2 de abril de 2020

Giorgio Agamben y el nuevo estado de excepción gracias al coronavirus: CAYETANO ACUÑA VIGIL

Debate



Giorgio Agamben y el nuevo estado de excepción gracias al coronavirus


Al iniciarse la pandemia, tres grandes filósofos discutieron la lucha contra el virus: Agamben la criticó, le replicaron Roberto Esposito y Jean-Luc Nancy. Michel Foucault ya había diferenciado los modelos de lucha contra la lepra (el del campo de concentración) y la peste (exclusión de la comunidad).

A propósito de la pandemia del Covid-19 y de las medidas adoptadas en Italia para combatirla, Giorgio Agamben ha retomado algunos de los conceptos y tesis de su serie Homo sacer. En particular, el de vida desnuda (esa vida desprotegida y, por ello, expuesta a la muerte) y la tesis según la cual, en Occidente, se gobierna en términos de excepción.

El 26 de febrero, calificaba como “frenéticas, irracionales y totalmente inmotivadas” las medidas que han “provocado un verdadero y propio estado de excepción”. Y continuaba, “podría decirse que, una vez agotado el terrorismo como causa de procedimientos de excepción, la invención de una epidemia puede ofrecer el pretexto ideal para ampliarlos más allá de cualquier límite”. Y el 17 de marzo sostuvo que nuestra sociedad no cree en nada más que en esa vida biológica desnuda; disponiéndose a dejar de lado, para no perderla, la amistad, los afectos, las convicciones… Entonces, se preguntaba: “¿qué es una sociedad que no tiene otro valor que el de la sobrevivencia?”.





Militares peruanos controlan el desplazamiento de personas en las calles en Lima.

Foto: EFE/ Paolo Aguilar

Militares peruanos controlan el desplazamiento de personas en las calles en Lima. Foto: EFE/ Paolo Aguilar


Procediendo de este modo, como señalamos, Agamben proyecta los conceptos de Homo sacer sobre las actuales medidas de aislamiento y, como sucede en algunos países, de estado de sitio. En particular, los del primer volumen: El poder soberano y la vida desnuda, donde hace un análisis jurídico-filosófico de los campos nazis de concentración y exterminio, a los que considera como el paradigma de la política moderna.

Como era de esperar, esas expresiones suscitaron indignación, tergiversaciones y la intervención de los pensadores Roberto Esposito y Jean-Luc Nancy. El primero, sostuvo que el análisis de los campos no resulta aplicable a la actual situación, que, más que orientarse hacia un fortalecimiento de las instituciones estatales, nos conduce a su debilitamiento. Nancy, por su parte, señala que, en esta situación, las estructuras estatales no parecen ser las protagonistas de lo que denomina una excepción viral, sino, más bien, estar atrapadas en ella.



El filósofo francés Jean Luc Nancy en Modena, Italia, luego del Festival Filosofía de septiembre 2016.
Foto: Cézaro Luca.


El filósofo francés Jean Luc Nancy en Modena, Italia, luego del Festival Filosofía de septiembre 2016. Foto: Cézaro Luca.

En este contexto y a fin de arrojar cierta luz sobre la cuestión, nos parece pertinente deshacer un camino en el que, con demasiada frecuencia y con no suficiente atención a sus escritos, las posiciones de Agamben y Michel Foucault acerca de esa relación constitutiva de la política moderna con la vida biológica, la biopolítica, que hoy aparece en primer plano a nivel planetario, han sido superpuestas y hasta identificadas.

A partir del siglo XVIII, sostiene Foucault, la gestión de la vida biológica de la población se convierte en tarea de la política, para encuadrarla y controlarla administrativamente, evaluarla según determinadas normas de salud y analizarla en términos estadísticos. Surge así no solo una biopolítica, también una biohistoria, es decir, la posibilidad de que el ser humano intervenga sobre su propia especie biológica. La formación de una medicina social ha sido uno de los ejes centrales de este proceso.




La policía chilena revisa vehículos antes del toque de queda en Santiago (Chile).
EFE/Alberto Valdés

La policía chilena revisa vehículos antes del toque de queda en Santiago (Chile). EFE/Alberto Valdés

Es un tópico habitual pensar nuestra Modernidad en relación con la individualidad, las libertades personalesy el estado de derecho. El modelo jurídico ha desempeñado aquí una función paradigmática: derechos individuales, incorporación de las libertades de las personas en los textos constitucionales, limitación del ejercicio legítimo del poder estatal. Todo esto forma parte de nuestra Modernidad; pero es,finalmente,solo una de las caras de la moneda. 

Tomando como referencia el desarrollo de la medicina social, los análisis foucaultianos han explorado su contracara, donde emergen con no menor importancia las nociones depoblación, seguridad y riesgo. Surge de este modo una imagen de nuestra Modernidad mucho más compleja, donde no se trata de cambiar un término por otro (el individuo por la población, la libertad por la seguridad, el estado de derecho por el riesgo), sino de comprender que ninguno de estos puede ser pensado independientemente.
Con su noción de dispositivos de seguridad, Foucault ha buscado emprender esta tarea.

En este contexto, las formas modernas de la racionalidad política, que, para él –sin que este sea el lugar para explicar las razones– coinciden con el desarrollo del liberalismo y del neoliberalismo, pueden resumirse en una formulación de nacimiento de la biopolítica que, a la luz de las actuales circunstancias, resuena con una tonalidad al mismo tiempo efectiva y agobiante:

“Puede decirse, después de todo, que la consigna del liberalismo es: ‘vivir peligrosamente’. ‘Vivir peligrosamente’, esto es, que los individuos se vean siempre en una situación de peligro o, mejor, estén condicionados a experimentar su situación, su vida, su presente, su futuro, como portadores de peligro”.

Foucault llegó a estas conclusiones a partir de la contraposición entre lo que denomina el modelo “lepra” (más cercano al de los campos de concentración) y el modelo “peste” (el de la exclusión fuera de la ciudad y la comunidad). 

Comporta una descalificación biológica, jurídica, política y frecuentemente moral. En el modelo peste también hay encierro, pero se configura de otro modo: no es la exclusión, sino la inclusión en un espacio urbano reticulado y el control minucioso del espacio de circulación. El paso de uno a otro corresponde, históricamente, al proceso de invención de las tecnologías de poder de la política moderna.

Riesgo y seguridad van, en todo caso, de la mano. Uno de los ejemplos privilegiados es, sin dudas, el de los variados seguros con los que, tanto por parte del Estado como de los privados, se busca hacer frente a los riesgos previsibles, es decir, cuyos costos y beneficios pueden ser estadísticamente calculables. La lista puede ser muy amplia: contra accidentes automovilísticos o en el trabajo, de salud, de desempleo, de vejez, contra incendios, etcétera.

Desde cierto punto de vista, las circunstancias actuales no dejan de encuadrarse, al menos conceptualmente, en lo que 

Foucault llamaba el modelo peste, en su concepción de la biopolítica y de los dispositivos que buscan arbitrar la relación entre seguridad y libertad. 

Pero también es cierto que estas mismas circunstancias ponen en juego nuevos desafíos y nos muestran las falencias y límites de esos mecanismos securitarios que hasta ahora, bien o mal, han funcionado. ¿Qué ocurre cuando los costos y beneficios del riesgo que se enfrenta, no son solo económicos, apenas pueden vislumbrarse ni calcularse por anticipado?

Las apreciaciones que emergen en primera instancia (incertidumbre, psicosis, paranoia) son más parte del problema que de la solución. No sería arriesgado sostener que la relación entre el Estado y la sociedad deberá redefinirse para cada Estado y para cada sociedad en particular. Habrá, inevitablemente, que pensar la cuarentena. 

Sin pretender ser exhaustivos ni buscar instaurar ningún tipo de magisterio, a nuestro criterio resulta inevitable una serie de desplazamientos (no sustituciones de una cosa por otra): del protagonismo del pueblo al de la población, del partido al Estado (con mayúsculas más que justificadas) y de la libertad a la responsabilidad. En cada caso, la existencia del primer término requiere la existencia y el énfasis que se ponga en los segundos. 

Toda una retórica política, que finalmente no es sólo retórica, está a punto de ser reformulada.

Edgardo Castro es investigador del Conicet.
TEMAS QUE APARECEN EN ESTA NOTA

Michel Foucault

Gilles Deleuze


REF: GIORGIO AGANBEM

https://www.clarin.com/revista-enie/ideas/giorgio-agamben-nuevo-excepcion-gracias-coronavirus_0_PudxE2ilo.html

1 de abril de 2020

UN DICCIONARIO DE HEGEL

UN DICCIONARIO DE HEGEL



MICHAEL INWOOD

LOS DICCIONARIOS DE FILOSOFÍA BLACKWELL


Percy Cayetano Acuña Vigil

En estos días me encuentro revisando este diccionario filosófico de Hegel. Considero de interés compartir esta breve nota para quienes puedan considerar incluirlo en sus lecturas.

Hegel es uno de los más grandes filósofos de todos los tiempos, pero su innovativo empleo del lenguaje, que comprende la influencia de la etimología alemana y su amplio conocimiento de la historia de la filosofía desde sus orígenes griegos, han ayudado a crear su reputación de dificultad y de oscuridad.

En este diccionario, Michael Inwood se centra en aproximadamente 100 términos claves desde lo “absoluto” a la “voluntad”. La etimología y el desarrollo de términos individuales son examinados en detalle, y en una sección introductoria separada se mapea el desarrollo general de la filosofía alemana hasta el tiempo de Hegel.



Este libro se inicia con una explicación pormenorizada del contenido y de como este es presentado. Se explica las abreviaciones empleadas y las particularidades de la bibliografía en Ingles y en Alemán. Esta explicación es fundamental a mi juicio y hace ver la calidad expositiva del autor.

Luego se hace una explicación pormenorizada de cómo emplea Hegel su lenguaje y como el lenguaje alemán en manos de Goethe, Schiller, Lessing, etc. se convirtió en el vehículo de una gran literatura nacional, comparable a la de Francia, Inglaterra e Italia, y que fue empleada como nunca antes para la expresión de las ideas científicas, culturales y filosóficas.

Hegel sostenía que es crucial para el desarrollo de los individuos el poseer productos literarios y culturales en su lengua nativa y que la estructura y el vocabulario del Alemán son especialmente bien dotados para la expresión de ciertas verdades importantes. Para Hegel el Alemán tiene un “espíritu especulativo. Por lo tanto, buscaba “enseñar filosofía para hablar Alemán”, justo como Lutero hacia que la Biblia hablara Alemán y que Voss haya hecho lo mismo con Homero. [1]



El autor considera algunos aspectos del desarrollo del Alemán como un lenguaje filosófico, especialmente en el siglo diez i ocho. Finalmente examina algunas de los modos peculiares del uso de Hegel del Alemán y del carácter general de sus contribuciones al Alemán filosófico.

[1] Lutero tradujo la biblia al Alemán y Voss tradujo la Odisea y la Ilíada al Alemán.

11 de noviembre de 2019

Schrödinger's Cat Dilemma

Schrödinger's Cat Dilemma 






He had an idea: why not go all the way with particles waves and try to form a model of the atom on that basis? his theory worked kind of like the harmonic theory for a violin string except the vibrations traveled in circles.


Physicists ‘Solved’ Schrödinger's Cat Dilemma Without Killing It Forever 

The famous feline-based thought experiment that describes the mysterious behavior of subatomic particles might finally have a solution that doesn’t involve permanently killing the (hypothetical) animal.

The thought experiment described an imaginary cat that is simultaneously alive and dead inside a box with -  exists in a superposition of "dead" and "alive" states - just as subatomic particles exist in a superposition of many states at once. Only if one looked inside the box, the cat’s state would become permanent – either alive or dead.

However, a study published on October 1 in the New Journal of Physics describes a way to potentially peek at the cat without forcing it to live or die, advancing scientists' understanding of one of the most fundamental paradoxes in physics. 

"We normally think the price we pay for looking is nothing," said study lead author Holger F. Hofmann, associate professor of physics at Hiroshima University in Japan. "That's not correct. In order to look, you have to have light, and light changes the object." That's because even a single photon of light transfers energy away from or to the object you're viewing. 

Hofmann and Kartik Patekar, who was a visiting undergraduate student at Hiroshima University at the time and is now at the Indian Institute of Technology Bombay, wondered if there was a way to look inside, and landed on a mathematical framework that separates the initial “interaction” - looking at the cat -  from the “readout” - knowing whether it's alive or dead.

"Our main motivation was to look very carefully at the way that a quantum measurement happens," Hofmann said. "And the key point is that we separate the measurement in two steps."

Hoffman and Patekar are able to assume that all the photons involved in the initial interaction, or peek at the cat, are captured without losing any information about the cat’s state. So before the readout, everything there is to know about the cat’s state (and about how looking at it has changed it) is still available. It’s only when we read out the information that we lose some of it.

Here's how they described their work in terms of Schrödinger's cat. The cat is still in the box, yet rather than looking inside to know whether the cat is alive or dead, you set up a camera outside the box that can somehow take a picture inside of it. Once the picture is taken, the camera has two kinds of information: how the cat changed as a result of the picture being taken and whether the cat is alive or dead after the interaction. None of that information has been lost yet. 

And depending on how you choose to "develop" the image, you retrieve one or the other piece of information.

Hofmann also provided a “coin flip” example. You can choose to either know if a coin was flipped or if it's currently heads or tails - but you can't know both.

What's more, if you know how a quantum system was changed, and if that change is reversible, then it's possible to restore its initial state – i.e. “flip the coin back.”

Crucially, the choice of readout comes with a trade-off between the resolution of the measurement and its disturbance, which are exactly equal, the paper demonstrates - the more you know about the cat's current state, the more you have irretrievably altered it.

"What I found surprising is that the ability to undo the disturbance is directly related to how much information you get about the observable,” or the physical quantity they’re measuring, Hofmann said.

 “The mathematics is pretty exact here."

https://sputniknews.com/science/201911121077283972-physicists-solved-schrdingers-cat-dilemma-without-killing/
..............................................................

LINK

https://youtu.be/OkVpMAbNOAo

El dilema del gato de Schrödinger

Los físicos "resolvieron" el dilema del gato de Schrödinger sin matarlo para siempre

El famoso experimento mental basado en felinos que describe el comportamiento misterioso de las partículas subatómicas podría finalmente tener una solución que no implique matar permanentemente al animal (hipotético).

El experimento mental describió un gato imaginario que está vivo y muerto simultáneamente dentro de una caja con - existe en una superposición de estados "muertos" y "vivos" - tal como existen partículas subatómicas en una superposición de muchos estados a la vez. Solo si uno mira dentro de la caja, el estado del gato se volverá permanente, ya sea vivo o muerto.

Sin embargo, un estudio publicado el 1 de octubre en el New Journal of Physics describe una forma de mirar potencialmente al gato sin obligarlo a vivir o morir, lo que aumenta la comprensión de los científicos de una de las paradojas más fundamentales de la física.

"Normalmente pensamos que el precio que pagamos por mirar no es nada", dijo el autor principal del estudio Holger F. Hofmann, profesor asociado de física en la Universidad de Hiroshima en Japón. 

"Eso no es correcto. Para mirar, tienes que tener luz, y la luz cambia el objeto". Esto se debe a que incluso un solo fotón de luz transfiere energía desde o hacia el objeto que está viendo.

Hofmann y Kartik Patekar, que era estudiante universitario visitante en la Universidad de Hiroshima en ese momento y ahora está en el Instituto Indio de Tecnología de Bombay, se preguntaron si había una manera de mirar hacia adentro y aterrizaron en un marco matemático que separa la "interacción" inicial "- mirando al gato - desde la" lectura "- sabiendo si está vivo o muerto.

"Nuestra principal motivación fue observar con mucho cuidado la forma en que ocurre una medición cuántica", dijo Hofmann. "Y el punto clave es que separamos la medición en dos pasos".

Hoffman y Patekar pueden suponer que todos los fotones involucrados en la interacción inicial, o mirar al gato, son capturados sin perder ninguna información sobre el estado del gato. Entonces, antes de la lectura, todo lo que hay que saber sobre el estado del gato (y sobre cómo lo ha cambiado) todavía está disponible. Solo cuando leemos la información perdemos parte de ella.

Así es como describieron su trabajo en términos del gato de Schrödinger. El gato todavía está en la caja, pero en lugar de mirar adentro para saber si está vivo o muerto, configura una cámara fuera de la caja que de alguna manera puede tomar una foto dentro de ella. Una vez que se toma la fotografía, la cámara tiene dos tipos de información: cómo cambió el gato como resultado de la fotografía y si el gato está vivo o muerto después de la interacción. Ninguna de esa información se ha perdido todavía.

 Y dependiendo de cómo elija "desarrollar" la imagen, recuperará una u otra información.

Hofmann también proporcionó un ejemplo de "lanzamiento de moneda". Puede elegir saber si una moneda se volcó o si actualmente es cara o cruz, pero no puede saber ambas. Además, si sabe cómo se cambió un sistema cuántico, y si ese cambio es reversible, entonces es posible restaurar su estado inicial, es decir, "voltear la moneda".

De manera crucial, la elección de la lectura viene con una compensación entre la resolución de la medición y su perturbación, que son exactamente iguales, demuestra el artículo: cuanto más sepa sobre el estado actual del gato, más lo habrá alterado irremediablemente.

"Lo que encontré sorprendente es que la capacidad de deshacer la perturbación está directamente relacionada con la cantidad de información que se obtiene sobre el observable", o la cantidad física que están midiendo, dijo Hofmann. "Las matemáticas son bastante exactas aquí".

Compartir

Similares:

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...