Soames realiza un tratamiento característicamente detallado, claro y penetrante de algunas de las doctrinas centrales de ambos filósofos.


[Soames, Scott. Análisis Filosófico en el siglo XX, Princeton, Princeton University Press, 2003]


P. Hacker formula objeciones al trabajo de S. Soames y se pregunta:
¿Proporciona una explicación de la filosofía analítica desde 1900 hasta 1975?
¿Explica correctamente el pensamiento de los filósofos analíticos más importantes?
¿Selecciona  las obras más importantes y representativas de lo que cada uno de los filósofos discuten?
¿Se ha evaluado adecuadamente la evolución del pensamiento de los principales filósofos en el período?


[P.M.S. Hacker. Scott Soames’s Philosophical analysis in the twentieth century]

También Christopher Pincock  ha comentado críticamente el libro de Soames. Adjunto el link al artículo respectivo.
[Christopher Pincock (pincock@purdue.edu).  “Comments on Scott Soames, Philosophical Analysis in the Twentieth Century”, volume I , (APA Pacific 2006), December 2, 2005]

Quine afirma que todas las creencias están en principio sujetas a revisión frente a los datos empíricos, incluyendo las así llamadas proposiciones analíticas. De modo que las leyes de la lógica, por cuanto son casos paradigmas de proposiciones analíticas, no son inmunes a una revisión. Para justificar esta afirmación cita las paradojas de la mecánica cuántica: Birkhoff y von Neumann propusieron resolver dichas paradojas abandonando el principio de distributividad, lo cual llevaría a sustituir la lógica clásica por una suerte de lógica cuántica.
   Quine encuentra que los enunciados lógicamente verdaderos son analíticos,  [Quine, p. 52,3] pero sin embargo encuentra que hay enunciados que pueden convertirse en verdades lógicas sustituyendo sinónimos por sinónimos. [Quine, p. 53,2]
   En su argumentación Quine se refiere a la noción de definición, explicándola brevemente e indicando que se basa en relaciones de sinonimia y reconoce que esta no resuelve la analiticidad. [Quine, p.56-58, 3]
   Quine encuentra que para determinar el valor de la sinonimia surgen problemas técnicos en los casos de ambigüedad o de homonimia. [Quine,  p.58-64]
   El autor señala que la búsqueda del significado lleva a apelar a las nociones de sinonimia y a la de definición en un proceso circular. [Quine, p.65] Cuando se acude a reglas semánticas estas no son útiles sino cuando ya se ha entendido la analiticidad. [Quine, p.69]
   Concluye que en algunos enunciados analíticos la componente fáctica se considera nula, pero que esto no establece la separación entre los enunciados sintéticos. [Quine, p.70]
   El autor hace referencia a la teoría de la verificación  [Peirce] que sostiene que el significado de un enunciado es el método de confirmación empírica del mismo. [Quine, p.70] Quine se pregunta cuál es la relación entre un enunciado y las experiencias que contribuyen a su confirmación como lo pide la teoría de la verificación. [Quine, p. 71,1-72] Haciendo referencia al reductivismo radical [Carnap, Der logische Aufbau der Welt] señala que esto es un dogma reductivista frente a su opinión de que la unidad de significación empírica es el todo de la ciencia. [Quine, p. 79]
  Finalmente el autor sostiene que la frontera entre lo analítico y sintético es imaginaria, [Quine, p. 77-81]

Las tesis de Quine han marcado profundamente la semántica filosófica, a punto tal que quedan como pautas que podrán adoptarse o discutirse, pero no ignorarse. La filosofía de Quine es sin duda una referencia ineludible en la filosofía del siglo XX. En tal sentido rescato la dedicatoria con la queDonald Davidson encabeza su libro Inquiries into Truth ∧ Interpretation, " To W.V. Quine, without whom I´m not".

2 de enero de 2011

El Holismo pragmático de Quine

Cayetano Acuña Vigil

                        
                                           The OWNER of this passport picture of Willard Van Orman Quine is Dr.Douglas Quine.

Willard Van Orman Quine fue un filósofo estadounidense, reconocido por su trabajo en lógica matemática y sus contribuciones al pragmatismo como una teoría del conocimiento. WVO Quine es uno de los filósofos eminentes del siglo 20. (EE. UU. 1908 - 2000)

Profesor de la Universidad de Harvard, desarrolló diversos trabajos en lógica matemática; entre ellos están sus “Nuevos fundamentos de lógica matemática” (presentados en 1936 y publicados por vez primera en 1937), con la formulación de un lenguaje al cual puede traducirse toda la lógica en el sentido de los Principia Mathematica.

Quine ha realizado también diversas contribuciones a lo que llama la teoría de la referencia y a lo que califica de teoría de la significación. Estas dos teorías se hallan habitualmente (y ambiguamente) incluidas bajo el nombre 'semántica', pero Quine declara que conviene no confundirlas, pues de lo contrario se hace imprecisa la fundamental distinción, ya establecida por Frege, entre la significación de una expresión y aquello a lo cual la expresión se refiere, es decir, lo que nombra.

Desde el punto de vista filosófico destacan en la obra de Quine sus Investigaciones ontológicas. También una importante teoría de Quine es la que ha formulado en oposición a la vez al reduccionismo y a la división rígida de los enunciados en analíticos o sintéticos. En contra de las citadas tesis, Quine propone una concepción epistemológica que A. Hofstädter ha calificado de holismo (totalismo) pragmático  y que consiste en concebir el conjunto del lenguaje del conocimiento como un todo estructural que responde como todo a la experiencia.

Quine sostuvo que la quiebra de la dicotonomía analítico-sintética esta ligada a la idea de un continuo teórico , de una arquitectura de enunciados de muy diversas clases que sólo tocan a la experiencia por algunos de sus bordes, lo que constituye la "Tesis Duhem-Quine".(Críticas conexas)


El enfoque de Quine sobre el principio de economía en la ciencia es bien conocido y de larga data. En From stimulus to Science Quine encuentra aplicación de este principio a la exposición de su propia filosofía. Aquí (si no contamos el apéndice sobre predicados funtores), se tiene un recuento integrado de sus puntos de vista.

Esto gira alrededor de uno de las grandes temas filosóficos del siglo XX: una visión de Quine de la historia de la filosofía, desde Thales hasta el presente, una visión naturalista del desarrollo de la ciencia y el aprendizaje de la lengua, la naturaleza de la reificación y especulaciones sobre sus orígenes, la lógica cuantificacional y un enfoque sobre los predicados funtores , la intersubjetividad de la ciencia y sus raíces, el estado de las matemáticas y su "reducción gloriosa" (p . 41) a la teoría de conjuntos, una relación precisa de la denotación y la verdad, el argumento de las funciones de representación de la indeterminación de la referencia [1], la indeterminación de la traducción, y un tratamiento fisicalista de lo mental, [3] incluyendo las actitudes proposicionales.

Lo ideal sería que tales tratamientos económicos de asuntos complejos y de gran alcance deban negociar tanto el Escila del estudiante perplejo y el Caribdis del cognoscente aburrido. Quine aclara al primero, colocando su estilo lúcido y entretenido al servicio de una exposición organizada y bien desarrollada. Para los lectores experimentados parecería que la mayoría de los puntos de vista de Quine no han tenido cambios.

Pero sin embargo ha habido un giro que empezó con el anterior libro En busqueda de la Verdad (revised edition), Cambridge, Mass.: Harvard University Press, 1992), giro que lo separa de su análisis característico a partir de Word and Object (Cambridge, Mass.: MIT Press, 1960).


               Para Quine las sentencias observaciónales están en el centro de su punto de vista acerca de cómo la ciencia llega a tener el contenido empírico que tiene y cómo el lenguaje significa lo que tiene. Un enunciado observacional es uno en el que la respuesta del hablante está estrechamente ligada a su experiencia inmediata y, además, coincide con la de otros en su comunidad, que han pasado por experiencias similares. Porque en relación a las oraciones de observación en las teorías científicas, en el primer caso la ciencia se basa en la experiencia, mientras que el segundo asegura su objetividad, o por lo menos su intersubjetividad. Asimismo, según Quine, las sentencias de observación hacen posible el aprendizaje de un lenguaje. Su enlace directo a la experiencia permite aprender cualquier lenguaje, y la compartibilidad de las experiencias que los provocan hace posible la adquisición del lenguaje de los demás, así como la comunicación con ellos.

Quine, cauteloso de la noción de experiencia no reconstruida, se propone su rehabilitación. La sustituye con lo que se llama estímulo global: básicamente, la recopilación de todos los receptores sensoriales superficiales de la persona activa en algún momento. En cuanto a esto, define la noción del significado del estímulo de una frase para el hablante.: vagamente, la clase de estímulo global que provocaría la conformidad del hablante con la frase. (Ver Palabra y objeto, [secciones 9 y 10]. La Traducción fue vista entonces como limitada por los hechos sobre el significado de los estímulos. Estos hechos fueron los que hicieron que la traducción se esforzara por ser fiel. El objetivo del traductor, aunque en realidad no conciba esto en su práctica, fue el de que los significados de los estímulos de diferentes hablantes coincidan con las frases de su lengua.

Este enfoque operativo por unos treinta años, ha sido abandonado. El punto clave para Quine es que los estímulos globales no pueden ser compartidos: la neurofisiología de los individuos varía tanto que uno no puede ni siquiera plausiblemente hablar de una homología de receptores de superficie. En el ámbito de la neurofisiología del hablante, reina la privacidad. (Véase La Búsqueda de la verdad, [secciones] 16, p. 20.)

Así, mientras que se puede seguir hablando del significado del estímulo de una frase de un orador, este sigue siendo único para el hablante. La traducción de este modo no puede consistir en el emparejamiento de los significados de los estímulos intersubjetivos de los hablantes, ya que estos simplemente no existen.

Este libro presenta la totalidad de su filosofía, incluyendo su pensamiento sobre todos los componentes clave de su postura epistemológica, sobre todo el valor de la lógica y las matemáticas.
En este libro, basado en sus conferencias dictadas en España en 1990, Quine comienza por localizar su obra histórica. Él proporciona una visión de la historia de la filosofía (en particular la historia de la epistemología), a partir de Platón y que culmina en un boceto en donde aprecia las ambiciones filosóficas de Carnap y sus logros. Esto conduce, en el segundo capítulo, a un intento de introducción de Quine de naturalizar la epistemología, lo que pone de relieve su continuidad con Carnap en lugar de las diferencias. Los siguientes capítulos desarrollan la historia naturalista del desarrollo de la ciencia para tener en cuenta de cómo nuestro aparato conceptual ha mejorado para que podamos ver el mundo como contenedor de objetos de identificación.

Después de explicar el papel de las oraciones observacionales como control para evaluar las teorías científicas, y habiendo perdido la esperanza de construir un criterio empírico para determinar qué frases tienen sentido, Quine en los restantes capítulos recoge una serie de cuestiones importantes sobre el conocimiento. Concluye con un tratamiento prolongado de sus puntos de vista acerca de la referencia y el significado y de sus actitudes hacia las nociones psicológicas y modales.

Una importante y muy discutida teoría de Quine es la que ha formulado en oposición a la vez al reduccionismo y a la división rígida de los enunciados en analíticos o sintéticos [2]. En contra de las citadas tesis, Quine propone una concepción epistemológica que A. Hofstädter ha calificado de holismo (totalismo) pragmático y que consiste en concebir el conjunto del lenguaje del conocimiento como un todo estructural que responde como todo a la experiencia. Ésta afecta directamente a las partes externas del todo e indirectamente a las partes internas (compuestas de «mitos» y «ficciones»).

Lo que se elige con intención pragmática es, pues, no solamente el lenguaje a priori, sino también el a posteriori, que se hallan en una relación continua. De este modo Quine propugna un empirismo antidogmático que permita comprender la estructura efectiva de las teorías científicas (o de todo lenguaje sobre la realidad) en cuanto herramientas que permiten predecir la experiencia futura a la luz de la pasada y que experimentan modificaciones «internas» de carácter estructural de acuerdo con dicha pretensión.

Adjunto una referencia de algunas de sus obras


Methods of Logic: Fourth Edition (1959)
Este libro de texto de Lógica formal moderna contiene la incorporación de notación actualizada, respuestas selectivas a los ejercicios, tratamiento ampliado de la deducción natural, y discusiones de la nueva lógica de predicados-funtores y las afinidades entre la teoría de conjuntos mayores y la lógica elemental de términos.



Quine fue un magistral expositor de lógica. El campo en el que se hizo prominente es el de la filosofía de la lógica, en la que Filosofía de la Lógica es una introducción breve y brillante. Quine persigue su visión filosófica con una coherencia inflexible de propósitos que hace que sus doctrinas sean imposible de ignorar. En virtud del amplio poder intelectual, y la fertilidad de sus ideas y la brillantez de su presentación, Quine es uno de los más distinguidos e influyentes de los filósofos del siglo XX.

Contenido: 

1. Significado y Objeciónes verdaderas a las proposiciones; Proposiciones como información; La prolijidad del significado empírico; Desestimación de Proposiciones; Conformidad de Verdad y semántica; Tokens y oraciones eternas.
2. Gramática por recursión, Categorías, inmanencia y trascendencia; Objetivo gramático reexaminado; Lógica gramatical; Dispositivos redundantes; Nombres y funtores; Lexicon, Partículas y nombres; Criterio de Lexicon; Tiempo, eventos, adverbios; Las actitudes y la modalidad.
3 Verdad y satisfacción; satisfacción por secuencias; la definición de Tarski de la verdad; La paradoja en el lenguaje objeto; Resolución en la teoría de conjuntos.
4 Verdad Lógica en términos de estructura; en términos de sustitución; en términos de modelos; Lla adecuación de la sustitución; Ahorro en conjuntos; En términos de prueba; En términos de la gramática.
5 El Alcance de las afinidades lógicas de la identidad; la identidad reducida; Teoría de conjuntos, Teoría de conjuntos con vestido de oveja, la lógica con piel de lobo; Ámbito de aplicación de la teoría virtual; La cuantificación de clase simulada; Otras cuantificación simulada; Anexos.
6 Deviant LogicsChange de la lógica; el cambio de sujeto; la lógica en la traducción; la Ley del tercero excluido; El debate sobre la dicotomía; Intuicionismo; cuantificadores ramificados; cuantificación sustitucional; Su fuerza.
7 La base de la verdad lógica; La figura de una teoría; Un dualismo insostenible; El lugar de la lógica.



Este libro, desde su primera aparición en 1941 es ampliamente empleado, a pesar de su brevedad, siendo notable por su alcance y el rigor. Proporciona técnicas sencillas para la aplicación de la lógica moderna. Explica los conceptos básicos formales, trata con cierta extensión la paráfrasis de las palabras a los símbolos, y proporciona un procedimiento de prueba se para la función de verdad lógica junto con un procedimiento de prueba completo de la lógica de los cuantificadores. Presenta técnicas fundamentales de prueba y demostración, cambio de notación, y actualización de la terminología. El trabajo proporciona convenientes mínimos esenciales en el campo de la lógica.

Mathematical Logic
Este libro es una excelente presentación sistemática de la lógica matemática, con un tratamiento claro, exacto y exhaustivo. El libro del profesor Quine Combina la claridad ejemplar y la precisión con una intensidad inusual y originalidad en el estilo que en realidad hace que la lectura de la obra sea una aventura fascinante. Cada sección de este libro proporciona no solo evidencia de la habilidad poco común, tanto en la investigación y la comunicación, sino que es un texto fundamental para todos los que tienen interés en la lógica matemática.


[1] cfr. Quine WVO, Desde un punto de vista lógico, Notas acerca de la teoría de la referencia, cap VII, p. 189-200

[2] cfr.Quine WVO, Desde un punto de vista lógico,Dos dgmas del empirismo, cap. II, p. 49-81

[3] Consultar la obra de: Gilbert Ryle, John Searle, Deirdre Wilson



Principales Obras:
A System of Logistic, 1934.
—Mathematical Logic, 1940; 2.a ed., rev., 1951; reimp. 1962; nueva ed., rev., 1982 (trad. esp.: Lógica matemática, 1972). 1951, (1940). Mathematical Logic. Harvard Univ. Press.
—Elementary Logic, 1941; 2.ª ed., rev., 1965. 1980 (1941). Elementary Logic. Harvard Univ. Press.
—O sentido da nova lógica, 1942 (trad. esp.: El sentido de la nueva lógica, 1958).
—Methods of Logic, 1950; 3.ª ed., rev., 1972 (trad. esp.: Los métodos de la lógica, 1964; nueva ed., 1980). 1982. Methods of Logic. Harvard Univ. Press.
—From a Logical Point of View, 1953; reed., con un nuevo prefacio, 1980 (trad. esp.: Desde un punto de vista lógico, 1962). ). From a Logical Point of View. Harvard Univ. Press. Contains "Two dogmas of Empiricism."Desde un punto de vista lógico. Barcelona, Ariel. Trad. Manuel Sacristan, 1962, pp. 248
—Selected Logic Papers. New York: Random House. 1966.
—With J. S. Ullian. The Web of Belief. New York: Random House. 1970 (2nd ed., 1978).
—Word and Object. MIT Press; The closest thing Quine wrote to a philosophical treatise. Chpt. 2 sets out the indeterminacy of translation thesis. 1980 (1953, 1960)
—Word and Object, 1960 (trad. esp.: Palabra y objeto, 1968).
—Set Theory and Its Logic, 1963; 2.ª ed., rev., 1969.
—The Ways of Paradox, and Other Essays, 1966; 2.ª ed., aum. 1976. The Ways of Paradox. Harvard Univ. Press. 1976 (1966).
—Ontological Relativity and Other Essays. Columbia Univ. Press. Contains chapters on ontological relativity, naturalized epistemology and natural kinds. 1969
—Ontological Relativity and Other Essays, 1969 (trad. esp.: La relatividad ontológica y otros ensayos, 1974).
—Set Theory and Its Logic. Harvard Univ. Press. (1963), 1969,.
—The Time of My Life – An Autobiography. Cambridge, The MIT Press. 1986: Harvard Univ. Press. 1985
— The Philosophy of Logic. Harvard Univ. Press. (1970), 1986
—Philosophy of Logic, 1970 (trad. esp.: Filosofía de la lógica, 1973).
—Quiddities: An Intermittently Philosophical Dictionary. Harvard Univ. Press. A work of essays, many subtly humorous, for lay readers, very revealing of the breadth of his interests. 1987
— Pursuit of Truth. Harvard Univ. Press. A short, lively synthesis of his thought for advanced students and general readers not fooled by its simplicity. (1990), 1992
—Pursuit of Thruth, 1990 (trad. esp.: La búsqueda de la verdad, 1992).
—The Roots of Reference, 1973 [The Paul Carus Lectures, 1971] (trad. esp.: Las raíces de la referencia, 1977).
—Theories and Things, 1981 (trad. esp., Teorías y cosas, 1985).
— La scienza e i dati di sensi, 1987.
—From Stimulus to Science (Del estímulo a la ciencia) [Lecciones de la Cátedra Ferrater Mora. Universidad de Girona, 1990].

Adjunto links que considero útiles de revisión:

Wittgenstein: Filosofía analítica
Filosofía formal
Filosofía analítica
Un divertimiento de Quine

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Información Biográfica:
Oberlin Magazin: 

26 de diciembre de 2010

EL SENTIDO DE LA NAVIDAD


Cayetano Acuña Vigil
Contenido

El sentido de la Navidad   
El papel de la reforma protestante   
El significado de la Navidad   
Historia de la celebración   
La fecha de navidad   

La Navidad (latín: nativitas, «nacimiento») es una de las fiestas más importantes del Cristianismo –junto con la Pascua [ ] y Pentecostés–, que celebra el nacimiento de Jesucristo en Belén. Esta fiesta se celebra el 25 de diciembre.

En los países angloparlantes se utiliza el término Christmas, cuyo significado es ‘misa (más) de Cristo’. En Alemania, la fiesta se denomina Weihnachten, (weihen = bendecir) ‘noche de bendición’. Las fiestas de la Navidad se proponen celebrar la natividad (el nacimiento) de Jesús de Nazaret.

La Navidad no solo es un día de fiesta, sino una temporada de fiestas, y de la misma forma que la Pascua, contiene un tiempo de preparación, llamado Adviento, que se inicia cuatro domingos antes del 25 de diciembre. La Navidad es la fiesta cristiana más popular, sin embargo aparte del origen cristiano de la Navidad, esta fiesta ha ido mezclando su carácter religioso con la tradición de convivencia familiar, debido en gran medida a la popularidad de esta celebración y a la mercadotecnia.



Se celebra algo que el hombre natural desconoce: la "navidad". El hombre no puede ocultar un hecho real: Dios visitó esta tierra como estaba profetizado por Miqueas, hace ya 27 siglos y lo celebra en Navidad.

He aquí, Jehová sale de su lugar, y descenderá y hollará las alturas de la tierra. Y se derretirán los montes debajo de él, y los valles se hendirán como la cera delante del fuego, como las aguas que corren por un precipicio. Todo esto por la rebelión de Jacob, y por los pecados de la casa de Israel (Mi 1:3-5).

Y la Palabra de Dios se cumple: hace veinte siglos el apóstol Juan testifica la Navidad:
Y aquel Verbo fue hecho carne, y habitó entre nosotros (y vimos su gloria, gloria como del unigénito del Padre), lleno de gracia y de verdad (Juan 1:14).

Otro profeta, Isaías, dijo cómo ocurriría:
He aquí que la virgen concebirá, y dará a luz un hijo y llamará su nombre Emanuel. Esto es, Dios con nosotros (Is 7:14). Porque un niño nos es nacido, hijo nos es dado, y el principado sobre su hombro; y se llamará su nombre Admirable, Consejero, Dios fuerte, Padre eterno, Príncipe de paz (Is 9:6),


Palabra que se cumple en el Nuevo Testamento. Mateo relata que todo esto aconteció para que se cumpliese lo dicho por el Señor por medio del profeta, cuando dijo:
 He aquí, una virgen concebirá y dará a luz un hijo, y llamarás su nombre Emanuel, que traducido es: Dios con nosotros (Mt 1:22-23) Y dio a luz a su hijo primogénito y le puso por nombre Jesús (Mt 1:25).

He aquí que la virgen concebirá, y dará a luz un hijo y llamará su nombre Emanuel. Esto es, Dios con nosotros (Is 7:14). Porque un niño nos es nacido, hijo nos es dado, y el principado sobre su hombro; y se llamará su nombre Admirable, Consejero, Dios fuerte, Padre eterno, Príncipe de paz (Is 9:6),

No todos conocen esto, pero la navidad se celebra. No todos lo entienden, pero lo celebran. Pocos conocen el significado profundo de este advenimiento divino en carne, pero lo celebran. Y así comenzó una costumbre, que en el devenir de los siglos, se hizo ley; hay que celebrar el nacimiento del Hijo de Dios. Pocos entienden el sentido real de esa celebración, porque la historia, la tradición y los siglos han cobijado con una gruesa capa de olvido, los orígenes de un nacimiento trascendental.

El papel de la reforma protestante
Durante la Reforma protestante en Europa, la celebración del nacimiento de Cristo fue prohibida por algunas iglesias protestantes. En la Norte América colonial, los puritanos rechazaron la Navidad, y su celebración fue declarada ilegal de 1659 a 1681. Al mismo tiempo, los cristianos siguieron las celebraciones libremente. Sin embargo la Navidad en su espíritu decayó en los Estados Unidos después de la Revolución Norte Americana, cuando se considero que era una costumbre inglesa.

Tal vez la mejor manera de ilustrar estas diferencias es reflexionar sobre cuándo y dónde los protestantes no consideran a Jesús. Casi lo primero que se nota cuando se compara una iglesia protestante con una católica, es que Jesús no se representa en la cruz en la mayoría de las iglesias protestantes. Sólo hay una cruz, una cruz vacía, en la pared diferente de la mayoría de las formas católicas,

Consideremos lo que constituye el corazón de las reformas religiosas centrales de la Reforma protestante. No hay agua bendita, ni incienso, ni pintura, ni estatuas, ni santos, ni reliquias, ni monasterios, sin presencia real en la Eucaristía. En definitiva en este pensamiento las cosas carecen de materialidad, no importando lo físico, las cosas no se mezclan en la religión. La religión se supone que es espiritual, desencarnada. Para Lutero las cosas del cuerpo simplemente no importaban, así que el celibato no importaba, tampoco.

Hay algo de la idea de que, si uno va a dejar de lado la materialidad de esta manera, entonces es muy probable que haya que compensarla con el materialismo. Y esto es lo que Norte América ha hecho de la Navidad y ha calado en el espíritu de navidad en el resto del mundo.

Paralelamente a esta influencia, la distorsión del espíritu de navidad continúo en norteamérica con los escritos de Washington Irving sobre el personaje de San Nicolás en Ámsterdam.

La leyenda de Santa Claus deriva directamente de la de San Nicolás de Bari (ca. 280-ca. 350), obispo de Myra que, según la tradición, entregó todos sus bienes a los pobres para hacerse monje y obispo, distinguiéndose siempre por su generosidad hacia los niños.

En la Edad Media, la leyenda de San Nicolás arraigó de forma extraordinaria en Europa, particularmente en Italia, y también en países germánicos como los estados alemanes y holandeses. Particularmente en Holanda adquirió notable relieve su figura, al extremo de que se convirtió en patrón de los marineros holandeses y de la ciudad de Ámsterdam. Cuando los holandeses colonizaron Nueva Ámsterdam (la actual isla de Manhattan), erigieron una imagen de San Nicolás, e hicieron todo lo posible para mantener su culto y sus tradiciones en el Nuevo Mundo.

La devoción de los inmigrantes holandeses por San Nicolás era tan profunda y al mismo tiempo tan pintoresca y llamativa que, en 1809, el escritor norteamericano Washington Irving (1783-1859) trazó un cuadro muy vivo y satírico de ellas en un libro titulado Knickerbocker's History of New York.

A partir de este hecho se sumaron dibujos y carteles que terminaron por popularizar esta imagen y esta idea de navidad.

También Clement Clark Moore con su poema A visit from Snt. Nicholas (1823) contribuyo a la creación del moderno Santa Claus, fusionando la fiesta de San Nicolás con la Navidad.

Luego el escrito de Charles Dickens A christmas carol (1843) contribuyo a sellar este espíritu. Para escribir la obra, Dickens se basó en la realidad denigrante del Reino Unido durante la revolución industrial en el siglo XIX. Dickens abogaba por una actitud más benévola y caritativa con los niños, pues las condiciones de la era victoriana les eran adversas a consecuencia de la industrialización del país y el colonialismo británico en el mundo.

Inmediatamente después de su publicación, la obra tuvo un éxito rotundo que se divulgaría dentro de su país de origen y luego alrededor del mundo. El propio autor recibió numerosas cartas de felicitación y elogio y con ello revivió la navidad en el Reino Unido, que había estado prohibida en tiempos de Oliver Cromwell, así como resaltar la realidad de los hijos de la revolución industrial.

La gente acepta la ficción como si fuese realidad y permite que la realidad imite al arte literario.

Otro de los elementos que contribuyo a esta visión es que la reina Victoria al casarse con el príncipe Alberto, de familia alemana, tenía el hábito de decorar un árbol para esta celebración y como se quería estar a la moda se adopto lo que los modelos de comportamiento son.

Francis Church un periodista norteamericano escribió en 1897 en un famoso editorial una visión coherente de lo que esta navidad es como representación del espíritu de generosidad y de amor. Sin embargo después de la segunda guerra mundial el espíritu de dar ha sido sobrepasado por el espíritu de comprar.

El último momento de inflexión importante en la evolución iconográfica de Santa Claus tuvo lugar con la campaña publicitaria de la empresa de bebidas Coca-Cola, en la Navidad de 1930, quien utilizo la figura de Santa Claus como logo en su propaganda.
Los judíos y los no creyentes son los “outsiders” en esta visión, en la que incluso se ha adaptado la Hannukha a esta visión del Christmas norteamericano.
En la actualidad autores no creyentes como Tom Flynn explican cómo la navidad ha sido tolerada por los Judíos y los ateos, pero otros no-cristianos no necesariamente la aceptan. Él considera que las tradiciones sociales deben ser redefinidas para satisfacer el creciente número de personas totalmente fuera de la celebración de la Navidad.

En este contexto el espíritu de navidad ha sido eliminado por el fundamentalismo protestante, sus elementos han sido modificados y reformulados para propósitos diferentes. Pedazos de misticismo cristiano, trascendentalismos y romanticismos del siglo 19 y desconfianza del escepticismo científico han configurado esta visión. En esta mezcla queda poco para el elemento religioso.

El significado de la Navidad
Navidad es una palabra que viene del latín "nativitatem", que significa natividad o nacimiento. La costumbre hizo un apócope de natividad y perdiendo una sílaba, se adoptó como "navidad". Pero realmente la palabra navidad en estos tiempos es un buen pretexto para divertirse, para hacer negocio, para salir de vacaciones y, en la mayor parte de las veces, para pecar. Se usa esta fecha, esta palabra y esta celebración, para distraer al hombre del significado que tiene el nacimiento más notable que haya ocurrido a lo largo de toda la humanidad y desde que el mundo fue creado: el nacimiento de Dios, hecho carne, sobre la tierra.

Las escrituras dicen que este significado fue revelado a José el carpintero:
No temas recibir a María tu mujer, porque lo que en ella es engendrado, del Espíritu Santo es (Mt 1:20b).
La revelación de la navidad no se hace esperar, el ángel del Señor le anuncia a José, palabras que el hombre de hoy debe tener bien presentes:
Y dará a luz un hijo, y llamarás su nombre JESUS (esto es, Salvador), porque EL SALVARA A SU PUEBLO DE SUS PECADOS (Mt 1:21).

En esta última frase está el sentido completo de la navidad; la razón del advenimiento en carne, a través de Jesús, de la segunda persona de la Trinidad: Este es el  único motivo para que el hombre haga fiesta, tenga su mayor gratitud a Dios y se regocije con su familia, vecinos, compañeros de trabajo o de escuela, o amigos, etc.

Si no es este el propósito de la celebración de la navidad, cualquier fiesta carece de sentido y se convierte en una celebración meramente mundana o pagana.

Porque ya nació en la ciudad de David, tu Salvador, que es Cristo el Señor - dice el evangelio -. Y agrega el Apocalipsis: Ahora ha venido la salvación, el poder, y el reino de nuestro Dios, y la autoridad de su Cristo... ¡Aleluya! Salvación y honra y gloria y poder son del Señor Dios nuestro (Ap 12:10, 19:1).

La comercialización engañosa de la fecha de navidad.

La realidad actual es que se sigue yendo tras el engaño de una fiesta a la que ya se le perdió el significado; el tiempo la ha venido transformando en algo opuesto al sentido original. ¿O caso los centros comerciales, los restaurantes, los sitios públicos, los medios masivos de difusión, los hogares, celebran que Jesús vino a este mundo para salvar su pueblo de sus pecados? Más bien el mundo da una imagen apocalíptica:
Ha caído, ha caído la gran Babilonia, y se ha hecho habitación de demonios y guarida de todo espíritu inmundo, y albergue de toda ave inmunda y aborrecible. Porque todas las naciones han bebido del vino del furor de su fornicación; y los reyes de la tierra han fornicado con ella, y los mercaderes de la tierra se han enriquecido de la potencia de sus deleites (Ap 18:2-3).

Esto es lo que se observa por todas partes. Los comerciantes, los mercaderes de la tierra se han enriquecido con la potencia de sus deleites y han olvidado ocultando lo que Jesús produce con su advenimiento en la vida del hombre.

¿Cómo la celebra la iglesia?
La iglesia primera debía estar celebrando esta fiesta, porque ellos eran los que habían heredado directamente la Palabra de Dios, habían caminado con Jesús y eran los más inmediatos a obedecer sus mandatos. ¿Celebraba la navidad esta primer iglesia? No hay un sólo vestigio en la Biblia, porque Jesús no ordena celebrar su nacimiento, ni su cumpleaños, sino su muerte, y esto sí lo celebraba, con veneración la iglesia del Libro de los Hechos de los Apóstoles. Y todo porque estaba escrito:
Haced esto en memoria de Mi (Lc 22:18)... Así pues, todas las veces que comiereis este pan y bebiereis esta copa, la muerte del Señor anunciáis hasta que El venga (1Co 11:26).
Por eso también el Libro del Eclesiastés afirma:
Mejor es el día de la muerte que el día del nacimiento (Ec 7:1).

Historia de la celebración
En el Imperio romano, las celebraciones de Saturno durante la semana del solsticio, que eran el acontecimiento social principal, llegaban a su apogeo el 25 de diciembre.

En el 274 CE, el emperador Aureliano proclamó el 25 de Deciembre  el Natalis Solis Invicti, el festival del nacimiento del sol invencible.  La Saturnalia ya se venía celebrando alrededor de este tiempo junto con muchas otras celebraciones paganas. Los cristianos se hicieron cargo de éste y de otros festivales romanos dándoles un sentido religioso. Para hacer más fácil que los romanos pudiesen convertirse al cristianismo sin abandonar sus festividades, el papa Julio I pidió en el 350 que el nacimiento de Cristo fuera celebrado en esa misma fecha.

En Antioquía, probablemente en el 386, Juan Crisóstomo impulsó a la comunidad a unir la celebración del nacimiento de Cristo con el del 25 de diciembre, [ ] aunque parte de la comunidad ya guardaba ese día por lo menos desde diez años antes.

En Alemania del norte también celebraban estas fiestas a mediados del invierno. Los Árboles de hoja perenne y acebo fueron importantes en estas celebraciones, ya que celebran sus colores verdes a pesar de los duros inviernos. Otra tradición nórdica es la del dios Yule relacionado con el dios Yolnir, Jol, en la que en su conmemoración se celebraba un festival de 12 días de comer, beber y de alegría.

La "saturnalia"
En Babilonia, se celebraba la fiesta a Saturno en ella, se usaban árboles de pino por doquier, para representar el calor del nuevo nacimiento del dio sol, en forma de fuego. Esto se basaba en una antigua leyenda babilónica: durante una noche, un árbol verde se desarrolló de un tronco muerto. Esto hablaba de que el dio sol Nimrod (tronco seco), reencarnaba en Tamuz (árbol verde), cuando su madre Semíramis lo daba a luz en esa noche.

Las leyendas se propagan con los años. Y esta, pasó a ser dominio entre druidas y egipcios y fue adoptada colocándose  al árbol, entre otras cosas, cerezas rojas, que después fueron bolas brillantes, como símbolo. Y esto fue incorporado a la celebración de la navidad hasta el día de hoy.

Cabe hacer notar que la Biblia no admite que se dé culto, ni a Dios, ni a nadie, al pie de árboles:
Destruiréis enteramente todos los lugares donde las naciones que vosotros heredaréis sirvieron a sus dioses, sobre los montes altos, y sobre los collados, y debajo de todo árbol frondoso (Dt 12:2).
Los profetas advirtieron:
Y sabréis que yo soy Jehová, cuando sus muertos estén en medio de sus ídolos, en derredor de sus altares, sobre todo collado alto, en todas las cumbres de los montes, debajo de todo árbol frondoso y debajo de toda encina espesa, lugares donde ofrecieron incienso a todos sus ídolos. Y extenderé mi mano contra ellos, y dondequiera que habiten haré la tierra más asolada y devastada que el desierto hacia Diblat; y conocerán que yo soy Jehová (Ez 6:13-14). 
¿Me postraré delante de un tronco de árbol? (Is 44:19c).

No puede ser coincidencia lo que el mundo está padeciendo en este tiempo, si consideramos por unos minutos la profecía de Ezequiel.

Motivo del cambio
De acuerdo a los hechos descritos, la disposición de Aureliano (274), del papa Julio I (350) y en el año 354 d.C., el obispo Liberio de Roma, dispuso que el 25 de diciembre se celebrara como el día del nacimiento de Jesús, teniendo en consideración  que ese día ya lo observaba la Roma pagana; era el 25 de diciembre, la antigua "fiesta del solsticio de invierno", la fiesta a Saturno o "saturnalia", que data de la tradición babilónica y que recordaba esencialmente a Mitra, el dio sol, en el día de su nacimiento.

Tertuliano menciona que como parte de la saturnalia romana se hacían regalos, según la costumbre oriental pagana, que heredamos. Si miramos la historia, se adoptó el intercambio de regalos, en recuerdo de los dones que los magos presentaron a Jesús, sólo que los magos, no hicieron esos regalos con motivo del nacimiento, pues para esas fechas, José, María y el Niño, ya vivían en su casa, como lo manifiesta Mateo en su versión del evangelio:
Y al entrar en la casa, vieron al niño con su madre María, y postrándose, lo adoraron; y abriendo sus tesoros, le ofrecieron presentes: oro, incienso y mirra (Mt 2:11)
  De modo que "dieron", no intercambiaron regalos.

La fecha de navidad
La Navidad es la fiesta del nacimiento de Jesús. La fiesta más antigua que celebró la Iglesia después de la Pascua y de la de Pentecostés, fuera del bautismo de Jesucristo. Sólo se conocían esas tres fiestas cuando San Crisóstomo pronunció su homilía sobre la de Pentecostés. No incluimos en ese número las fiestas de los martirios, que pertenecían a un orden muy inferior. Llamaron fiesta de la Epifanía a la del bautismo de Jesús, imitando a los griegos, que daban este nombre a las fiestas que celebraban como recuerdo de la aparición de los dioses en el mundo, porque sólo después que Jesús recibió el bautismo se empezó a predicar el Evangelio.

Créese que a fines del siglo IV se solemnizaba esta fiesta en la isla de Chipre el día 6 de noviembre, y Epifanio sostiene que Jesús fue bautizado ese día.

Clemente de Alejandría nos dice que los basilidianos celebraban esta fiesta el 15 de Tybi, mientras que otros autores dicen que se celebraba el 11 de dicho mes, que era el mes de enero, y esta última opinión es la que se ha admitido. Respecto a su nacimiento, como no se sabía precisamente el día, el mes y el año, no se festejaba.

Según consta en las notas que se encuentran al fin de las obras de Clemente de Alejandría, los que trataron de averiguar el día del nacimiento de Jesús se dividieron en dos opiniones: unos decían que nació el 25 del mes egipcio Pachon, que en nuestro calendario corresponde al 20 de mayo, y otros opinaban que nació el 24 ó el 25 de Farmuti, cuyos días corresponden al 19 y al 20 de abril. Lo cierto es que en Oriente y en Egipto celebraban la fiesta de la Natividad de Jesús el 6 de enero, el mismo día que la de su bautismo, sin que podamos saber con certeza cuándo empezó esta costumbre, ni cuál fue el verdadero motivo de instituirla.

La opinión y la práctica en occidente fueron distintas de las de Oriente. Los historiadores luteranos de Magdeburgo refieren un pasaje de Teófilo de Cesárea, que hace hablar de este modo a la Iglesia de las Galias: «Así como se celebra el nacimiento de Jesucristo el 25 de diciembre, en cualquier día de la semana que caiga esa fiesta, también debe celebrarse lo mismo la resurrección de Jesucristo el día 25 de marzo, porque el Señor resucitó ese día.»

Es preciso señalar que los obispos de las Galias fueron muy prudentes y muy razonables. Estando convencidos como toda la antigüedad de que Jesucristo fue crucificado el 23 de marzo y que resucitó el 25, celebraban la pascua de su muerte el día 23, y el día 25 la resurrección.

Se conjetura que los romanos escogieron el solsticio de invierno para colocar en él el nacimiento de Jesús, porque en esa época es cuando el sol comienza a acercarse al hemisferio norte. Desde los tiempos de Julio César el solsticio civil político quedó fijado el 25 de diciembre. En Roma se verificaba una fiesta para celebrar el regreso del sol; ese día se llamaba gruma, según refiere Plinio, que lo fija, lo mismo que Servio, el 8 de las kalendas de enero. [ ]

Los esfuerzos de unir el paganismo con el cristianismo, sin respetar a Jesús igualándolo a los dioses creados por los hombres, es herencia que data desde la antigua Babilonia hasta hoy. La ignorancia le oculta de sus deberes. Por eso las escrituras dicen:
Este pueblo de labios me honra; mas su corazón está lejos de mí. Pues en vano me honran, enseñando como doctrinas, mandamientos de hombres (Mt 15:8-9).

La ocasión de la celebración mundana de la saturnalia de este tiempo, puede llevar al verdadero significado y al entendimiento de la Natividad de Jesucristo. Al cambio de una saturnalia, por una Navidad. Y esto porque la base y el fundamento es el concepto de salvación. Esta es la única razón de la celebración.

Por esta razón la Navidad se celebra siempre, todos los días del año, no se celebra una fecha, sino un HECHO:
Y aquel Verbo se hizo carne y habitó entre nosotros... porque de su plenitud tomamos todos y gracia sobre gracia (Juan 1:14,16).

De semejante modo las expresiones mundanas de la saturnalia:
Adornos paganos, las fiestas carnavalescas, los nacimientos, el intercambio de regalos, que representan el triunfo del comercio establecido y el culto a la sociedad de consumo , las tarjetas navideñas, que no hablan de Jesús, las mentiras alusivas.

Son expresiones que apartan del verdadero significado de la Natividad, y buscan celebran una saturnalia pagana. Lo que se celebra con la Navidad es la SALVACION por Jesucristo y esto no en octubre, o septiembre, o diciembre, sino cada momento que tiene un año de cualquier calendario.La saturnalia de diciembre, sirve para anunciar, sin condenar a nadie, una navidad o nacimiento, pero no el de Jesús, sino el nacimiento espiritual de cada creyente que viene al entendimiento, del advenimiento del Mesías Jesús.

Feliz navidad es feliz nacimiento.

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